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La Policía, junto a civiles, impidió este sábado una protesta en Managua que había sido convocada por la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), para demandar la liberación de los manifestantes presos durante la crisis en Nicaragua.

Videos y fotografías muestran a agentes policiales y a civiles capturando a los manifestantes de forma violenta. También se les vio persiguiendo a los protestantes dentro y fuera de centros comerciales, donde las personas habían buscado refugio.

Los protestantes denunciaron que los policías usaron balas de goma, lacrimógenas y hasta de fuego. También los golpearon y arrastraron para llevárselos en patrullas.

Algunos manifestantes y periodistas, incluido el fotógrafo de El Nuevo Diario, Óscar Sánchez, denunciaron ser víctimas de robos y amenazas.

La Policía Nacional emitió un comunicado diciendo que había ejecutado un operativo contra la manifestación porque no la había autorizado y, a su criterio, provocaba inestabilidad en Managua.

La UNAB y la Alianza  Cívica por la Justicia y la Democracia, que mantiene un diálogo con el gobierno, criticaron las acciones policiales y demandaron se respete el derecho constitucional a las manifestaciones.

ASÍ COMENZÓ UN AGITADO SÁBADO

Bajo un ambiente de temor y zozobra amanecieron el sábado las calles de Managua. El excesivo despliegue policial desde la rotonda Jean Paul Genie hasta la rotonda Metrocentro hacía ver que la Policía Nacional se preparaba para lo peor contra los manifestantes que estaban convocados a marchar.
El llamado a marchar se mantuvo, la solicitud era que todos los nicaragüenses salieran a las calles a protestar en demanda de la libertad de los manifestantes presos, partiendo desde la rotonda Centroamérica a las dos de la tarde de este sábado.

Al menos 165 personas resultaron detenidas, golpeadas, amenazadas y asaltadas en Managua, cuando intentaban manifestarse. Cortesía/END

La primera muestra de lo que la Policía estaba dispuesta a hacer para evitar la manifestación se registró, a eso de las 1:00 p.m., en la rotonda Centroamérica.

Una ciudadana fue detenida ilegalmente, únicamente porque ondeaba la bandera de Nicaragua. La mujer, que vestía de camisa azul, fue trasladada a las nuevas celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) en Managua.
Cabe mencionar que, en ese mismo momento, agredieron al corresponsal de la Agencia AFP, Luis Espinoza, quien grabó la detención ilegal de la primera manifestante.

Espinoza fue víctima de robo por la Policía, pues aseguró que uno de los agentes antidisturbios le robó su cámara de video, el micrófono y su celular.

“Yo solo estaba haciendo uso de mis labores, estaba grabando la detención de una mujer y un guardia se vino contra mí y no pude hacer nada. Me robaron mi cámara de video, mi micrófono y mi celular; la misma persona que me robó luego, en la gasolinera cercana a la rotonda, me intentó llevar preso, me jaloneó, me rompió mi camisa, pero no logró montarme a la patrulla”, relató Espinoza.

MARCHA NO SE REALIZÓ

Los anhelos de marchar sin ser reprimidos fueron destruidos por el ataque policial. Los primeros manifestantes que se posicionaron en la gasolinera Uno, ubicada frente al Colegio Teresiano, listos con sus banderas de Nicaragua para marchar, fueron arrastrados y subidos a las patrullas policiales. Por lo menos cinco ciudadanos resultaron capturados en ese momento.

Los periodistas que daban cobertura a la convocatoria también resultaron agredidos, todos fueron replegados y rodeados por agentes antidisturbios, hasta que los guardas de seguridad del Banco Lafise permitieron el ingreso al parqueo del establecimiento, para evitar que fueran agredidos.

Unos 20 manifestantes también se resguardaron en el parqueo del banco. En el lugar, pese a los disparos policiales, los azul y blanco decidieron elevar consignas como “Viva Nicaragua Libre” y “Libertad para los presos políticos”, además, entonaron las notas del Himno Nacional.

LLAMAN A SANCIONAR AL GOBIERO

Violeta Granera, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), organización que convocó a la marcha de este sábado, declaró que los actos represivos demuestran que el Gobierno “no quiere dialogar y respetar los derechos de los nicaragüenses”, por lo que llamó a la comunidad internacional a poner todas las sanciones contra el gobierno.

