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Los católicos celebran este 6 de marzo el Miércoles de Ceniza, día de inicio a la Cuaresma, los 40 días en que la Iglesia llama a los fieles a la conversión y por eso se impone la ceniza en la frente de quienes acuden a la eucaristía.

El padre Henry Moreno, sacerdote conferencista de la Arquidiócesis de Managua, explica que el Miércoles de Ceniza “no es tradición, no es una costumbre, sino un signo que la Iglesia adopta para dar a entender la pequeñez del hombre y la necesidad del arrepentimiento”.

“Este Miércoles de Ceniza miles de cristianos nos acercaremos ante los sacerdotes para que nos impongan la ceniza, en una señal de recorrido hacia la Pascua, de arrepentimiento y dolor de los pecados, para que Dios tenga compasión y misericordia de nosotros”, dice el presbítero.

El sacerdote chileno, Jorge García de la Huerta, maestro de filosofía del seminario de la Diócesis de Granada indica que el Miércoles de Ceniza es “una celebración muy antigua en la historia de la Iglesia, donde el centro es celebrar la pasión, muerte y resurrección de Cristo, eso que vivió Jesús en la Semana Santa hace más de 2,000 años”.

“Dios nos da su gracia viviendo los hechos o acontecimientos día a día, de eso se trata el Miércoles de Ceniza, como un día de necesidad de acercarse al Señor con hechos de amor en el camino de la Pascua”, dice García a El Nuevo Diario.

La ceniza

El padre Moreno explica que “desde el Antiguo Testamento, la ceniza es señal de arrepentimiento de los pecados, una vuelta a Dios, al que pide su misericordia frente a una calamidad, una catástrofe que vive un país”.

Dijo que significa recordar que el ser humano es polvo y que cuando muere, lo que va a quedar en la tumba es ceniza y lo único que subirá ante Dios es el alma.

“El signo más importante es la ceniza”, enfatiza Moreno, mientras explica que se impone en forma de cruz como un símbolo para pedir al Señor la misericordia. “En el árbol de la cruz estuvo el Señor crucificado por nuestros pecados; la cruz es un signo fundamental para el cristiano”.

El sacerdote aclara que la forma no es lo más importante, sino, la imposición de la ceniza como tal, porque se han visto casos en que el papa Francisco rocía de ceniza seca la cabeza de un feligrés, sin hacerle una cruz en la frente.

“Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás” y “conviértete y cree en el Evangelio”, son dos frases que suelen decir los sacerdotes cuando imponen la ceniza a los creyentes católicos. 

Lo que se va a presentar ante Dios es el alma y eso es lo que se debe cuidar, agregó.

El ayuno

El padre Jorge García de la Huerta recalca en lo indispensable del ayuno para vivir pleno el proceso de la Cuaresma.

“La Iglesia recuerda constantemente que hay tres formas de penitencia, entre ellas: ayuno, limosna y oración”, dice García, quien explica que el ayuno no es directamente dejar de alimentarse, sino que puede ser, en simples ejemplos, dejar de hacer cosas que aparten al cristiano de la vida en Cristo.

A partir del Miércoles de Ceniza se contabilizan los días recorridos del tiempo de Cuaresma, pero existen interrogantes de por qué son 40 días, partiendo del día de la imposición de la ceniza.

En el primer siglo de la Iglesia cristiana variaba la duración de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 días) antes de la Pascua, lo que daba 36 días de ayuno, excluyendo los domingos. En el siglo VII se agregaron cuatro días antes del primer domingo de Cuaresma, estableciendo los cuarenta días de ayuno para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.

Para la ceremonia de la imposición de cenizas se queman los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso. Archivo/END

El padre Moreno sugiere que “una manera muy buena para vivir estos tiempos es la reconciliación con Dios y con el prójimo, si es que hay que pedir perdón a alguien, siempre antes buscando una buena confesión, invitando después a amigos en esta sociedad de Nicaragua que está necesitada de Dios”.

Para la ceremonia de la imposición de cenizas se queman los restos de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Estas son rociadas con agua bendita y luego aromatizadas con incienso.

La Iglesia católica recomienda que en Miércoles de Ceniza se practique el ayuno y la abstinencia, como en el Viernes Santo, para los mayores de 16 años y menores de 60. Fuera de esos límites, es opcional. Ese día los fieles pueden tener una comida fuerte una sola vez al día.