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Dos menores de edad del municipio de Altagracia, Isla de Ometepe, no pudieron evitar las lágrimas,  al  ver entrar  en su casa de habitación a sus padres, que permanecían presos  desde el pasado 8 de octubre, producto de las detenciones que realizó la Policía Nacional en contra de manifestantes antigubernamentales.

 El emotivo reencuentro se vivió a las 11: 20 am del viernes 15 de marzo, cuando Mac Cruz Gutiérrez, de 53 años, y su esposa, Marbi Salazar, de 51, llegaron  hasta su casa de habitación, horas después de haber sido excarcelados  junto a otros 48 manifestantes antigubernamentales   que habían sido detenidos y acusados  de diversos delitos,   durante la crisis sociopolítica que vive el país.

Tras pasar 5 meses y 8 días sin el calor de sus progenitores,  el adolescente de 15 años y su hermanita de 13, se abalanzaron sobre  sus padres al verlos llegar en un vehículo que  se encargó de trasladarlos desde el Sistema Penitenciario de Tipitapa y la cárcel de mujeres “La Esperanza”, hasta su casa de habitación.   

Mac Cruz Gutiérrez   y su esposa Marbi Salazar regresaron juntos a su casa. Lésber Quintero.

En imágenes que captan el momento del reencuentro, se aprecia a los dos menores felices de reencontrarse con sus padres, y con  besos y abrazos  que quisieran hacerlos eternos.

Según Max,  al regocijo de reencontrarse con sus hijos,  también se ha sumado  una increíble afluencia de personas que han llegado a visitarlos para solidarizarse con él y  su esposa, y brindarles un apoyo moral y espiritual.

“Desde ayer que se enteraron que mi esposa y yo salimos libres, nos han visitado más de 500 personas   durante el día y la noche,  y también nos han llamado gente de Estados Unidos, Panamá, México, Colombia  España, preguntando por nosotros  y esto es algo que nos llena de alegría”, exclamó  

 Aseguró que este sábado su esposa  ha recibido visitas hasta de Costa Rica y  que por la afluencia de personas que llegan a visitarlos, ni siquiera han tenido tiempo suficiente para hablar con su papá y sus hijos.

Esposa no creía en la liberación

Según Max, él permanecía preso en la galería 16.1, del Sistema Penitenciario de Tipitapa, y al igual que los otros reos, desconocía que lo dejarían en  libertad. “A las 2:45 de la mañana del viernes  me llegaron a sacar  diciéndome que tenía visita  y cuando me subieron a una buseta, me entregan una carta de libertad para que la firmara  y fue en ese instante que supe de mi excarcelación, pero sin conocer detalles del porqué ni en qué condiciones, porque no me dieron ningún documento”, refirió.

De la galería a la dirección del Sistema Penitenciario, Max fue traslado en la buseta y luego lo subieron a una camioneta, con destino a la Cárcel de Mujeres La Esperanza, sin conocer que iban   a buscar a su esposa, para irlos a dejar a la Isla de Ometepe.

  “Al llegar a la cárcel La Esperanza,  el personal  de este sistema penitenciario se dirigió a  las 4:00 am a decirle a  Marbi,  que su marido la estaba esperando afuera, pero ella no creía lo que le decían, por tantas cosas que nos han pasado, pero al final la convencieron de que sería excarcelada y que yo estaba  esperándola  y al salir nos juntamos en la camioneta y fue hasta en ese momento que supimos que nos estaban dejando en libertad a ambos” explicó. 

Marbi, quien llegó vistiendo el uniforme  de reos,   agradeció a Dios  por haberle regresado su libertad a ella y su marido, ya que señaló que la cárcel los separó a ellos y los  apartó  de  sus hijos.

Desde que fueron detenidos, a la pareja no se le permitía verse  y según  Max “en una ocasión nos vimos por casualidad en los juzgados de Managua, pero solo pude saludarla y darle un beso,  ya que no se nos permitió platicar”.

Max, quien presenta una  fractura  en su pierna derecha,  que según sus palabras, fue el resultado de dos puntapié que recibió al momento de su detención.

Refirió que en la cárcel no  fue maltratado, pero señala   que  a su lesión no se le brindaba su debida atención y que ahora que  está  en libertad realizará los trámites correspondientes, para prestar mayor  cuidado a su herida que está entre la tibia y el peroné de su pierna derecha. 

Indagará  muerte de su hermano

 “También voy a indagar cómo  fue realmente la muerte de mi hermano José Iván Cruz Gutiérrez de  51 años, ya que no estoy claro de cómo fue que supuestamente se suicidó, en una casa donde estaba refugiado en Managua, ya que la Policía también lo buscaba para detenerlo por integrarse a protestas en contra del gobierno”, detalló.

Según Max, él se enteró de la muerte de su hermano  por medio de su abogado y refiere que en ese momento se sintió muy mal por la noticia debido al impacto que ocasionaría a su papá y a su mamá.

Max, quien asegura ser  parte del “Movimiento Autoconvocados de Ometepe”,  es acusado por Ministerio Público de robo agravado, daño agravado e incendio cometido en la casa municipal del Frente Sandinista de Liberación Nacional del municipio de Altagracia y en un segundo proceso se le imputa junto a su esposa la presunta autoría de homicidio frustrado en perjuicio de la policía,  lo cual es negado por la pareja.