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Ocho mujeres manifestantes que se encuentran detenidas en el Sistema Penitenciario de Mujeres, La Esperanza, cumplieron este miércoles una semana en huelga de hambre, como forma de protesta para demandar el respeto de sus derechos y su liberación.  

Las reas enviaron una carta sus familiares en la que explicaban las razones por las cuales decidieron iniciar la huelga de hambre el mismo día en el que sea reanudaron las negociaciones entre el Gobierno de Nicaragua y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Ese mismo día un grupo de 100 manifestantes, incluidas doce mujeres, que se encontraba detenidas en La Esperanza salieron de prisión bajo el régimen de arresto domiciliar y convivencia familiar.

Nelly Marilly Roque Ordoñez, Yaritzha Mairena, Amaya Coppens, María Peralta Cerrato, Jamileth Gutiérrez Moncada, Solanghe Centeno Peña, Johana Delgado y Karla Matus Méndez son las ocho reas que se declararon en huelga de hambre. 

La autenticidad de la carta enviada por las reas fue confirmada por el Comité Pro Liberación de Presos Políticos de Nicaragua y la Comisión permanente de Derechos  Humanos (CPDH), quienes recibieron la denuncia de los familiares de las presas.

En la carta, las reas instaron a la población nicaragüense a buscar distintas formas para protestar contra el Gobierno.

“Nosotras no nos hemos rendido, ni claudicaremos hemos vivido la represión en nuestros territorios y sufrimos la Carta de mujeres presas muerte de nuestros hermanos de lucha por defender la justicia y la democracia; habiendo incluso sacrificados nuestra libertad porque se logre la de Nicaragua: por ello queremos instar al pueblo a unirse en nuestra lucha contra la tiranía de la forma en que puedan”, escribieron las mujeres.  

Aunque las manifestantes están conscientes del riesgo que corren con esta medida que han tomado, aseguran que lo hacen para demandar su libertad.

“Nosotras hemos decidido sacrificar también nuestra salud intentando que esta protesta sea un eco de la necesidad imperante de recuperar nuestra soberanía, libertad, nuestros derechos y nuestra dignidad”, señala la misiva enviada por las reas.

Las mujeres responsabilizaron al Gobierno de Nicaragua por las negligencias que puedan presentarse mientras están en huelga de hambre. 

“Responsabilizamos al gobierno y al sistema penitenciario de mujeres por las negligencias que pueden ocurrir en materia de salud y pedimos al pueblo de Nicaragua, a la comunidad internacional y al mundo que no haga oídos sordos ante nuestro clamor por justicia”, finaliza la carta.