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A pesar de haber presentado una orden judicial para la entrega de pertenencias retenidas a su hijo durante el arresto, Lineth Méndez Jácamo denunció en la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que la Policía Nacional hace caso omiso a su petición.

Lineth Méndez Jácamo es madre de Róger Alexander Espinoza Méndez, capturado el 25 de septiembre de 2018 durante una redada policial.

Pese a que la Constitución Política de Nicaragua señala que las órdenes judiciales son de ineludible cumplimiento, Méndez lleva tres meses esperando respuesta a su caso. 

Dijo que su hijo es ingeniero químico, originario de Tipitapa, y por haberse manifestado contra el Gobierno, el 25 de septiembre la policía y civiles armados entraron a las 4:30 a.m. a su casa sin orden de allanamiento ni de captura, lo esposaron y le aplicaron choques eléctricos frente a su esposa e hijas. Posteriormente, lo rayaron en sus hombros. Se llevaron lo que quisieron y, prácticamente, destrozaron el lugar, aduciendo que buscaban armas”, expresó Méndez en la CPDH.

“A él le dijeron que iba a ‘chipotear’ y a mi nuera le dijeron que buscara trabajo porque su situación iba para largo. Dicho esto, le robaron. Digo le robaron porque ahora no dan cuenta de las prendas de oro y US$200 de mi nuera. A él le robaron su carro Hyundai Elantra 2015 y los celulares. Uno de los teléfonos valorado en US$1,000. Además, se llevaron C$50,000 que eran de la empresa en que trabajaba mi hijo”, aseguró la denunciante.

Róger Alexander fue condenado a 12 meses de presidio por supuesta tenencia ilegal de armas. 

Juez autoriza retirar pertenencias

Tras la condena, el juez local de Tipitapa, Álvaro Antonio Murillo Cruz, levantó un escrito autorizando a la mamá del joven condenado a retirar las pertenencias incautadas.

“En diciembre me presenté a El Chipote y a pesar de tener en mano el oficio del juez, dijeron que ellos tenían sus propios procedimientos. A falta de una autoridad que haga cumplir la ley estuve obligada a hacer un escrito que entregué el 18 de enero. Ese día me dieron los números telefónicos de las oficinas y su jefatura, para que llamara para saber si había una respuesta”, dijo Méndez. 

La madre asegura que las primeras llamadas las atendieron amablemente, pidiéndole que llamara otro día y a otra hora, pero luego comenzaron a cortar cuando les decía el nombre. 

“La última vez que fui  fue el 12 de este mes a las nuevas instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial, donde la policía nos decía que a ellos no les constaba tener las pertenencias”, expresó.

Agregó que finalmente la llevaron a recepción, donde volvieron a dar los números telefónicos y le dijeron que están investigando.