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La llegada al país de Luis Ángel Rosadilla, enviado especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar su participación en el diálogo, cumple con una de las exigencias de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, pero “no es suficiente”, sostiene el exdiputado José Pallais, miembro del equipo negociador.

Este sábado, el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, confirmó que Rosadilla llegará el lunes 11 de marzo para auscultar la posibilidad de que el organismo se integre a la mesa de negociación que desde el 27 de febrero integran el Gobierno y la Alianza Cívica para encontrar una salida a la crisis sociopolítica que enfrenta el país.

“Nosotros habíamos planteado, desde un principio y habíamos solicitado desde un principio, la presencia de la OEA. Este comunicado conjunto es un primer gesto, pero a nuestro juicio faltan otros gestos para que también podamos tener indicios de que hay una mejor disposición, una mejor voluntad del Gobierno”, añadió Pallais.

Rosadilla estuvo de forma “silenciosa” de visita en el país durante el 2017 y 2018. Es un reconocido político de la izquierda uruguaya y fue diputado entre 2004 y 2009.

En diciembre de 2009, el entonces presidente electo de Uruguay, José Mújica, lo designó como Ministro de Defensa, cargo que asumió el 1 de marzo de 2010 y posteriormente fue contratado por la OEA como facilitador de diálogo para conflictos en el continente.

“La idea nuestra es que sea la OEA como organización, aquí no se trata de personas, aquí se trata de organizaciones. La OEA en su conjunto, el Secretario General, el Consejo Permanente, hay un grupo de trabajo, quien sea esta persona es alguien que no viene a disponer libremente, que no tiene discrecionalidad, sea quien sea, es alguien que tiene que responder a los órganos de la OEA, de la organización”, explicó Pallais.

Tras ocho sesiones, el gobierno y la Alianza Cívica acordaron una hoja de ruta, pero no temas de agenda a debatir. Además, la iglesia Católica rechazó una invitación como testigo en el proceso.

Es en este contexto que la OEA anunció el envío a Nicaragua de un especialista.

“A solicitud del Gobierno de Nicaragua, el Señor Luis Ángel Rosadilla analizará, a partir del 11 de marzo, con los actores que participan en el Encuentro por el Entendimiento y Negociación por la Paz que lleva a cabo el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia la eventual participación de la SG (Secretaría General) OEA en dicha instancia”, señala el comunicado dado a conocer este sábado por la OEA.

LAS SANCIONES

En enero pasado, el Consejo Permanente de la OEA comenzó a aplicar la Carta Democrática Interamericana al gobierno de Nicaragua, basado en el artículo 20 de este instrumento, en el cual los Estados hicieron una “apreciación colectiva” de la crisis institucional que dejó unos 325 muertos.

En la agenda presentada este fin de semana, el Gobierno habla de que se deben realizar gestiones para evitar sanciones a nivel internacional, lo que a juicio de Pallais, es inevitable que eso ocurra.

“Lo veo muy difícil, lo veo muy difícil, está dando un primer paso en cuanto a responder a nuestra solicitud de que la OEA esté presente, pero faltan otros pasos que la comunidad internacional, al igual que la Alianza, no puede ser un solo paso, tiene que ser un conjunto de pasos, la legitimidad, la credibilidad no se logra, no es suficiente la presencia de la OEA, faltan otros gestos”, insistió Pallais.

Estados Unidos, desde el año pasado, ha aplicado sanciones a funcionarios del Gobierno de Nicaragua, así como a ciertas empresas vinculadas a la petrolera venezolana PDvSA.

“Al régimen le duelen las sanciones, hay que redoblarlas”, dijo públicamente en la red social Twitter José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Rights Watch, al referirse este sábado a la situación del país.