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La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) denunció este lunes que una mujer embarazada fue agredida por la Policía Nacional durante la represión contra manifestantes que se concentraban para participar en una marcha en Managua el pasado sábado.

Según la CPDH al menos 40 denuncias fueron recibidas este fin de semana en contra de la Policía, tras la represión ejercida en contra los manifestantes.

El doctor Pablo Cuevas, del área de recepción de denuncias de la CPDH, señaló que los señalamientos contra las autoridades son sobre las golpizas ejercidas por los uniformados y se incluye a una señora embarazada que recibió un culatazo en el ojo.

"Condenamos el actuar policial porque se comportaron como delincuentes. Las denuncias son por golpizas injustificadas, robo de celulares y amenazas con armas incluso contra niños", indicó el doctor Cuevas.

La Policía reprimió de manera violenta a manifestantes en Managua / Oscar Sánchez El abogado destacó que muchos policías actuaron “criminalmente” y violaron la normativa de la institución, incurriendo en delitos como abuso de autoridad, uso irracional de la fuerza y procedimientos anómalos por los que deberían ser dados de baja y acusados por el Ministerio Público.

El abogado de la CPDH rechazó la represión desmedida contra manifestantes que a su juicio hacían uso de su derecho constitucional a manifestarse.

La tarde del sábado más de 160 personas fueron detenidas de manera violenta por la Policía en el sector de la rotonda Centroamérica y Metrocentro, cuando se concentraban para participar en una marcha convocada por la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), quienes fueron liberados horas más tarde gracias a la gestión de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y el nuncio apostólico, Waldemar Stanislaw Sommertag.

Los uniformados también agredieron, amenazaron y quitaron equipos a periodistas que daban cobertura a los acontecimientos.

Nicaragua cumple hoy once meses de crisis sociopolítica que ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, y decenas de miles de exiliados ante amenazas, asedio y persecución por haber participado en las protestas, de acuerdo con organismos de derechos humanos.