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El periodista y director del canal 100% Noticias, Miguel Mora, lloró la noche del pasado lunes cuando su esposa, Verónica Chávez, logró visitarlo en la prisión y conversar con él sobre el fallecimiento de su abuela materna, Olinda Barberena, quien murió el jueves pasado sin poder verlo en libertad.

“Fue un golpe devastador, ella era como su madre; uno a veces se pega más a la abuela porque son alcahuetas y este fue el caso. Él lloró, lloró y lloró, pero es mejor que haya sido así, porque se desahogó”, relató Chávez a El Nuevo Diario.

El abogado defensor de Mora, Julio Montenegro, confirmó que hasta este lunes los funcionarios del penal permitieron el ingreso de paquetería para el periodista.

“Mora está en una celda de máxima seguridad, incomunicado y en determinada hora del día lo único que logra entrar es un rayo de sol que pasa sobre su cabeza y para alcanzarlo se sube a la cama. Esto lo hace para que su ojo no solo esté acostumbrado a la sombra”, relató Montenegro.

El abogado dijo que los efectos del encierro y las malas condiciones están afectando el estado emocional y la salud en general del periodista, indicando que Mora, de 52 años, está muy delgado.

Mora fue detenido el 21 de diciembre durante el allanamiento policial al canal 100% Noticias, donde también arrestaron a la jefa de prensa, Lucía Pineda Ubau.

Montenegro, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), dijo que Mora se había enterado del fallecimiento de su abuela, antes que su esposa le visitara, porque escuchó la noticia en el televisor de un reo común y se puso a llorar.

Verónica Chávez. Orlando Valenzuela/END

Verónica Chávez relató: “Las palabras de Miguel fueron que ella (su abuela) ya no estaría con él, pero que estaba mejor porque había pasado a la presencia del Señor”.

Precisó que la muerte de Olinda Barberena ocurrió el jueves pasado por la noche, de inmediato solicitaron a las autoridades del penal el permiso para que Mora asistiera a los funerales, pero no recibieron respuesta.

La familia de Mora también estaba preocupada por la huelga de hambre que mantenía el periodista y él accedió a suspenderla por petición de su esposa y su mamá.

“Sabemos que él está preso injustamente y que su lucha es válida, no desistimos de eso, pero su mamá le dijo que su preocupación era que él se desmayara. En ‘El Infiernillo’ los dejan y nadie está pendiente de ellos, así que le explicamos nuestro temor. Él nos dio su palabra que comería algo y le creemos”, relató Chávez.

En la visita de este lunes, Mora también le comentó a su esposa que la excarcelación de algunos manifestantes le parecía bien porque al menos 100 familias habrían dejado de sufrir. Luego le pidió transmitir el mensaje de que la Alianza Cívica por la Justicia y Democracia no se olvide de los presos.