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El Gobierno de Estados Unidos quiere elecciones adelantadas en Nicaragua sin la participación del presidente Daniel Ortega, ni de su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, dijo este jueves Todd Robinson, principal asesor sobre Centroamérica del Departamento de Estado.

​“Estamos instando al régimen de Ortega a que negocie de buena fe y tome medidas concretas ahora para restablecer la democracia cesando la represión, liberando a las personas detenidas arbitrariamente y acordando celebrar elecciones anticipadas, libres y justas”, dijo Robinson a periodistas.

“Y vamos a impulsar la idea de que en esas elecciones buscamos nuevos líderes en Nicaragua. Líderes que no incluyen a Ortega y Murillo”, agregó.

Todd Robinson, asesor sobre Centroamérica en el Departamento de Estado DE EE. UU. Cortesía/END

Robinson explicó que el embajador de EEUU en Nicaragua, Kevin Sullivan, ha conversado sobre varios asuntos y en varias ocasiones con Ortega y con su esposa, así como otros miembros del Ejecutivo nicaragüense.

“No vamos a hablar del contenido de esas conversaciones, excepto para decir que han sido muy directas y muy francas. No creo que Ortega o Murillo tengan ninguna duda de cuál es la posición de EE. UU. en lo que respecta a alcanzar algún tipo de acuerdo político”, manifestó.

Nicas deben resolver

Robinson enfatizó que la solución a la crisis en Nicaragua reside en los propios nicaragüenses y no en el exterior o EE. UU., al que Ortega acusa de haber tratado de orquestar un “golpe de Estado”.

“La solución definitiva reside en los nicaragüenses. EEUU apoya todos los esfuerzos creíbles para un diálogo que resuelva la crisis”, aseveró Robinson, quien consideró que la liberación de “presos políticos” demostraría que el Gobierno se está tomando “en serio” el proceso de negociación.

Estados Unidos responsabilizó en julio pasado directamente a Ortega y a Murillo por la violencia y pidió anticipar los comicios presidenciales de 2021 como “única” opción para superar la crisis.

Un segundo diálogo entre el Gobierno y una delegación opositora, integrada por representantes de los empresarios y la sociedad civil, se reanudó este jueves tras un impasse de tres días, con la promesa de las autoridades de excarcelar a “presos políticos”.

“Claramente tienen que liberar a los presos políticos”, dijo Robinson, enfatizando que no alcanza con “liberar a arresto domiciliario”.

El diplomático confió en que se encuentre “un mecanismo” para que los obispos católicos, que se apartaron de este nuevo diálogo, vuelvan a la mesa. “Creemos que tienen un papel fuerte e importante que desempeñar”, afirmó.