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Totalmente desolada se observa en la actualidad cada domingo la zona 1 del mercado Oriental, luego del estallido de la crisis sociopolítica que ha afectado a Nicaragua desde el 18 de abril de 2018.

El cierre total de muchas tiendas en ese sector en ese día de la semana es uno de los resultados más visibles.

Los comerciantes de esa zona, que conecta el barrio Los Ángeles y el punto de referencia Ropa Usame, dicen que es mejor cerrar en domingo porque es mayor el gasto en el pago de empleados y alimentación, que la ganancia que se puede generar.

La comerciante Esmeralda Muñoz, propietaria de un establecimiento que oferta productos plásticos al por mayor, decidió desde el mes de noviembre de 2018 no abrir el establecimiento los domingos, uniéndose a un buen número de propietarios que ya habían puesto en práctica esa decisión.

“Más bien perdíamos, la gente no viene los domingos entonces a quiénes le íbamos a vender, dijo Muñoz, quien compartió que cada día es menor la cantidad de compradores que entra al mercado.

En el Oriental existen 20,000 establecimientos, distribuidos en más de 135 manzanas de extensión, esos establecimientos no han escapado de la mala racha que ha dejado la crisis que aún vive Nicaragua.

“Yo gastaba más en el transporte, el pago de los empleados y en mi alimentación que lo que vendía los domingos, en lugar de ganar, perdía”, explicó la comerciante de la zona 1, “aquí los domingos es desolado y palmado”, puntualizó.

La mayor referencia para ubicar la zona 1 es el negocio de la activista Irlanda Jerez, quien tenía sus establecimiento justo en esa ubicación.

El Nuevo Diario durante un recorrido constató  que la zona 1 estaba  desolada y con negocios totalmente cerrados, en años anteriores, según los guardas de seguridad del lugar, esa zona a las 10:00 a.m. (misma hora en la que llegó el equipo del diario), estaba con sus establecimientos abiertos recibiendo clientes que buscaban mercadería.

Julio César Meza, sentado en una acera frente a su camioneta de acarreo, esperaba posibles clientes que salieran de la zona de Ropa Usame para poderse ganar unos C$300 durante el día, aunque antes de la crisis estimada una ganancia de C$700 cada día.

“Esto no es no es como antes, aquí las tiendas abrían y no tenía que esperar que salieran de otros lados los compradores, aquí mismo agarraba a los clientes fácilmente”, compartió Meza, quien lleva más de 30 años trabajando en acarreo del mercado Oriental.

Por otro lado, Marvin Ríos, transitaba en la desolada zona 1 el domingo 3 de marzo, en búsqueda de un producto, pero su compra no fue efectiva porque las tiendas estaban cerradas, “nada está normal y esto es muestra de eso”, respondió  al ser consultado.