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La Comisión Permanente de Derechos Humanos condenó las golpizas que la Policía Nacional propinó a los ciudadanos que salieron el sábado a manifestarse a las calles de Managua, donde arrestaron hasta niños y golpearon a una mujer embarazada.

La CPDH informó que el fin de semana recibieron 40 denuncias de detenciones y golpizas durante la represión contra los manifestantes en la zona del centro comercial Metrocentro y la rotonda de la Centroamérica.

Pablo Cuevas, del área de recepción de denuncias de la CPDH, señaló que entre las denuncias esta la señora embarazada que recibió un culatazo en el ojo, quien prefirió el anonimato.

“Les advirtió de su estado de embarazo, pero eso no fue suficiente para detener el golpe con la parte trasera del fusil, con el cual los policías le golpearon la cara”, dijo Cuevas, indicando que pusieron en peligro no solo la vida de la madre, sino también de la criatura no nacida.

El abogado destacó que muchos policías actuaron criminalmente y violando sus normativas plasmadas en la Ley No. 872. 

Indicó que la Policía Nacional incurrió en delitos, como abuso de autoridad, uso irracional de fuerza y procedimientos anómalos, por lo cual deberían ser dados de baja.

También robos

“Condenamos el actuar policial porque se comportaron como delincuentes. Las denuncias están por golpizas injustificadas, robo de celulares, amenazando con armas incluso a niños”, indicó Cuevas.

Asimismo, rechazó la represión desmedida contra manifestantes que hacían uso de su derecho constitucional a manifestarse.

Cuevas comentó que una de las pruebas fehacientes fue el video de un antimotín que redujo a un joven tirándolo al suelo y comenzó a agarrarlo a golpes, por lo que otro muchacho le dio un silletazo, lo que Cuevas consideró un acto en legítima defensa. 

Posteriormente, el policía agarró a culatazos al joven que estaba en el suelo.

Comentó que continúan las denuncias de capturas a nivel nacional y el acoso por parte de las autoridades gubernamentales.

También hay denuncias de varias personas que fueron a la marcha del sábado, pero están como desaparecidas por sus familiares. Entre los casos está el del comunicador social Marlon Power, originario de León.