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  • EFE

Un estudio del Real Instituto Elcano presentado hoy revela que Rusia quiere influir en América Latina, para aparentar ser una gran potencia e "irritar" a Estados Unidos, a través de sus aliados: Venezuela, Nicaragua y Cuba.

El documento de este gabinete de estudios alerta de que el apoyo ruso a gobiernos "no democráticos como el de Venezuela" o la venta de armas y la cooperación militar con ese país, Nicaragua y Cuba "pueden desestabilizar" la zona.

"Brasil y México son los mayores socios comerciales de Rusia, mientras el 'triángulo del Caribe' -Venezuela, Cuba y Nicaragua-, con estrechos vínculos políticos y militares con el Kremlin, favorece la penetración geopolítica rusa en el continente", describe el estudio.

El pasado martes el senador de estadounidense Bob Menéndez pidió al secretario de Estado, Mike Pompeo, determinar si los gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela deberían enfrentar sanciones por una serie de acuerdos y transacciones de carácter militar y de inteligencia con Rusia.

En una carta enviada a Pompeo, el senador Menendez hizo un recuento de los acuerdos militares de los tres países latinoamericanos con Rusia y pidió analizar la aplicación de sanciones bajo la figura del CAATSA, una norma que sanciona los intentos rusos por desestabilizar al propio Estados Unidos u otros países.

"Los reportes indican que Rusia es el principal socio de seguridad para Cuba, Nicaragua y Venezuela. Le solicito que comparta su evaluación general de cualquier transacción efectuada y que sea objeto de sanciones, de forma clasificada de ser necesario, entre la Federación de Rusia y los tres países (mencionados)", pide Menéndez a Pompeo.

Un informe de la Agencia de Defensa de Inteligencia (DIA, por sus siglas en inglés), enviado al Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, detalla la venta y mantenimiento que ha hecho Rusia de equipos militares.

En el caso de Nicaragua, Rusia entregó 50 tanques T-22, dos aviones de transporte AN-26, y 15 equipos blindados BTR-70M., según el estudio.

¿Qué pasará si Maduro sale de la presidencia?

Si el líder opositor Juan Guaidó se convierte en el "presidente reconocido" de Venezuela, Rusia se quedará sólo con sus históricos aliados de la Guerra Fría, lo que "limitará aún más" su presencia e influencia.

Según la autora, Venezuela no es Siria para Rusia por razones geoestratégicas e intervenir en un país tan lejano sería "muy costoso".

Militares rusos / Imagen referencial / Archivo
La especialista cree que Rusia tiene establecidos "ciertos canales" con la oposición, pero seguirá apoyando a Nicolás Maduro con una "retórica antiestadounidense", aunque no puede contribuir como actor a unas negociaciones para resolver la crisis venezolana.

"Más bien está mirando su propio interés", añadió, ya que Venezuela le adeuda 6,000 millones de dólares.

Carlos Malamud, investigador principal del Instituto Elcano, explicó que, si Maduro sobrevive en el poder, Rusia ganará "enteros" en la región.

Malamud y Jorge Urbiola, del Ministerio español de Asuntos Exteriores, consideraron que Rusia es un actor que se debe tener en cuenta en esta crisis.


Tras la desaparición de la URSS a finales de 1991, explica el informe, Rusia intensificó su presencia en Latinoamérica, sobre todo desde 2008, con reuniones bilaterales "al más alto nivel" y medios de comunicación financiados por el Gobierno ruso, lo que la convierten en una "potencia virtual".

Y Moscú ha utilizado políticamente sus conexiones en la región para mostrarse dispuesta "a desafiar a Washington", pues busca un sistema internacional sin hegemonía estadounidense, y, en la medida de lo posible, "colaborando con China".

Pero según los criterios tradicionales de comercio e inversión, participación diplomática y venta de armas, la participación de Rusia en Iberoamérica es pequeña en comparación con otros países.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela / Archivo

"Sin influencia real, la virtual no será suficiente para alcanzar ninguno de los objetivos estratégicos de Rusia", apunta el informe.

El futuro de su influencia dependerá de que vaya más allá de los lazos históricos con Cuba y Nicaragua y de su papel de proveedor de armas y equipos militares a Venezuela, México y Perú.

Y los ejemplos recientes del "apoyo" de los medios rusos a los candidatos populistas en México y Colombia es ejemplo de ello.

Por eso es vital que la UE y España demuestren un "compromiso a largo plazo" con la región.