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Fue parte de la misión de parlamentarios europeos que visitó Nicaragua a finales de enero pasado, para conocer de cerca las causas de la crisis sociopolítica. Desde entonces, la eurodiputada portuguesa Ana Maria Gomes ha estado muy activa con declaraciones y propuestas sobre cómo superar el conflicto en este país centroamericano.

Cuando el Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre Nicaragua, la semana pasada, Gomes envió de inmediato a las autoridades de la Unión Europea una lista de funcionarios del Gobierno nicaragüense que, a su criterio, deberían ser sancionados.

“Hay consecuencias si un país no cumple sus obligaciones en materia de derechos humanos, y es evidente que Nicaragua, bajo este régimen, no los está cumpliendo”, afirma Ana Gomes en esta entrevista con El Nuevo Diario.

¿Cuánto tardarían en ser aprobadas las sanciones que ustedes propusieron en la eurocámara?

Nosotros las recomendamos, pero quien tiene que decidir esto es la señora (Federica) Mogherini, que es la representante para la política exterior de la Unión Europea y tiene que proponerlo al Consejo donde están los gobiernos.

Ana Maria Gomes, eurodiputada portuguesa. Cortesía/END

Nosotros estamos poniendo presión política, no solamente con nuestra resolución, también incluso con nuestras cartas con sugerencias de listas de personas que deberían ser objeto de estas sanciones focalizadas.

Pero la decisión no puede ser nuestra, no podemos ser nosotros, sino que es una decisión de los Gobiernos europeos que tienen el poder de decretar las sanciones. Nosotros trataremos de hacer lo máximo, que es la presión política.

En nuestra resolución decimos que estamos ante un Gobierno que no negocia de buena fe y por eso necesita de sanciones focalizadas. No queremos sanciones que sean negativas a todo el pueblo de Nicaragua. Muchas de estas sanciones pasan por el congelamiento de bienes que puedan tener en nuestros bancos y países o intervenciones de visados, y son sanciones directamente ligadas a ciertas personas, que son las que tenemos como más responsables por la situación en Nicaragua.

 ¿Es definitivo ese listado de 17 personas vinculadas al gobierno de Nicaragua?

Bueno, esa lista yo personalmente la transmití a la señora Mogherini, imagino que mis colegas tendrán también otros nombres, no es una lista exhaustiva, no es una lista completa. Es la lista de los nombres que yo he podido recabar como principales responsables, pero no estoy diciendo que es la lista final, que será la lista única.

Por cierto que ya mucha gente me cita a la ministra de Salud (Sonia Castro) como una de las que también debería estar ahí, por todo su comportamiento, pero yo no tengo la perfección de hacer la lista final definitiva. Eso tiene que ser el consejo, donde se sientan los Gobiernos (europeos) que recogen las diversas percepciones y se pondrán de acuerdo en una lista definitiva.

 ¿Las personas que integran su lista tienen propiedades en Europa? ¿Ha sido corroborado?

Todos ellos tienen, todos estos regímenes corruptos las tienen; y si no las tienen ellos, las tienen sus hijos o algún testaferro. Entonces, es muy fácil si se les coloca en una lista, detectar los bienes y propiedades y cuentas que puedan tener en alguno de los países de la Unión Europea.

¿Cómo han interpretado los eurodiputados lo ocurrido el sábado pasado en Managua?

Desgraciadamente, yo no estoy muy sorprendida porque esto es parte de la naturaleza de este régimen, como lo hemos visto cuando estuvimos ahí (en Nicaragua); presionamos, pedimos la liberación de los presos como una medida de confianza para que se iniciara un diálogo y no hemos visto esto.

Policía en calles de Managua horas antes de la marcha convocada el pasado sábado. Óscar Sánchez/END

Al contrario, vimos una parte liberada en este esquema de casa por cárcel, pero la mayor parte de los presos aún están sujetos a un peor tratamiento en las prisiones. Como he dicho en mi intervención del miércoles pasado, cuando en el Parlamento discutimos la situación de Nicaragua, este régimen está esperando para ver lo que sucede en Venezuela; creo que el pueblo de Nicaragua tiene que ser muy valiente, muy fuerte, no descartar su organización, su capacidad de presionar, porque es de la lucha del pueblo nicaragüense que todo va a depender.

