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Elsa Valle Montenegro, la joven universitaria que a finales de septiembre del año pasado fue liberada por órdenes de un juez de la cárcel de mujeres La Esperanza, donde estuvo acusada por varios delitos tras participar en protestas estudiantiles, presenta severos traumas sicológicos, según denunció su padre, el exconcejal de Managua, Carlos Valle.

Valle aseguró que su hija presenta un cuadro de estrés postraumático sicológico, debido a las secuelas de violencia física y sicológica sufridas durante el encierro que tuvo en las celdas de El Chipote y la cárcel La Esperanza.

“Son efectos de las torturas físicas y sicológicas que recibió en El Chipote y en La Esperanza, esos efectos están surgiendo hasta este momento”, señaló Valle.

Valle fue ingresada al Hospital Bautista de Managua, el domingo 24 de marzo a las 7:00 p.m. y fue retirada la mañana de este lunes del hospital, a solicitud de su padre, para ser atendida con ayuda del Comité de Médicos Unidos.

Los familiares de la joven denuncian que parte de ese trauma se debe al constante asedio policial que reciben en las inmediaciones de su vivienda.

“Cuando ella escucha el sonido y siente la presencia de patrullas, grita y llora”, relató Valle.

El papá de la joven comentó que además de esos gritos, “Elsa llama a su niño por las noches, ella no está nada bien, está teniendo traumas por haber perdido a su bebé”, dijo Carlos Valle, quien manifestó que si es necesario que ella salga del país, buscará la manera de hacerlo.

Carlos Valle, quien recientemente fue excarcelado y mantiene medidas de casa por cárcel, al salir del centro médico capitalino dijo que “no aguantamos la situación que estamos viviendo en la casa, hay acoso por parte de personas afines al gobierno, hay llamadas telefónicas, presencia de paramilitares”.

La joven de 20 años permaneció 75 días en prisión, entre El Chipote y el Sistema Penitenciario de Mujeres La Esperanza.

“Hubo negligencia”

El abogado defensor de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Julio Montenegro, dijo que el caso de las secuelas sicológicas causadas a Elsa Valle ya está siendo manejado por la institución y que se realizará una denuncia formal. 

Elsa Valle, junto a su madre, al salir de un hospital capitalino este lunes.. Nayira Valenzuela/END

“Lo que sucede con la salud mental de Elsa es parte de la falta de atención adecuada en el tiempo oportuno”, dijo Montenegro a El Nuevo Diario, mientras afirmada que esa situación es responsabilidad del Estado de Nicaragua.

Según el diagnóstico dado por especialistas, Valle presenta un síndrome de depresión postraumático ante la acumulación de sentimientos y de tanta violencia que vivió dentro de la cárcel.