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Un día después de que estudiantes realizaran un plantón en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA), para pedir la liberación de protestantes presos, los pasillos de esta casa de estudios superiores amanecieron adornados con globos azul y blanco. 

Los globos con los colores de la bandera de Nicaragua fueron lanzados en las áreas de descanso, que los estudiantes utilizan para hacer trabajos, comer o reunirse con compañeros en los tiempos libres.

Globos azul y blanco en los pasillos de la UCA / Cortesía Desde tempranas horas de este viernes varias patrullas con agentes antidisturbios llegaron al sector de la UCA y se apostaron a los alrededores de la universidad.   

Desde septiembre del año pasado lazar globos azul y blanco se convirtió en una forma de protesta en el país, luego de que la Policía Nacional prohibiera todo tipo de manifestación antigubernamental y amenazara con cárcel a quienes las organizaran o participaran en ellas.

Policía asedia a la UCA / Bismarck Picado Entre septiembre y diciembre en distintos  departamentos de Nicaragua varias personas han sido detenidas por lanzar chimbombas azul y lanco. 

Desde el pasado primero de marzo los estudiantes de la UCA han realizado al menos cinco protestas dentro del recinto universitario, lo que ha provocado que la Policía Nacional mantenga rodeadas las instalaciones. 

La UCA fue la primera universidad atacada en el contexto de las protestas, cuando el pasado 18 de abril estudiantes y civiles que participaban en las manifestaciones en contra de las reformas al seguro social se refugiaron en esta casa de estudios superiores al ser agredidos por simpatizantes del Gobierno.

La UCA también abrió sus puertas el 30 de mayo para que miles de personas que participaban en la marcha de las madres, una manifestación en apoyo a todas las madres que había perdido a sus hijos a causa de la represión, se refugiaran en la universidad cuando eran atacados por policías y parapolicías.

Nicaragua vive una crisis desde el pasado 18 de abril que ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, más de 700 personas encarceladas y decenas de miles de exiliados ante amenazas, asedio, intimidación y persecución por haber participado en las protestas, de acuerdo con organismos de derechos humanos.