•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El cementerio del municipio de Belén, en el departamento de Rivas, se ha convertido en refugio de delincuentes, quienes llegan en  horas de la noche a destruir tumbas, bóvedas, floreros, cruces y a  robarse  objetos de interés comercial como lápidas, hierro, placas de aluminio y hasta flores artificiales, dijeron personas consultadas por El Nuevo Diario.

Según pobladores, el cementerio se ha convertido en refugio de delincuentes que llegan no solo a robar y destruir, sino también a ingerir licor, consumir drogas y hasta para encuentros sexuales, según los lugareños. 

“El problema que tienen es que el cementerio carece de vigilancia e iluminación”, explicó una persona que por temor a represalias prefirió omitir su nombre.

Alfonso Ugarte, un poblador de 70 años que habita en la comunidad de Chacalapa, del municipio de Belén, confirmó que  él  es uno de los que se ha visto sorprendido y afectado por el vandalismo en el cementerio.

“Yo fui hace tres meses  al cementerio a visitar la tumba donde descansan los restos de mi hermana y al llegar  no encontré la cruz de metal que instalé con su nombre. Esto es una clara evidencia que los delincuentes no tienen el mínimo respeto por los difuntos”, relató Ugarte.

Añadió que los delincuentes comienzan a ingresar al cementerio desde las 6:00 p.m. y se dedican a destruir las bóvedas para sustraer pedazos de varillas de hierro, placas de aluminio, floreros,  lozas de tumbas que permanecen a la espera de ser utilizadas y hasta  materiales de construcción que dejan algunos albañiles.

Pobladores asombrados

Otro que se llevó una desagradable sorpresa al momento de ingresar al cementerio fue Armando Somarriba Espinoza, quien no podía salir de su asombro, al ver cómo habían destruido el muro de la tumba de un familiar que fue sepultado en 1978.

“Yo llegué el pasado domingo a visitar la tumba que guardan los restos de mi primo Danilo Antonio Pérez y salí indignado al ver cómo destruyeron la parte donde se había instalado la cruz y solo por robarse la placa de aluminio”, relató el afectado.

Dijo que lo que está ocurriendo en el cementerio tiene asombrado a los pobladores, ya que según sus palabras, estos incidentes que perturban el descanso eterno de los difuntos, no se veían en Belén.