La Policía al detener a una manifestante.  Oscar Sánchez/END

Asimismo, el opositor Dolores Blandino también afirmó que el Gobierno no respeta ni a los ancianos, pues asegura que a él intentaron llevarlo preso y le robaron un rollo de banderas de Nicaragua que llevaba para participar de la marcha convocada por la UNAB.

“Ellos están en guerra cuando nosotros solo estamos con el rosario y nuestra bandera de Nicaragua. Me agarraron a dos cuadras de la gasolinera y me quitaron mi rollo de banderas; esperamos que la comunidad internacional vea todas las agresiones que se están cometiendo contra el pueblo de Nicaragua. Yo le pido a la Alianza que reflexione, porque no podemos dialogar con alguien que nos pone un  arma en la cabeza”, afirmó Blandino, quien ha sido apresado en por lo menos dos ocasiones por portar la bandera de Nicaragua.

Los miembros de la Coalición Universitaria, quienes también se resguardaron en el parqueo del Banco Lafise, afirmaron que seguirán demandando la libertad de los manifestantes presos y que exigen el respeto a las libertades de todos los nicaragüenses.

PLAZA CENTROAMERICA

Los manifestantes que se resguardaron en el parqueo del banco lograron salir uno a uno en sus vehículos, pero cerca de la rotonda Centroamérica seguían los disparos y detenciones.

En la Plaza Centroamérica se resguardaban más de 60 ciudadanos que se habían preparado para protestar, por lo cual, la Alianza Cívica tuvo que abogar para que se les permitiera salir del lugar sin ser apresados.

Los manifestantes tuvieron que ser sacados del local en camionetas doble cabina, tras el acuerdo que hizo el comisionado Fernando Borge con algunos miembros de la Alianza Cívica de permitir la salida de los ciudadanos sin apresarlos.

En el proceso de rescate de manifestantes que se resguardaban en Plaza Centroamérica, estuvo dirigido por los miembros de la Alianza Cívica: el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, el presidente de Funides, Juan Sebastián Chamorro; y el jurista José Pallais.

Una de las camionetas que salía de Plaza Centroamérica con manifestantes fue atacada por agentes antidisturbios que violaron el acuerdo, y por lo menos dos ciudadanos fueron apresados.

No obstante, los miembros de la Alianza Cívica salieron a socorrer a los que estaban siendo llevados y bastó que se presentara el comisionado Borge para que les permitieran irse a los manifestantes.

Manifestantes al ser liberados la noche del sábado. Jorge Ortega/END

EN METROCENTRO

Minutos después que efectivos de la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) reprimiera a miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y periodistas que estaban en una estación de servicio, en el centro comercial de Metrocentro, cerca de la rotonda Rubén Darío, un grupo de personas se plantó a protestar.

El sitio que eligieron fue el parqueo del costado este del centro de compras, que  queda justo frente al hotel Intercontinental, propiedad de un consorcio extranjero.

En los primeros minutos, la protesta era encabezada por un pequeño grupo que no superaba las cien personas, pero al cabo de un par de horas, el número de asistentes aumentó considerablemente. Se estima que al menos 500 personas habrían participado.

Como el área estaba bajo fuere un fuerte resguardo policial, solo fue cuestión de minutos para que las autoridades trasladaran el dispositivo de agentes antimotines que tenían frente a la sede del Consejo Suprema Electoral (CSE), al costado este del centro de compras.

El centro tiene un muro perimetral de verjas metálicas, y por eso los oficiales no ingresaron, pero permanecieron en el sitio por más de cuatro horas.

Y mientras los antimotines simplemente permanecían ahí, a bordo de patrullas, los manifestantes entonaron en varias ocasiones el Himno Nacional. Gritaron también, consignas contra el gobierno.

Todos los portones de ingreso al centro comercial, durante el plantón permanecieron cerrados. La mayoría de tiendas, así como establecimientos de comida rápida y equipos electrónicos, cerraron sus puertas. 

Se conoció que un hombre de unos 29 años, resultó con una herida en la cabeza producto de un golpe que le habría propinado un antimotín.

Los manifestantes llevaban banderas de Nicaragua al ser liberados. Léster Arcia/END

La versión que proporcionó el afectado a paramédicos que llegaron al lugar para asistirlo, es que su mamá, durante el plantón, decidió irse del lugar. 

Cuando iba cruzando la calle para abordar un bus, unos oficiales intentaron arrestarla. Él se enfrentó con los agentes para evitar el arresto y en el intercambio de ofensas y empujones que se suscitaron, le golpearon con la tonfa (conocido como amansa loco) en la cabeza.