Los grupos de afuera podemos apoyarles, ser solidarios, pero nada va a cambiar sin la organización y la capacidad de protestar del pueblo de Nicaragua y, desgraciadamente, eso puede representar mucho más sufrimiento.

El miércoles pasado, usted dijo que debía activarse la cláusula democrática a Nicaragua. ¿En qué consiste? ¿Cómo se puede aplicar?

Esa cláusula está en el Acuerdo de la Unión Europea con Centroamérica; ahí se dice que hay consecuencias si un país no cumple sus obligaciones en materia de seguridad derechos humanos y es evidente que Nicaragua, bajo este régimen, no los está cumpliendo. Es en ese sentido que arrancamos con sanciones focalizadas a los individuos que son los principales responsables de la opresión en Nicaragua.

¿Cuánto tiempo tardaría en ser aplicada la cláusula democrática, si es que lo hacen?

La cuestión no es de tiempo, tampoco es un aspecto jurídico, es un asunto político, por lo que tiene que ver con el sentimiento de presión hacia el régimen de Nicaragua, provenga de nuestros propios Gobiernos y nosotros aquí estamos tratando de ponerle (al Gobierno de Nicaragua) la máxima presión política. La aplicación de esta sanción está en dependencia de la resolución en el seno del Consejo de los Gobiernos de la Unión Europea. Hay que presionar a los Gobiernos europeos para que hagan lo que tienen que hacer, porque tienen mucha capacidad de influenciar lo que pasa en Nicaragua.

¿Eso estaría condicionado a lo que ocurra en el diálogo instalado hace 15 días?

Por cierto, cómo está variando esa mesa de negociación, pero lo que se está viendo es que la mesa de negociación no es seria, porque la mínima condición para establecer una negociación sería la libertad de todos los presos políticos y ellos siguen en las cárceles, eso mismo lo planteamos al presidente Ortega y su esposa, la vicepresidente (Rosario Murillo).

Ustedes se reunieron con Ortega y su esposa en enero. ¿Qué impresión les quedó de ese encuentro?

Muy mala impresión, pero no rehusaron la posibilidad de retomar el diálogo. Creo que esto significa que también saben que no tienen otra salida, pero, como te dije antes, están alertas a ver qué es lo que pueda pasar en Venezuela y están tratando de ganar tiempo.

¿Hay voluntad política en los gobiernos europeos para aplicar sanciones al gobierno de Nicaragua?

Espero que sí. Creo que el Gobierno de España es uno de los que está más preocupado, porque conoce mejor la situación en Nicaragua.

¿Volverá el parlamento europeo a tratar el caso Nicaragua en las próximas semanas?

Bueno, el Parlamento acaba de pasar la resolución. El Parlamento, en abril, va a terminar su mandato y va a iniciar la campaña electoral para elegir nuevos representantes. Entonces, creo que el Parlamento ha dicho lo que tenía que decir sobre Nicaragua en esta resolución y las acciones que hemos hecho, tal como la carta con esas propuestas de sanciones. Ahora la presión debe ser sobre los Gobiernos europeos.

¿Cree usted que todavía el presidente Ortega pueda dar solución  a la crisis política del país?

Personalmente, creo que no. La única salida es que él se vaya de Nicaragua cuanto antes, porque si no, creo que la situación se va a deteriorar mucho más.

¿Es la única salida que usted ve?

Hay otras alternativas, pero son peores para él, su mujer y su familia; yo diría que si no quiere que la situación se deteriore y que más tarde o más temprano vengan ante la justicia nacional o internacional, yo le aconsejaría irse cuanto antes para que no continúe siendo responsable del sufrimiento del pueblo de Nicaragua.