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El representante de la Alianza Cívica, Carlos Tünnermann, reiteró la tarde de este lunes que su organización solo regresará al diálogo con el Gobierno “una vez que se cumplan las condiciones que pusimos”, que incluyen la liberación de los presos políticos y el cese de la represión a los opositores, “gestos que no se han hecho todavía”.

Los negociadores de la Alianza se reunieron con el enviado especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Ángel Rosadilla, y al salir, Tünnermann aclaró que el impasse por las condiciones que le exigen al Gobierno no significa una ruptura del diálogo.

Los representantes del Gobierno en el diálogo llegaron en la mañana del lunes al Incae, sede de las negociaciones, y el canciller Denis Moncada leyó un comunicado indicando que la “negociación por la paz se estableció sobre la base de la confianza, respeto y buena voluntad, que consideramos deben prevalecer”.

“La posición del Gobierno se mantiene en el sentido de que no se pueden adelantar las elecciones presidenciales porque eso rompe el orden constitucional, esta es nuestra posición sobre ese tema”, dijo el diputado sandinista Wilfredo Navarro, del equipo negociador del Gobierno.

Miembros de la Alianza Cívica. Archivo/END

El adelanto de elecciones es una de las demandas claves que hace la Alianza Cívica, respaldada en su momento por la OEA, y será un tema central de la negociación.

La conversación de Rosadilla con los representantes de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia se enfocó en cómo se han desarrollado las pláticas con el Gobierno, suspendidas desde el viernes pasado.

José Pallais, de la Alianza, dijo que Rosadilla “recibió mucha información nuestra, de las interioridades de la negociación, nos hizo muchas preguntas, para que ellos después puedan hacer su evaluación. Ese es el mandato que nos dijo que tiene”.

“Él está teniendo conversaciones tanto con el Gobierno como con nosotros y está en este proceso de evaluación, para examinar en qué condiciones se desarrolla el proceso de negociación”, explicó Tünnermann sobre la misión del enviado del secretario general de la OEA.

Mario Arana, también negociador por la Alianza Cívica, dijo que “ha habido muchas preocupaciones de cómo ha estado conduciéndose el proceso”.

Michael Healy, de la misma organización opositora, afirmó que todavía no ven “voluntad del Gobierno” para negociar con franqueza y sigue tomando decisiones que perjudican a Nicaragua, como las continuas detenciones de manifestantes, las restricciones de libertades constitucionales y, en lo económico, la reforma tributaria que aplicó ya estando en la mesa de negociación.