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Comerciantes de frutas importadas del mercado El Mayoreo están resintiendo la reforma tributaria, la cual  redujo la lista de bienes de consumos que estaban exentos del 15% del impuesto al valor agregado (IVA).

Esto ha provocado que las ventas disminuyan más del 50%, según los comerciantes, el comercio es una cadena, que al ofrecerle el precio elevado a los clientes, que también son comerciantes minoristas, ofrecerán el producto más caro y bajará la demanda.

Diana Rugama, quien tiene 17 años de comerciar melones y sandías importadas de Honduras, pagaba C$50,000 por cada camión de fruta, pero hace 15 días empezó a pagar C$70,000.

Según Rugama, era un producto perecedero y por eso no pagaba impuesto. “Lo que se está pagando es una vulgaridad y no es la aduana de Honduras, es la de aquí”, lamentó la comerciante.

“Los clientes se han perdido, pero hacemos la lucha por mantener los precios. Archivo/END

Por su parte, Concepción Gutiérrez, otra mayorista que tiene más de 30 años de trabajar en dicho mercado, manifestó que ella está pagando el 100% de lo que pagaba anteriormente en la Aduana.

“Por el mismo motivo que los productos que vendemos son perecederos, nosotros no pagábamos impuestos, pagábamos otros aranceles que nos pasaba la agencia. La verdad es que no los tengo definidos, pero era acerca de la higiene y cosas así, pero no era un impuesto por introducir el producto”, aclaró Gutiérrez.

Según la comerciante, antes ella pagaba C$8,500 por camión, hace dos semanas está pagando C$17,000 por camión. Gutiérrez introduce dos camiones de frutas día de por medio.

“Después del susto en la Aduana —que ahora voy a pagar eso— fui a consultar, porque para mí es una exageración, y me dijo el muchacho que me atendió que todos los productos que venían de afuera no pagaban impuestos, pero que con esta nueva ley ahora si van a pagar”, agregó Gutiérrez.

Impacto en las ventas

Las comerciantes consultadas dijeron que al subir los impuestos, sube el precio del producto e ingresa caro al mercado, lo que ha generado que la demanda disminuya más del 50%.

Otro tipo de perdida que han registrado los comerciantes es que estas frutas son perecederas y no duran más de tres días, al no venderlas por los precios elevados se pudren y tiene que botar decenas de sandías y melones.

“Lo que ocurre es que tenemos que subirle los precios, por eso es que las ventas no están iguales que antes. Los clientes que llevaban 200 melones, están comprando ahora 100 o 50”, comentó Rugama.

La reforma a la Ley de Concentración Tributaria entró en vigencia a partir del jueves 28 de febrero por medio. Archivo/END

Los precios de los melones han variado desde C$15 a C$30, mientras que la sandía se ofrecía entre C$10 y C$35, según el tamaño. Sin embargo, hace dos semanas han subido entre C$10 y C$15.

“Ese precio es por mayor; o sea, el cliente compra más de cien, y si solo la llevan menudeada se da más caro.  Meses atrás traía de cuatro a cinco camiones por semana, esta última semana solo traje tres porque hay clientes que se han retirado”, añadió Rugama.

Gutiérrez dice que la situación del país está en picada, pero que ellos no pueden dar barato el producto cuando está fresco, ya que lo están pagando caro, así que lo termina rematando a los días, cuando está segura que no aguantará más.

“Los clientes se han perdido, pero hacemos la lucha por mantener los precios con los pocos compradores. Nosotros tenemos deudas que pagar, tenemos trabajadores que tienen familias; rematamos con los carretoneros o camionetas cuando la fruta ya no aguanta porque de esa forma hemos tenido muchas pérdidas también”, dijo Gutiérrez.

Cabe mencionar que Rugama tiene un cliente que es proveedor de frutas, cuenta que él entrega en hoteles sandías y melones, antes este se llevaba 100 o 150 unidades, hoy compra 15 máximo 20 frutas combinadas.

“Otro cliente que tiene una cadena de hoteles en Rivas, me compraba por semana 300 unidades de sandías y frutas, hoy lleva 30 unidades para sus 30 hotelitos”, agregó.

En el Huembes 

A las 4:00 p.m. los vendedores del sector de calzado y ropa del mercado Carlos Roberto Huembes están cerrando sus tramos ante la falta de compradores.

