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El diálogo quedó en un impase este viernes, después de que la Alianza Cívica anunciara que reflexionará su presencia en las negociaciones, como consecuencia de que la Conferencia Episcopal de Nicaragua decidió no participar en este proceso.

Con la sesión realizada este viernes se cumplieron ocho jornadas desde que inició el diálogo entre la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y el Gobierno de Nicaragua.

“Hemos tomado la decisión de tomar el tiempo necesario para reflexionar sobre nuestra participación en el diálogo”, dijo Max Jerez, negociador de la Alianza Cívica.

Juan Sebastián Chamorro, José Adán Aguerri, Carlos Tünnermann y José Pallais, explicaron en una conferencia de prensa que este fin de semana será de “reflexión”, tras conocerse la decisión de la iglesia católica, y agregaron que buscarán a los obispos para conocer los motivos que los llevaron a declinar su presencia en las negociaciones.

"Vamos a tener comunicación directa con la Conferencia Episcopal (el fin de semana), para entender de manera directa cuál es su posición", dijo Chamorro.

La Alianza Cívica consideró importante que los obispos se sumen al diálogo, pero también pidieron al gobierno mostrar gestos de buena fe, al recordar que las causas de la crisis que estalló en abril pasado siguen vigentes, como los manifestantes presos y falta de garantías para ejercer los derechos fundamentales.

Esta semana se aprobó la hoja de ruta. Jorge Ortega/END

"Este impase en que estamos en este momento lo trataremos de superar, nos tomaremos el fin de semana para hacer las gestiones que sean pertinentes, a fin de superarlo", dijo Tünnermann.

Los delegados del gobierno en las negociaciones no brindaron declaraciones este viernes.

¿Qué han dejado ocho sesiones del diálogo?

Hasta el impase que provoca la negativa de la iglesia Católica de participar como testigo y acompañante, hubo algunos componentes que permitieron, según los negociadores, dar pasos importantes para tratar de establecer una agenda consensuada para encontrar una salida a la crisis.

1. Estructuración de la hoja de ruta:

La semana inició con el cuarto encuentro sostenido entre ambas delegaciones que continuaron discutiendo la estructuración de la “hoja de ruta”, la herramienta metodológica con la que se marca todo el proceso de negociación. Ese día la discusión se dio en torno a quiénes podrían ser los testigos y garantes, además de que se reiteró la necesaria presencia de la Conferencia Episcopal de Nicaragua en el proceso de negociación.

Dicha hoja de ruta continuó discutiéndose durante la quinta jornada desarrollada el martes, 5 de marzo. Ese día logró presentarse de manera pública los 16 puntos que integran dicho documento.

Entre los aspectos más destacados están la invitación como testigo y acompañante nacional al cardenal Leopoldo Brenes y dos asesores, también estará como testigo y acompañante nacional un representante de la iglesia evangélica de Nicaragua (Jorge Ulises Rivera) y dos asesores.

Asimismo, fue llamado como testigo y acompañante internacional el nuncio Waldemar Stanislaw Sommertag y un acompañante, el secretario de la nunciatura.

Conferencia de la Alianza Cívica, este viernes por la noche. Ana Cruz/END

De igual manera, se dejó claro en la hoja de ruta que los temas a negociar deben ser acordados de consenso.

Se podrán también estructurar comisiones de trabajo. Los garantes nacionales e internacionales servirán para velar por el cumplimiento e implementación de los acuerdo.

La interpretación de la hoja de ruta sería dirimida por testigos que acompañan el proceso de negociación.

Finalmente, se estableció como fecha tope tentativa para el cierre de negociaciones, el próximo 28 de marzo..

2. Inicia elaboración de una agenda de temas:

A partir de la hoja de ruta, el miércoles pasado iniciaron las consideraciones con los temas de agenda que serán negociados.

La Alianza Cívica mantiene que sus temas son exigir la liberación de todos los detenidos por protestar contra el Gobierno, el restablecimiento de las libertades, derechos y garantías para la ciudadanía; reformas electorales que garanticen unas contiendas justas, libres y transparentes y, por supuesto, el acceso a justicia para las víctimas de las violentas protestas.

Hasta ahora, la delegación gubernamental no ha planteado a su contraparte su propuesta de temas para discutir en esa agenda conjunta.

El miércoles de esta semana, el exdiputado José Pallais y además miembro del equipo negociador de la Alianza Cívica, explicó que cada uno de los temas generales planteados por la oposición se “descompone en varios subtemas, es decir, puntos específicos que permiten lograr el objetivo de los temas generales”.

Cardenal Leopoldo Brenes, presidente de la CEN. Archivo/ENDEse mismo día, Kevin Sullivan, embajador de EEUU en Managua, brindó unas declaraciones en las que dijo que su gobierno estaba “complacido” con los avances del diálogo y le parece "bien" ese camino para "lograr soluciones".

3. Garantes:

La opositora Alianza Cívica ha externado públicamente su deseo para que entidades internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), o las Naciones Unidas, pudieran ser parte del proceso.

En este sentido, Pallais explicó que dadas las características del proceso nicaragüense se baraja la posibilidad de que los garantes sean designados de forma temprana y no hasta el finalizar la negociación como suele ocurrir en otros procesos.

“Esto quiere decir que se empiezan a nombrar una vez que se termina con la aprobación de la agenda e inician la aprobación o la discusión de los puntos de fondo. Ahí mismo inmediatamente se designara un garante, que se llama garante del proceso y una vez que los temas específicos vayan acordándose se designara garante para cada tema específico, porque el interés es que se vayan poniendo en práctica los acuerdos”, dijo Pallais en su momento..

4. Testigos:

Los obispos de la iglesia católica se reunieron el viernes y al concluir la encerrona emitieron un comunicado en el que informaron su decisión de no participar en la mesa de negociación, a la que habían sido invitados para ser testigos y garantes.

MIembros de la Alianza Cívica brindaron una conferencia este viernes. EFE/END

“Hemos respondido a la carta recibida, comunicando a los participantes que no estaremos presentes físicamente en el foro de negociaciones, pero acompañaremos como pastores en estos momentos cruciales de nuestra patria, ejerciendo nuestra misión profética y dedicándonos a la oración y el ministerio de la palabra”, señala el punto 4 del comunicado.

Los obispos nicaragüenses jugaron un rol trascendental como mediadores y testigos en el Diálogo Nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica iniciado en mayo pasado, y que quedó en impase luego que fuera abandonado de forma unilateral por el presidente Daniel Ortega, dos meses después.

En el caso de la iglesia evangélica, adelantó que será hasta este fin de semana que se designen a las personas que les representarán en la mesa de negociación.

Nicaragua vive desde abril de 2018, una crisis política que según organismo de derechos humanos se ha saldado con la muerte de al menos 325 personas, más de un millar de heridos y miles más en el exilio.

La crisis también ha causado gran impacto en la economía del país, la cual sufrió una caída de 4% el año pasado, perdiéndose más de 157,000 empleos hasta ahora.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha denunciado que el Gobierno de Nicaragua ha cometido crímenes "de lesa humanidad", mientras que en la Organización de los Estados Americanos (OEA) está en proceso la aplicación de la Carta Democrática Interamericana.

La tesis del gobierno ha sido que sufrió un intento de golpe de Estado y ha calificado como “reos comunes” a los manifestantes.