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Martín Josué Jarquín Paz, de18 años, estuvo detenido más de siete meses por participar en la toma de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), por la que fue condenado a 16 años de prisión.

No olvida las horas terribles que vivió encerrado en la iglesia Divina Misericordia, donde el pasado 12 y 13 de julio se resguardaron varias personas mientras eran atacadas con armas de alto calibre por civiles armados encapuchados afines al gobierno.

Jarquín Paz asegura que este viernes, junto a él, fueron liberados otros tres jóvenes que participaron en la toma de la UNAN-Managua y que cinco de los detenidos de su grupo aún permanecen en la cárcel.

Martín Jarquín muestra fotos de su encarcelamiento. Nayira Valenzuela/ENDNarra que los guardias que lo entregaron a su familia no le dijeron si estaba libre o con la medida de casa por cárcel; tampoco le entregaron una copia del documento que hicieron firmar a sus familiares.

¿Cuál es tu caso?

Yo soy del caso UNAN, yo estuve en la iglesia Divina Misericordia. A mí me capturaron el 20 de julio de 2018, me llevaron a El Chipote y ahí pasé cinco días, dos días pasaron golpeándome las costillas y en interrogatorios. El 23 de julio me llevaron a los juzgados (de Managua) y me leyeron mi acusación por terrorismo, por la quema del Kinder Arlen Siu (en la UNAN-Managua). Luego me trasladaron a La Modelo (Sistema Penitenciario Jorge Navarro) el 25 de julio.

¿Dónde estabas después que saliste de la Divina Misericordia?

De allí me fui a una casa de seguridad que estaba dentro del mercado Oriental. La casa era de un amigo y ahí nos capturaron a las seis de la mañana.

Nosotros estábamos dormidos, los policías entraron y nos pusieron las armas en la cabeza. Nos decían que nos iban a matar, ‘así como asesinamos a sus amigos’. No nos golpearon en ese momento y nos llevaron al Distrito Uno (estación policial). Allí estuvimos como 10 o 15 minutos y después pasamos a El Chipote.

Martín Jarquín fue llevado a su casa en el Barrio La Luz de Managua. Nayira Valenzuela/END

¿A cuántos detuvieron con vos ese día?

Éramos 16. De los 16, salieron seis libres ese mismo día. A La Modelo llegamos 10 y soltaron a uno, por menor de edad; solo quedamos nueve.

Ahora que nos acaban de liberar solo salimos 4 del grupo y 5 se quedaron allá. Esperamos que salgan también, porque allá las condiciones no son estables.

Allá hay maltrato psicológico, la comida va con veneno, tucos de vidrio, cucaracha y ratones. Las cocinas de allá son bien limpias y eso son los guardias que nos echan todo eso. 

Los acusado sobrevivientes del ataque a la iglesia Divina Misericordia, en una audiencia de julio 2018. Ernesto García/END¿Los guardias del penal solo le hacían eso a ustedes o a los demás reos?

No. Solo a nosotros.

¿Quiénes son los otros cuatros que salieron con vos?

Salió Jacob, Pedro, Bryan y yo. No me sé los apellidos, solo los nombres. Estuve siete meses detenido, este 20 iba a cumplir 8 meses.

¿Qué te dijeron al momento en que ibas a salir?

La verdad, ellos no nos dijeron que íbamos libre. Nos sacaron a las 4 de la mañana, solo nos dijeron “alisten sus cosas”. Nosotros lo hicimos e íbamos con la mentalidad que nos iban a trasladar, pero después nos dijeron “van libres”. Estuvimos buen tiempo esperando y salimos de La Modelo a eso de la 11 de la mañana. Nos sacaron en un microbús blanco. Éramos 10 aproximadamente los que íbamos ahí. De los que iban ahí solo conocía a los compañeros de la UNAN y otro chavalo que se llama Heynard y que padece convulsiones porque lo golpearon con la culata de una AK 47 en la parte superior de la cabeza y ha tenido problemas, y allá no le daban medicamentos y el chavalo convulsionaba. No eran buenas las condiciones en que nos tenían.

¿A vos te llevaron a los juzgados?

Yo soy condenado, me pegaron con 16 años por terrorismo. Con todos los que estamos en la UNAN. Pedro, Bryan, Emmanuel, Carlos, Jorge, Frederich y Jefry. Frederich y Jefrey se encuentran en la 300, celdas de máxima seguridad. Hace poco les pegaron una buena malmatada (golpiza). Tienen morados los ojos y escupen sangre todavía. Los que no han salido del grupo de la UNAN son Enmanuel, Frederich, Carlos, Jefrey y otro que solo me acuerdo que le decimos El Gato.

¿Por qué los golpearon? ¿Está relacionado a la última protesta en la cárcel?

Solo por cantar el Himno (Nacional de Nicaragua), a ellos los trasladan a las celdas de máxima seguridad. En esas celdas todo es sellado, no entra luz, ni aire, hace bastante calor. En ese lugar, las visitas de los familiares se hacen en un cuarto pequeño que solo tiene un vidrio. No se tocan, no se pueden abrazar ni nada.

¿Entonces es cierto que hubo una golpiza y que los mismos reos la narraron en una carta?

Sí, esa historia es cierta. Como dije, Frederich y Jefrey fueron dos de los golpeados. Ellos solo querían que los cambiaran de la galería 300. Es cierto que los colgaron de manos y los golpearon.

¿Te pusieron alguna condición antes de la excarcelación?

Los guardias vinieron y le dijeron a mi familia que solo firmaran. Les dijimos que queríamos hablar con ellos para preguntar por las condiciones en las que salgo, pero se fueron. Vinieron desesperados, no sé si estoy casa por cárcel o libre. Antes de venir a mi casa le pregunté a un funcionario cuál es mi condición, si es casa por cárcel o libre. Entonces, me respondió: ‘allá en la casa te digo’, pero no me dijo nada. Los guardias ni siquiera dejaron que mi familia leyera el papel que firmaron, tampoco dejaron copia.

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¿Qué hacías en la UNAN?

Yo apoyaba a un doctor, como ayudante médico. Ayudaba al doctor a pasar agua y medicina. El viernes 13, fue un día fatal, murió un amigo mío, Gerald (Vázquez). Fue horrible lo que pasamos, pero le demostramos a este Gobierno que con lo poquito que teníamos aguantamos casi 24 horas.