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El Ejecutivo español condenó hoy que periodistas y manifestantes pacíficos fueran reprimidos este sábado en Nicaragua, donde la Policía recurrió a la violencia y arrestó temporalmente a 164 personas, e hizo un llamamiento a las partes para esforzarse y encontrar una solución dialogada.

En un comunicado, el gobierno del socialista Pedro Sánchez critica esta "reacción desproporcionada de las fuerzas del orden", ya que actuaciones como éstas, a su juicio, "ponen en peligro la búsqueda de una solución sostenible para el país a través del recientemente retomado diálogo nacional".

Los nicaragüenses intentaban manifestarse en Managua para pedir la liberación de cientos de "presos políticos", aunque las fuerzas policiales habían prohibido la protesta.

España pide a las partes para que "perseveren" en los esfuerzos por encontrar una solución dialogada a la crisis, pero para eso es imprescindible, opina, "la garantía del ejercicio de los derechos y libertades fundamentales y, entre ellos, el derecho a la manifestación y protesta pacífica".

Policía reprime a manifestantes / Oscar Sánchez Ayer, cuando la población se concentraba para participar en una marcha, la policía dispersó con violencia a todos los manifestantes, entre ellos varios periodistas y opositores que estaban en una estación de gasolina, de donde fueron perseguidos hasta las oficinas de un banco, al sur de la capital, donde luego fueron atacados.

La represión ocurrió en medio del diálogo iniciado el 27 de febrero entre el gobierno y la oposición para buscar una salida a la crisis que vive el país desde las protestas iniciadas en abril, que dejaron al menos 325 muertos y casi 680 detenido, de los cuales unos 150 fueron pasados a arresto domiciliario.

Desde temprano, cientos de policías antimotines fueron desplegados en Managua, principalmente en la zona sur, para evitar que la ciudadanía asistiera a la protesta convocada por la coalición opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

La marcha era la primera que la oposición intenta realizar desde septiembre pasado, cuando las manifestaciones fueron prohibidas por la policía.