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La propuesta común de resolución sobre Nicaragua del Parlamento Europeo (PE) considera que se debe establecer una “hoja de ruta clara” para la celebración de “elecciones libres, justas y transparentes en un futuro próximo, con la presencia de observadores internacionales”.

Esta resolución la apoyan seis de las ocho bancadas de la Eurocámara. Durante el debate de este miércoles, el eurodiputado Gabriel Mato, explicó que parte de la solución para Nicaragua que propone el PE es adelantar los comicios.

“Estos tiranos que llegaron son subterfugios seudodemocráticos para aparentar que ostentaban una cierta credibilidad democrática tienen, además, pavor a unas elecciones libres y democráticas porque saben que no cuentan con apoyo mayoritario”, dijo Mato durante su intervención en la Eurocámara.

“Un régimen como el de Ortega- Murillo no puede pedir diálogo a la oposición, es una farsa. Para que pueda haber un diálogo real, es imprescindible la liberación inmediata de los presos políticos (…) Nicaragua se merece vivir en paz”, demandó el eurodiputado español del Grupo del Partido Popular Europeo.

ramón jáuregui, eurodiputado español.. Captura de video.

Por su parte, el socialista Ramón Jáuregui señaló durante el debate que el Parlamento Europeo mantiene firme su posición que si hay signos de avances con respecto al diálogo, “Europa ayudará”.

“Se lo digo al comandante (Daniel) Ortega, si hay un diálogo serio y hay camino hacia la libertad ayudaremos, pero si no lo hacen, si quieren perder el tiempo, si engañan al pueblo, habrá sanciones”, advirtió.

En una “resolución común”, el PE exige al Gobierno de Nicaragua poner en marcha “medidas urgentes” que incluyen la liberación inmediata e incondicional de los “presos políticos”, el cese inmediato de todas las formas de represión contra los nicaragüenses y el retorno de las organizaciones internacionales al país.

El documento consensuado plantea que bajo estas condiciones se debe proceder a la “cancelación de los procedimientos judiciales contra los presos políticos”, a quienes se les debe respetar su integridad física y moral. 

Por otro lado, se debe permitir el “retorno de los exiliados”, incluidos periodistas y estudiantes; la desmilitarización de las calles, el “desarme de los grupos paramilitares” y la restitución de la personalidad jurídica y los bienes a las oenegés.

La eurocámara vota hoy una resolución sobre Nicaragua. Captura de video.

Jáuregui confesó en el seno del PE, que durante los cuatro días que la delegación visitó Nicaragua en enero pasado, cada uno de los legisladores europeos vivió con un “sentimiento de gran compasión” las historias que conocieron.

“Este Parlamento está con el pueblo de Nicaragua, con el pueblo que llora a sus muertos, con el pueblo que sufre que sus hijos estén en la cárcel”, enfatizó Jáuregui.

La resolución manifiesta que Nicaragua está sufriendo una “grave vulneración de la democracia, de la observancia de los derechos humanos y del estado de derecho”.

Los legisladores europeos expresan en el documento su preocupación por los “enormes riesgos democráticos, políticos y económicos” a que se enfrentan los nicaragüenses si no se adoptan medidas urgentes.

Sanciones

Los eurodiputados señalan que las acciones emprendidas por el Gobierno de Nicaragua, sus instituciones y sus organizaciones parapolíticas obedecen a una “estrategia planificada para destruir la oposición política”. 

Los eurodiputados piden además la aplicación de un proceso “escalonado de sanciones específicas e individuales”, que incluye la prohibición de la expedición de visados y la inmovilización de activos.

Esas sanciones serían contra el Gobierno y los responsables de las violaciones de derechos humanos, sin perjudicar a la población, explicaron.

Cláusula democrática

La resolución expresa que, mientras no se restablezca plenamente en Nicaragua el respeto absoluto de los derechos humanos y las libertades fundamentales, se debe activar la cláusula democrática del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica (ADA), del que Nicaragua es signatario, suspendiendo su participación en ese acuerdo. 

El eurodiputado José Ignacio Salafranca dijo que la situación de Nicaragua no es compatible con la cláusula de derechos humanos, un elemento esencial del Acuerdo de Asociación firmado por este país en 2012. 

“Es duro ver jóvenes condenados a más de 30 o 35 años de prisión, desgraciadamente hay todavía más de 600 presos políticos (…) Defraudaríamos las expectativas de la población de Nicaragua si fuéramos complacientes con esta situación”, manifestó Salafranca, quien consideró “imprescindible” la liberación incondicional de los manifestantes detenidos.

El diputado portugués José Inácio Faria, del Grupo del Partido Popular Europeo, habló en el plenario en idioma español en solidaridad con los padres y madres de las víctimas nicaragüenses.

Faria exigió que el presidente Daniel Ortega demuestre que no busca ganar tiempo para evadir las sanciones de la Unión Europea.

“Como se dice en mi país, no se puede cerrar una puerta dejando abierta una ventana, una ventana que en este caso concreto puede significar que millones de euros de los contribuyentes europeos puedan servir para financiar un régimen sanguinario que causó ya más de 300 muertos”, advirtió Faria.

La legisladora portuguesa Ana Gomes dijo que sabe reconocer a una “dictadura” y opinó que Ortega pretende únicamente ganar tiempo hasta ver el desenlace de la crisis venezolana.

“Esto se comprobó con la tentativa reciente de negociación, en la que no se logró nada, ni siquiera la libertad de cientos y cientos de presos políticos y se agravó la represión. Europa puede hacer la diferencia, activemos la cláusula democrática”, propuso Gomes, quien recordó a las prisioneras Irlanda Jerez, Lucía Pineda, Olesia Muñoz y Amaya Coppens, entre otras que conoció cuando visitó las cárceles de Managua, a finales de enero pasado, en una delegación del PE.

El diputado flamenco Mark Demesmaeker dijo que la lucha cívica tiene muchas caras o símbolos, entre ellas la del maratonista Alex Vanegas y la estudiante belga-nicaragüense Amaya Coppens, quien le entregó una pulsera azul y blanco elaborada por ella misma durante su encuentro en la cárcel.  

“Ortega ha optado por el camino de la represión, la censura y la violencia, ese camino no lleva a ninguna parte, el único camino es conceder la libertad de los presos políticos y la única condición para que haya diálogo nacional”, condicionó Demesmaeker.

En el debate, el eurodiputado catalán José Nart, quien luchó contra el régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua durante la revolución de 1979, recordó a varios exmilitantes de la causa sandinista, quienes hoy “son los verdaderos sandinistas perseguidos por Daniel Ortega”.

“Corrupción, exilio, centenares de muertos, violación de los derechos humanos es hoy la Nicaragua de Ortega (…). La resolución que se aprobará es fruto de un consenso general”, afirmó Nart.