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Su lento andar, el cabello cano, su rostro y su piel, marcan el tiempo de su vida. Se acomoda la corona tímidamente, casi con pena, y nos advierte: “Soy poca para esto”. Sonríe a la cámara y nos confirma que tiene 104 años. La vida de Nachita, como la conocen sus allegados, no ha sido fácil.

“Me preguntan cómo ha sido mi vida estos cien años…”, toma su tiempo y responde: “He sido una mártir”. Doña Ignacia Bejarano relató que a los siete años perdió a su mamá. No guarda muchos recuerdos del pasado, sólo que tuvo varios hermanos, los cuales nunca volvió a ver.

“Después que mi mamá falleció, me enviaron a vivir a San Marcos, Carazo. Allí trabajé en la hacienda de una señora que mataba chancho y tenía siembros. Desde que abrí los ojos al mundo, en 1905, he vivido en el campo. Soy una persona humilde y trabajadora”, relató Nachita.

Ella es tranquila

Teresa del Socorro tiene 64 años, es hija de Nachita. Comentó que su mamá “es muy tranquila”; siempre trabajó para mantener a los 11 hijos que tuvo, de los cuales, cuatro murieron pequeños, tres ya mayores, y actualmente le quedan cuatro con vida. Además, tiene 14 nietos y la misma cantidad de bisnietos.

“Siempre fue una mujer trabajadora. Ella era doméstica. Se levantaba de mañanita para lavar y planchar ajeno. Los más pequeños nos quedábamos en las salas-cunas, como les llamaban a los albergues, añadió”

“Las esperábamos hasta las seis de la tarde, donde llegaban los mayores a traernos. Recuerdo tantas veces que salíamos bajo la lluvia, y tal vez mi madre había planchado más de una tarea de ropa. Gracias a Dios todavía nos cuenta el cuento”, dijo Teresa.

Nachita sonríe, y dice que por eso padece artritis. Se ha caído en un par de ocasiones, y debido a la edad, se ha fracturado el brazo derecho y la pelvis.

Hace un par de años le colocaron unos pernos, pero los médicos le dijeron que volvería a caminar.

“Hasta cuando Dios quiera”

Teresa comentó que, a diferencia de otros ancianos, su mamá se baña sola, lava ropa liviana, y la ayuda a cocinar. “No le exijo nada, ella lo hace porque no le gusta sentirse inútil”, expresó la hija.

Al preguntar a Nachita cuál es el secreto para llegar a los 104 años, ella respondió: “Estar aquí hasta cuando Dios Quiera”. Agregó que ella espera el momento de llegar a la presencia del Señor muy tranquila, porque ya vivió lo que tenía que vivir.

“Mi vida ha sido dura, siempre trabajé por mis hijos. Mi marido nunca me ayudó, por el alcohol, pero yo les di todo lo que tenía”, expresó la abnegada madre.

Toda una Miss Nicaragua

La Asociación de Ancianos “Divino Niño”, de Ciudad Sandino, organizó como homenaje al Día de las Madres, un evento de pasarela, donde Nachita será coronada “Miss Nicaragua”.

Medardo Herrera, director de la organización, comentó que el evento será sencillo, pero con mucho amor. Esta asociación aglutina a 262 ancianas y a 69 ancianos, quienes eligieron a Nachita como reina.

“Ya me probé el vestido, me queda un poquito flojo, pero la costurera me lo enmendó. Me dieron unos aretes, y para decir la verdad, me da mucha pena hacer esto. Soy una mujer sencilla, me gusta la tranquilidad”, expresó entre risas doña Ignacia, mientras Teresa le probaba la corona.

En el evento también se premiará a Micaela López Vega, de 90 años, Miss Simpatía. Igualmente, desfilarán Francisca del Valle, Micaela Moreno Dávila, Mercedes Ruiz, Rosa y Magdalena Fletes, Blanca Treminio y Petronila Hernández, todas ellas con edades de entre 70 y 80 años.