Los paramédicos llevarían al afectado a un centro hospitalario, pero este rehusó hacerlo por temor a que en el hospital, las autoridades lo arrestaran. Los paramédicos se retiraron del lugar.

El doctor José Luis Borges explicó que tres médicos se desplazaron a Plaza Centroamérica, para atender a manifestantes, y solo en ese lugar brindaron atención a unos cinco manifestantes que fueron impactados por “charneles”,  al parecer uno de los casos fue de gravedad pues le impactó en la cabeza.

ARANA CASI RECIBE DISPARO POR ACCIDENTE

Pasada las cinco de la tarde, Juan Sebastián Chamorro, José Pallais, Mario Arana y otros miembros de la Alianza Cívica llegaron a Metrocentro para garantizar que los manifestantes lograran salir del lugar y no fuesen apresados.

Arana explicó que ellos han decidido empezar esas platicas con el Gobierno, justamente, para que no “sigan pasando este tipo de cosas en Nicaragua, a mí incluso casi me dan un disparo porque a un Policía se le zafó un tiro, pero eso es lo que no queremos que siga pasando, se debe seguir abogando a una salida pacífica porque si no solo quedaría una guerra civil o una segunda Venezuela, nosotros seguiremos luchando por justicia, verdad, libertad y democracia".

El comisionado mayor, Fernando Borge, de la Policía Nacional, se presentó al lugar y fue increpado por los manifestantes sobre diversos temas. Pese a los señalamientos, optó por no responder, aunque les aseguró que ninguno de ellos sería detenido.

A eso de las 06:00 p.m., un bus llegó al lugar para trasladar a los jóvenes hasta sus hogares. Mario Arana, de AmCham, dijo que el Nuncio había mediado para que la represión registrada este sábado cesara.

POLICÍA INFORMA CAPTURA DE CIUDADANOS

La Policía Nacional emitió por la noche un comunicado en el cual indicó que “a pesar de las advertencias  formales de la Policía Nacional, sobre una actividad no autorizada que interrumpió el orden público y la actividad comercial y de fin de semana de la ciudadanía, salieron al lugar grupos de personas que violentaron el orden público”.

Personas saludaban a los manifestantes cuando iban en el bus, recorriendo las calles de Managua. Jorge Ortega/END

La  nota expresa también que la Policía “cumplió su función constitucional de resguardo de la seguridad y los derechos de la ciudadanía y se vio en la obligación de capturar a entre 107 y 265 personas que fueron trasladadas a las Dirección de Auxilio Judicial Nacional”.

GESTIÓN DEL NUNCIO

Al caer la noche, la institución policial explicó que por gestiones realizadas por el Nuncio Apostólico Waldemar Stanislaw, representante del Papa en Nicaragua; Corina Centeno, Procuradora de Derechos Humanos de Nicaragua; y de Miembros de la Comisión de Verdad, Justicia y Paz de Nicaragua, liberarían a las personas detenidas.

Durante la noche decenas de personas estaban en la entrada de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), esperando la liberación de sus familiares, entre los que se incluyen Max Jérez, Azalhea Solìs y Mónica Baltodano, entre otros.

LA LIBERACIÓN

Unos 165 manifestantes detenidos a lo largo del sábado resultaron liberados luego de la 10 pm. Las autoridades los transportaron en tres autobuses.

“Le di las gracias (al nuncio) por lo que está haciendo por Nicaragua, creo que es una influencia muy positiva en nuestro país… él está haciendo un gran papel por Nicaragua”, declaró a El  Nuevo Diario el exministro de Educación, Humberto Belli, uno de los liberados por la noche.

El exfuncionario indicó que se sentía "alegre" por haber cumplido su responsabilidad con Nicaragua, pese a que sabía el riesgo que corría al sumarse a la marcha.

“Esta lucha es porque salgan todos los presos y es una lucha en la que todos los nicaragüenses nos debemos involucrar y nos debemos arriesgar”, dijo Belli.

Otra manifestante liberada es Jesica López, quien se declaró "orgullosa" por lo ocurrido.

“Me motivan los jóvenes, porque ellos se merecen un futuro mejor, con educación y sin represión”, dijo López.

Juan Sebastián Chamorro, miembro de la Alianza Cívica, se mantuvo a las afueras de la DAJ, esperando la liberación de los presos y dijo que el gobierno cometió un error al detener a los protestantes.

“El gobierno ha cometido un gravísimo error y esto no abona al diálogo que hemos buscado”, afirmó Chamorro.