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Tras casi siete meses de permanecer en el exilio, Nahomy Urbina Marcenaro, popularmente conocida como la comandante Masha, dio a luz en un hospital de Costa Rica a una niña a la que nombró Victoria Libertad.

En fotografías compartidas en las redes sociales se puede observar a Nahomy Urbina junto a su bebé en la sala de un hospital. La bandera de Nicaragua acompaña a la pequeña Victoria Libertad desde sus primeros días de vida al ser usada como una manta para arroparla.

La comandante Masha junto a su bebé Victoria Libertad / Cortesía Aunque hasta el momento Nahomy Urbina no se ha pronunciado sobre las razones por las que nombró a su bebé Victoria Libertad sus amigos manifestaron que hace referencia a la lucha que ha tenido su mamá y el anhelo de todo el pueblo nicaragüense de “poder alcanzar la libertad”.

En agosto pasado la comandante Masha anunció que la principal razón por la que huyó de Nicaragua era su embarazo, debido a que en el país no se sentía segura porque de manera constante recibía amenazas, asedio, intimidación y persecución, además de existir una orden de captura en su contra por haber participado en las protestas antigubernamentales que estallaron en Nicaragua el pasado 18 de abril. 

Nahomy Urbina se volvió un ícono de las protestas de Nicaragua cuando se conoció que a pesar de sufrir cáncer linfático, se unió a las protestas en el tranque ubicado en el Colegio San José, en Jinotepe, Carazo, para demandar justicia por las personas que habían perdido la vida hasta esa fecha en las protestas del país. 

La joven de 21 años es acusada por el Ministerio Público de cometer crimen organizado, terrorismo, robo agravado, secuestros simples, torturas y lesiones graves.

En septiembre del año pasado los familiares de Nahomy Urbina denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que las autoridades policiales de Jinotepe realizaron un segundo allanamiento a su vivienda, en Diriamba. En meses anteriores la Policía también interrumpió en su casa.

De acuerdo con las autoridades de Costa Rica, de las 50,000 personas que ingresaron a su territorio el año pasado, más de 40,000 solicitaron protección a este país debido a que se sentían inseguros por la situación que atraviesa Nicaragua.

Nahomy Urbina Marcenaro, conocida como comandante Masha. Oscar Sánchez La crisis en Nicaragua ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, grandes pérdidas económicas, miles de empleos perdidos, más de 600 personas encarceladas y decenas de miles de exiliados ante amenazas, asedio y persecución por haber participado en las protestas, de acuerdo con organismos de derechos humanos.