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  • EFE

Estados Unidos condenó el lunes "la continua violencia y represión" en Nicaragua por parte del Gobierno, y reiteró su apoyo a la alianza opositora en su búsqueda de una salida pacífica a la crisis política desatada hace casi un año.

"Ahora es momento para un cambio, soluciones justas y pruebas de buena voluntad. Los nicaragüenses se merecen tener un Gobierno que escuche sus voces y respete sus derechos y libertades fundamentales", subrayó Robert Palladino, portavoz de la diplomacia estadounidense.

"Liberación de manifestantes presos, aseguraría presencia de la OEA en diálogo de Nicaragua

El Gobierno de Estados Unidos pidió además el respeto a la libertad de reunión y expresión.

"Exigimos al régimen de (el presidente Daniel) Ortega a poner en libertad de inmediato y sin condiciones a todas las personas detenidas arbitrariamente; respetar la libertad de reunión y expresión de los nicaragüenses; y comprometerse con realizar reformas electorales y celebrar elecciones anticipadas libres y justas", manifestó Palladino.

En la nota, Palladino recordó el arresto "arbitrario de cientos de manifestantes pacíficos y la violencia contra medios de comunicación independientes el 16 de marzo" y aseguró que su país continuará pidiendo que rindan cuentas aquellos que han mostrado una "falta de consideración flagrante hacia los derechos humanos y las libertades fundamentales".

Los opositores a Ortega intentaron manifestarse el sábado en Managua para pedir la liberación de cientos de "presos políticos", pese la advertencia de las fuerzas policiales que prohibieron la protesta porque, a su juicio, constituía "la continuidad de provocaciones y crímenes terroristas y golpistas".

La policía nacional detuvo temporalmente a al menos 107 personas que intentaban protestar, según datos de este cuerpo, o 164 de acuerdo con el movimiento que convocó a una marcha, la Unidad Nacional Azul y Blanco, que además reportó seis heridos a causa de los disparos realizados por los agentes.

También se denunciaron agresiones de oficiales a periodistas y su irrupción en tiendas para capturar a los manifestantes, así como el asedio por varias horas de los edificios a los que no pudieron acceder.

El Gobierno de Nicaragua exigió este lunes "seriedad y responsabilidad" a la Alianza Cívica, con la que mantiene negociaciones para superar la crisis que estalló hace casi un año y que ha dejado cientos de muertos, detenidos y miles en el exilio.

En un comunicado, la delegación que representa al Gobierno de Nicaragua en la mesa de conversaciones tildó de "inconcebible, contradictoria e insólita" la actitud de miembros de la Alianza Cívica, que el sábado pasado "formaron parte de una provocación y alteración del orden público y de la seguridad de las familias nicaragüenses".

Nicaragua vive una crisis que este lunes cumple 11 meses y que ha dejado 325 muertos, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos locales humanitarios elevan la cifra a 561, mientras que el gobierno de Nicaragua solo reconoce 199.