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Las imágenes del encuentro que sostuvo el nuncio apostólico, Stanislaw  Sommertag, con manifestantes presos en la cárcel La Modelo y La Esperanza, en Tipitapa, generó diferentes sentimientos entre los parientes de los reos.

Algunos familiares expresaron que por un lado sintieron tristeza, al observar al ser querido vistiendo el uniforme azul de los prisioneros y por el otro, les despertó las esperanzas en que el representante del papa en Nicaragua logre excarcelar a su familiar.

Verónica Chávez, periodista y esposa del director de 100% Noticias, Miguel Mora, afirmó que al observar a su pareja junto a otros prisioneros cerca del nuncio apostólico quedó impactada y lloró.

La última vez que Chávez estuvo con su pareja fue hace una semana, cuando este le aseguró que desistiría de la huelga de hambre que mantenía. 

Chávez esperaba verlo en unas tres semanas y dedujo que lo encontraría delgado.

Pero la noche de este lunes, al ver las imágenes de los presos con el nuncio, que se han viralizado, notó que se ha alimentado como le prometió y que su carácter y voluntad permanecen intactos.

“Me quedé impactada. Después de estar varios días en huelga de hambre, creí que estaría más delgado, pero veo que espiritualmente está fortalecido. Me alegra saber que está bien, tenía que esperar un mes para volver a verlo”, indicó la periodista.

En un comunicado difundido la noche del lunes por la nunciatura, se mencionó que el representante del papa en Nicaragua, Waldemar Stanislaw, se reunió con 16 manifestantes presos en la cárcel La Modelo y La Esperanza. 

El documento de la Nunciatura Apostólica explica que Stanislaw escuchó “las palabras, preocupaciones y esperanzas” de los reos. 

Difundió también imágenes en las que puede apreciarse a Stanislaw junto a las prisioneras Irlanda Jerez, Lucía Pineda y Amaya Coppens. En otra instantánea se aprecia al periodista Miguel Mora, Medardo Mairena y Edwin Carcache, entre otros.

Mercedes Dávila, quien es madre del líder estudiantil Edwin Carcache, afirmó que la fotografía en la que sale su hijo también le provocó ganas de llorar, porque considera que ni Edwin ni el resto de prisioneros deberían estar sufriendo injustamente.

Mujeres presas en La Esperanza con el nuncio apostólico. Cortesía/END

“Me provocó un sentimiento de querer llorar, porque deseamos que salgan. Me invade el sentimiento de tristeza, mi hijo no es para que esté allí, ninguno debería de estar, no es justo”, precisó Dávila, quien al igual que Chávez, visita a su ser querido una vez al mes.

Los vio mal de salud

Para Alejandro Ubau, tío de la periodista Lucía Pineda Ubau, la imagen le causó la sensación de que los prisioneros no están bien de salud, y que esa idea persistirá hasta que un grupo de especialistas externos los examinen y digan lo contrario.

A los familiares de Irlanda Jerez, la comerciante del mercado Oriental, la imagen del enviado del papa con las prisioneras no los tomó por sorpresa.

Este lunes, cuando se disponían a visitar a su pariente en la cárcel La Esperanza, se enteraron que el nuncio estaba ingresando al penitenciario.

Al concluir el encuentro del religioso con las prisioneras, conversaron con su familiar y otras manifestantes, de modo que la imagen viral que hasta por la noche algunas personas observaron, ellos ya la habían presenciado de primera mano.

Y lo que observaron, según Ganímedes Jerez, es a un grupo de mujeres decididas a mantener su postura antigubernamental.

“Nosotros hemos estado viendo que una serie de personalidades del ámbito nacional e internacional se han llegado a reunir con las líderes. Entendemos que el Gobierno está mandando para verlas cómo están, si están flexibles, pero resulta que están más fuertes y más firmes que nunca. Es como si estuvieran en el horno, quieren saber si ellas se están cocinando, pero resulta que no es así”, explicó Jerez.

Alejandro Ubau, pariente de la periodista Pineda Ubau, considera que el permiso que otorgó el Gobierno al nuncio para visitar a los manifestantes presos es una estrategia del Gobierno para calmar la presión a nivel internacional.

“La visita del nuncio nos parece que es una señal que el Gobierno quiere dar para tratar de desmentir lo que por otro lado está haciendo; golpeando prisioneros y aislándolos en El Infiernillo. Es una manera de calmar a la comunidad internacional y decirles a las familias que ellos están cumpliendo con los derechos humanos”, indicó Ubau.

Agregó que los manifestantes siguen siendo rehenes y sus monedas de cambio en las negociaciones, situación que a su criterio no debería ocurrir, sino al contrario, liberarlos para mostrar que tienen voluntad para resolver la crisis sociopolítica que atraviesa el país.

Pese al panorama aparentemente desalentador, el familiar de la exjefa de prensa del canal 100% Noticias, considera que no “deja de ser esperanzador que el nuncio haga todas las gestiones humanitarias y diplomáticas a efectos de que liberan a todos los prisioneros”.

El hermano de Irlanda, Ganímedes Jerez, considera también que podría haber más excarcelaciones, pero esto como resultado de la presión internacional y no como un gesto de buena voluntad.

El nuncio Waldemar Stanislaw visitó a presos políticos este lunes. Cortesía/END

La periodista Verónica Chávez también cree que existe esa posibilidad, sobre todo, por la presencia del nuncio en la cárcel y la urgencia del Ejecutivo por negociar.

“Soy una persona que confía en las personas y pues quiero creer que el nuncio puede abogar por la liberación de los reos. Primero la liberación de los reos, después sentarse a negociar para buscar una salida a la crisis. Espero que esto esté más cerca que nunca, confío en los tiempos perfectos de Dios”, precisó Chávez.

La visita del religioso a las cárceles ocurre en un momento en el que las negociaciones del Gobierno con la Alianza Cívica están en un impase. La Alianza Cívica ha demandado al Ejecutivo que libere a los manifestantes como señal  de buena voluntad.