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  • AFP

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, destacó este miércoles abusos de los derechos humanos por el Gobierno de Nicaragua, al presentar el informe anual del Departamento de Estado sobre la situación mundial en la materia.

En su presentación ante periodistas, el secretario de Estado eligió solamente a Nicaragua en el hemisferio occidental para mostrar los desafíos en materia de derechos humanos. En el resto del mundo, mencionó a Irán, Sudán del Sur y China.

“En Nicaragua, cuando los ciudadanos pacíficamente protestaron contra la pérdida de beneficios de la seguridad social, recibieron disparos de francotiradores. Los críticos del Gobierno enfrentaron una política de exilio, cárcel o muerte”, dijo el secretario de Estado.

El reporte de 2018, que sirve de referencia ante el Congreso para determinar la ayuda exterior, señala al igual que otros años graves violaciones a los derechos humanos en Cuba y Venezuela. Pero se explaya sobre Nicaragua, sacudida el año pasado por masivas protestas antigubernamentales.

En el país centroamericano, “los derechos humanos se deterioraron notablemente durante el año”, apunta el documento.

El informe dice que el “sistema político altamente centralizado y autoritario” del Gobierno de Nicaragua ordenó a fuerzas policiales y parapoliciales reprimir “con violencia” las manifestaciones que estallaron en abril.

Como resultado, da cuenta de al menos 325 muertos, más de 2,000 heridos, cientos de detenidos ilegalmente y torturados y más de 52,000 exiliados en países vecinos, según datos de noviembre pasado.

Además, subraya que el Gobierno de Nicaragua “enmendó las leyes de terrorismo para incluir actividades democráticas y usó el sistema judicial para caracterizar a actores de la sociedad civil como terroristas, asesinos y golpistas”.

Entre los abusos a los derechos humanos en Nicaragua, el reporte enumera homicidios  arbitrarios  cometidos  por el  Gobierno  o  sus  agentes, desapariciones forzadas por fuerzas parapoliciales, tortura y violaciones sexuales por parte de funcionarios, así como detenciones arbitrarias.

También destaca la existencia de manifestantes presos, arrestos de periodistas, censura, interferencia “sustancial” con los derechos de reunión pacífica, ataques contra la Iglesia católica, corrupción “generalizada”, trata de personas, ataques contra la comunidad LGBTI, discriminación contra minorías étnicas y comunidades indígenas y trabajo infantil.

“El Gobierno de Nicaragua fortaleció activamente la impunidad para quienes violaban los derechos humanos y le eran leales”, agrega el informe del Departamento de Estado.

En el informe del Gobierno estadounidense señala que el proceso electoral de 2017, en el que fue elegido Daniel Ortega a un tercer período, “está marcado por graves irregularidades”.

Parapolicías

El Departamento de Estado añade que en Nicaragua existen grupos de civiles armados que están al mando del Gobierno y son amparados por la Policía Nacional, y señala a estos grupos parapoliciales como los responsables de reprimir con armas de guerra a los manifestantes durante las protestas que iniciaron en abril de 2018.

El informe escrito subraya que la violencia llegó hasta la “interferencia arbitraria e ilegal de la privacidad de las personas; arresto de periodistas, censura, bloqueo de páginas web y calumnias; además de una sustancial interferencia con los derechos de reunión y asociación, incluyendo ataques hacia la Iglesia católica y hacia sus representantes.