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La madre de Jeffrey Jarquín, uno de los manifestantes presos y golpeados por los guardas de seguridad por protestar contra los maltratos, ruega al Gobierno de Nicaragua y a la dirección de la cárcel La Modelo, de Tipitapa, que le dejen ver a su hijo.

Francisca Mendoza, la progenitora del sobreviviente del asedio a la iglesia Divina Misericordia, supo de la situación de su hijo hasta el martes y con su trabajo de lavado comenzó a recoger dinero para viajar de Bluefields hasta Managua, a una distancia de 364 kilómetros por carretera.

“Me han dicho que lo golpearon mucho. Él no es un delincuente, es un muchacho que estudiaba la carrera de Derecho en la Bluefields Indian & Caribbean University (BICU)”, dijo Mendoza.

Señaló que él vino a Managua el año pasado y terminó atrapado en la iglesia, durante el ataque de policías y parapolicías el 13 de julio, cuando los estudiantes que mantenían tomada la UNAN-Managua fueron desalojados del recinto.

Luego de salir estuvo en una casa de seguridad ubicada en el mercado Oriental, donde fue capturado el 21 de julio y posteriormente condenado a 16 años de prisión por apoyar a los manifestantes.

La última vez que los vio

La madre comentó que la última vez que vio a su hijo fue el 21 de febrero y le dijo que estaba bien, pero el pasado 8 de marzo los prisioneros de las galerías 16 y 300 denunciaron la golpiza de la que fueron objeto.

Julio Montenegro, director del área de Defensoría en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), señaló que la denuncia de la paliza fue interpuesta la semana pasada por varios familiares.

“Hay preocupación por varios de los privados de libertad, entre ellos Frederich Eliseo Castillo Huete, Jeffry Isaac Jarquín, Ricardo Baltodano, Chester Membreño, Francisco Sequeira, de los cuales se habla que fueron golpeados tras la protesta del 8 de marzo. 

Otro caso es la desaparición de Levy Rugama, a quien se llevaron de su celda y hasta el momento se desconoce dónde lo tienen, agregó Montenegro. 

Dijo que también los familiares de Yubrank Suazo están preocupados de lo que le hayan hecho.

El lunes, familiares de Sequeira y Suazo estuvieron en el portón del penal La Modelo y rechazaron la solicitud de visita extraordinaria, alegando que ellos están bien, porque no ha pasado nada.

Montenegro señaló que la seguridad y la salud de los privados de libertad es responsabilidad del Estado y deberán responder por lo que sucede a estos presos políticos.