•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Organizaciones que trabajan en pro de los migrantes nicaragüenses en Costa Rica informaron que al menos 5,000 de ellos han recibido algún tipo de asistencia médica o jurídica, desde que comenzaron a exiliarse.

Solo el refugio del Centro de Derechos Sociales del Migrante (Cenderos), un organismo que desde hace 20 años trabaja el tema de la migración en la zona fronteriza y San José, ha recibido cerca de 3,000 nicaragüenses y les dio asesoría jurídica para tramitar su estatus en el vecino país del sur, a partir del incremento de la ola migratoria, sostuvo Santiago Navarro, coordinador de proyectos.

“Empezamos proyectos que tienen que ver con difusión de información, para que las personas sepan cuáles son sus derechos como refugiados, acompañamos principalmente a los grupos vulnerables de todo flujo migratorio que son las mujeres y los niños”, dijo Navarro a El Nuevo Diario.

La fuente agregó que dicha consejería legal ha sido desarrollada en conjunto con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Navarro señaló además que el trabajo desempeñado con los migrantes nicaragüenses ha incluido también el acompañamiento hacia las dependencias institucionales migratorias, y en ocasiones la entrega de paquetes alimenticios.

CAPACIDAD INSTITUCIONAL SATURADA

Aunque las autoridades migratorias costarricenses no han oficializado una cifra final sobre el ingreso de inmigrantes nicas y solicitudes de refugio durante 2018, datos de organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) calculan que el número de migrantes nicas que ingresaron a Costa Rica desde que estalló la crisis política supera los 50,000, y de este total más de 40,000 han pedido al Estado costarricense protección.

A juicio de Navarro, para finales del año pasado, la cantidad de solicitudes superó con creces la meta que las autoridades costarricenses se habían trazado, lo que se traduce en una mayor presión para el sistema migratorio costarricense.

“Para el 2018 se esperaban 10,000 solicitantes de refugio en Costa Rica y aquí estamos hablando que para final de año habían 40,000 solicitudes, entonces se superan todas las capacidades de las organizaciones de apoyo”, dijo.

La fuente sostiene que esto ha incidido en la prolongación de los tiempos para regular su estatus migratorio en Costa Rica (transcurren aproximadamente cuatro meses desde que hacen la solicitud de refugio y la fecha de entrevistarse con funcionarios de migración, luego pasa otro tiempo para obtener permisos laborales y finalmente el carnet de refugiado).

“Estamos hablando a veces de entre cinco y nueve meses para poder tener un carnet de refugio”, dijo.

ATENCIONES MÉDICAS

Por su parte, la Unión de Nicaragüenses Exiliados, (UNE-CR) compartió que más de 2,000 nicaragüenses que huyeron hacia Costa Rica han recibido atención médica, precisando que se trató de problemas de hipertensión, gripes comunes, diabetes y epilepsias, y se les garantizó su medicamento.

También atendieron a por lo menos 15 personas que llegaron con “charneles”  incrustados en partes de su cuerpo y fracturas en extremidades, incluyendo un joven llego con la mandíbula rota producto de un balazo que recibió.

UNE-CR está levantando un censo para solicitar a las autoridades de gobierno que los niños de la diáspora nicaragüense sean incluidos en una campaña de vacunación de refuerzo contra el sarampión.