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El informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, (GIEI), en el que se confirma que se cometieron “crímenes de lesa humanidad” en Nicaragua, fue presentado este martes en Ginebra, Suiza, en el marco del 40 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Durante su exposición ante encargados de las misiones de diferentes países que participan en las sesiones de Naciones Unidas, los miembros del GIEI, se refirieron a los esfuerzos por encontrar una salida a la crisis social, política y económica en el país a través del diálogo.

El comisionado Joel Hernández, primer vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), indicó que en el contexto actual es importante señalar la capacidad del Estado para “atender las violaciones a los derechos humanos”, que es donde radican las principales fallas desde el inicio de la crisis.

“La Comisión, ha visto con optimismo la instalación del diálogo, creemos que este diálogo debe ser inclusivo, debe tener una alta representación para las organizaciones de la sociedad civil, debe atender temas prioritarios como es la liberación de las personas que fueron privadas de libertad, que fueron detenidas de manera ilegal o arbitraria, y devolver las personerías jurídicas a las organizaciones que les fueron arrebatadas”, mencionó Hernández.

El comisionado Hernández advirtió que todo esfuerzo de reconstrucción, tiene que pasar necesariamente sobre la base del fortalecimiento institucional.

Sobre el inicio de las negociaciones, Pablo Parenti, miembro del GIEI, explicó que en este proceso no se puede dejar por fuera a las familias de las víctimas.

“Especialmente, cuando se trata de crímenes de lesa humanidad no se puede estar en juego ninguna negociación, una amnistía, la resignación o que las víctimas se resignen a su derecho a la justicia”, mencionó Parenti.

SOBRE EL INFORME

En el análisis sobre la crisis de derechos humanos en Nicaragua, los miembros del GIEI, recordaron los hallazgos de su informe en el que confirman el uso letal de armas de guerra para reprimir las protestas ciudadanas “pacíficas”.

Parenti, miembro del equipo investigador, enfatizó que de las 1,400 personas heridas, entre el 18 de abril y el 30 de mayo, 599 eran heridas por armas de fuego.
“Cuando llegamos a Nicaragua, no había ni siquiera una lista clara de muertos, de víctimas (…) la metodología de represión estuvo definida, es la represión através de choques tradicionales, son grupos de personas civiles que actúan a la luz pública, incluso frente a la Policía, que asegura el lugar y no interviene directamente”, señaló Parenti.

Claudia Paz y Paz, actualmente directora de la oficina del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) para el programa de Centroamérica y México, señaló que el sistema de justicia fue un engranaje más en la violación de derechos humanos en el país, garantizando “impunidad y criminalizando a los protestantes”.

“En la mayoría de los casos no se procesó la escena del crimen (…) se vulneraron todos los plazos, los recursos de exhibición personal y los juicios se celebraban a puertas cerradas”, manifestó Paz y Paz.

La exmiembro del GIEI, recordó que es importante que se cree una Fiscalía especial, que tenga acompañamiento internacional, dado que en la actualidad no existe “independencia” de este órgano en el país.

“Que el Poder Judicial y jueces con garantía de independencia revisen los procesos y las condenas que se han avanzado”, insistió Paz y Paz.

Mientras tanto, el comisionado Hernández, explicó que la “etapa de represión”, en un momento estuvo dirigida a detener a todas las personas que participaran en las protestas.
“Encontramos un patrón muy constante de personas que fueron detenidas ilegal o arbitrariamente, muchos de ellos sin ninguna orden escrita de alguna autoridad competente”, señaló Hernández.

La presentación del informe del GIEI fue organizado por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), y Amnistía Internacional, en el marco de las sesiones que se realizan en Naciones Unidas.