No obstante, los comerciantes del mercado de artesanías aseguran que las malas ventas no tienen que ver con la reforma a la Ley de Concentración Tributaria, sino a la crisis sociopolítica que estalló en abril de 2018.

“Recordemos que la ropa no es de primera necesidad y no es de ahorita que esto está malo, sino desde abril del año pasado. La gente ha quedado desempleada y todo mundo va a garantizar la alimentación primero, si nosotros venimos a abrir nuestros negocios es porque también estamos buscando la manera de subsistir”, expresó Maritza Pérez, quien es una comerciante fundadora de este centro de compras.

Por su parte, el vendedor Eddy Acevedo manifestó que desde diciembre del año pasado no invierte en mercadería nueva, pues ante las bajas ventas está sacando todo lo almacenado en bodegas.

Las ventas se han disminuido más del 50%. Archivo/END

“Desde mayo del año pasado no había invertido más dinero en mi negocio, sino hasta en diciembre con la esperanza de mover algo por la temporada; sin embargo, de los US$5,000 que invertí con costo he recuperado US$3,000 hasta ahorita”, aseguró Acevedo, por lo que se ha dedicado a vender solamente lo que tiene en bodega en la espera que la situación del país mejore.

Una comerciante de calzado, fundadora de este mercado, quien decidió mantenerse en el anonimato, manifestó que las ventas en su negocio han disminuido más del 60%. 

“Son las 4:20 p.m. y hasta ahorita he vendido solo un par de zapatos de C$320 y eso que su precio era de C$400. Antes rebajábamos C$10 o C$20, pero para poder vender tengo que rebajar más de C$50”, lamentó la comerciante.

Esta vendedora ofrecía zapatos importados y nacionales, pero se ha quedado vendiendo solo lo nacional, porque es más económico y las personas están buscando lo más favorable.

“Podés observar el sector de comidas, verduras lleno, lo que es ropa y zapato está la venta mala. La gente está garantizando la comida, ahí no importa si sube o baja, la gente no deja de comer ni de darle leche a sus hijos”, añadió Acevedo.

Abarrotes y perecederos

En el populoso mercado Oriental, los propietarios de distribuidoras de abarrotes grandes y pequeñas, coincidieron que los productos como el arroz, frijoles, azúcar, aceite y maíz mantienen sus precios, los que registraron un alza fueron todos los productos de higiene.

Otros vendedores de productos congelados, también dijeron que el pollo, carne, huevo y queso se mantienen estables, a pesar que en los cambios más destacados de la reforma figura la reducción de los productos de consumo de la población como es el tocino, chuletas, pechuga de pollo, cerdo, entre otros, serán gravados.

“Lo que es arroz se sigue dando igual, las libras varían desde C$11 a C$16, hay frijoles de C$13 y los rojos se mantienen en C$16, el azúcar sigue igual a C$11 y el aceite se está dando igual en C$30 el litro”, detalló el comerciante Alejandro Calero, quien tiene su negocio en el sector de El Novillo.

El propietario de la distribuidora Osiris especificó que el pollo se mantiene en C$35 la libra, la pechuga vale C$40, mientras que la carne de res (posta), cuesta C$80 por libra y la carne de cerdo vale C$70.

“A pesar de todo, los productos se han comprado igual por eso mantienen los mismo precios, algunos como el desodorante, detergente, jabón de baño, papel higiénico y toallas sanitarias subieron, pero es mínimo, y la gente los está llevando de igual forma”, aseguró el propietario de la distribuidora que decidió omitir su nombre.

Isabel Ampié, vendedora de cosméticos de belleza e higiene personal del sector de El Novillo, explicó que los productos de higiene personal que no tenían IVA, ahora si lo incluyen en su precio; sin embargo, mantienen la misma demanda por su uso de primera necesidad, como lo es la pasta de diete y los pámpers para los bebés.

Los vendedores de perecederos en el sector del antiguo Cine México, también coincidieron que los perecederos se mantienen estables desde el mes de diciembre.

“Lo que es tomate, cebolla, chiltoma y el queso son productos que semanalmente bajan C$2, o la otra semana suben C$5, pero son estables, la gente está clara de este movimiento”, expresó el vendedor Carlos Orozco.

La reforma a la Ley de Concentración Tributaria entró en vigencia a partir del jueves 28 de febrero por medio de una publicación de una edición especial en La Gaceta, Diario Oficial.