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Karina Carballo pasó de tener dificultades para comunicarse con sus familiares en el extranjero en los años 80, por la falta de acceso a un teléfono, a pasar horas hablando y navegando en internet a través del celular, exponiéndose a ciertos riesgos para la salud que señalan los especialistas.

Problemas de ojos secos y trastornos en el sueño o la vida familiar están entre los trastornos que causa la Nomofobia, el término que se utiliza para diagnosticar a los que no pueden separarse del celular.

“Para llamar a mi hermana me iba a dormir donde una tía que nos prestaba el teléfono, porque era un lujo en esos tiempos”, comenta Carballo, al recordar la comunicación telefónica de los años 80, un relato que brinda mientras revisa su dispositivo celular.

Esta mujer recién cumplió 60 años y admite no saber bien cómo funciona el celular, pero aun así logra comunicarse con sus familiares porque una nieta le ha explicado cuáles íconos de las siete aplicaciones que tiene visible en la pantalla del móvil debe usar.

“Ya sé que si toco el teléfono verde es por WhattsApp y el otro es para llamadas sin internet. Aquí me regañan, dicen que es malo, pero así me entretengo”, expresó Carballo, mientras su hija, Mariela Rivas, de 38 años, le insiste que “tanto celular no es bueno”.

Y efectivamente así es. El médico internista Nery Olivas explica que el uso prolongado de estos dispositivos tiene consecuencias en la salud y la enfermedad más conocida es el Síndrome del Túnel Carpiano.

Y se le llama así porque el nervio que va desde el antebrazo hasta la mano, se presiona dentro del túnel carpiano, que está a nivel de la muñeca, causando entumecimiento, dolor y  debilidad en la mano afectada.

El Síndrome del Túnel Carpiano es una de las consecuencias de abusar en el uso de los celulares. Archivo/ENDOlivas agrega que este síndrome es “peligroso”, no solo porque provoca dolor, sino porque es incapacitante.

“El trabajo de oficina y el uso de celulares ha hecho que haya un repunte en este síndrome. Es una enfermedad incapacitante, produce un dolor intenso y se requiere de cirugías. La gente que la ha padecido sabe es que un dolor fortísimo”, explicó el médico.

Además del túnel carpiano, el excesivo uso del celular provoca dolores en los hombros por sostener el equipo y el cuello, por bajar la mirada por tiempo prolongado.

Debido a que las personas tienden a caminar viendo el celular, provoca  deformaciones en la columna.

Los celulares también portan muchas bacterias. Archivo/END

“Hay una contracción de nervios en el cuello y columna, en los jóvenes principalmente se presentan estos casos.  Esto les provoca dolor y dolores de cabeza permanentemente”, indicó. 

Otra afectación ocurre en el nervio central, que produce sensación de vértigo, trastornos del sueño, fatiga y pérdida de memoria.

El especialista dice que también hay daños en la audición por el uso prolongado de audífonos con el volumen alto.

A largo plazo se  corre el riesgo de una hipoacusia (sordera parcial), y problemas para mantener el equilibrio. Otro padecimiento es náuseas y vómitos.

“Se crea una adicción  a los juegos y  a buscar información en internet. Se presenta un vértigo, que es la sensación de caer hacia un lado u otro. Eso suele ocurrir por daños en el oído interno”.

¿Cuánto tiempo usa usted su teléfono celular? Archivo/END

La exposición y fijación hacia la pantalla afecta la visión. Y se manifiesta con resequedad, tensión ocular y “problemas de acomodamiento de la visión”.

AISLAMIENTO SOCIAL

Y aunque la tecnología ha facilitado la comunicación, creando puentes para mantener a la familia unida, también ha generado en algunas personas, ansiedad, depresión y aislamiento social.

“Ese uso excesivo del aparato causa una serie de situaciones mentales que los afecta y los síntomas se expresan con la ansiedad, depresión y la falta de sueños. El teléfono ya no lo usan para comunicarse, sino que se ha convertido en un estilo de vida. Pasan tanto tiempo con el aparato interactuando, que el resto de actividades pasan a un segundo plano”, indicó la psicóloga Keyla  Largaespada Mendieta.

La especialista dice que de a poco, sin percatarse, las personas se convierten en co-dependientes de los equipos. Situaciones sencillas como olvidarlo en casa, basta para provocar una serie de emociones.

“Cuando lo olvidan en casa se muestran intranquilas. Los pacientes me han dicho que  sin el ‘cel’ no son nada, porque ahí andan toda su información, se sienten vacíos”, manifestó la psicóloga, quien dice que estudios recientes han confirmado que la dependencia es más notable en los jóvenes, quienes en esta época han crecido con los dispositivos.

No obstante, Largaespada Mendieta afirma que nadie está exento de estos problemas.

El abuso de celulares provoca problemas en el cuello. Archivo/END

Bacterias

Además del trastorno, la adicción al equipo provoca obesidad y se corre el riesgo de adquirir una bacteria. Y esto debido a que persiste la práctica de entrar a los baños con los teléfonos.

Obviamente, en estos sitios las bacterias abundan y se adhieren a los equipos, que por temor a dañarlos no son sometidos a ningún tipo de limpieza.

A esto debe sumársele, el hecho de que la higiene no es el fuerte en algunas personas.

Los celulares en Nicaragua

En 2017 en Nicaragua habían 2.9 millones de teléfonos celulares en uso.

En Nicaragua funcionan casi hay 3 millones de celulares. Archivo/END

La Academia de Pediatría de los Estados Unidos establece que antes de los dos años, ningún niño debe ser expuesto a una pantalla, ya sea monitor, tablet o teléfono celular.

Un niño de cuatro años no puede estar más de media  hora al día  observando  una pantalla. A los 12 años, no debe pasar más de una hora frente a una pantalla.

La Nomofobia, además de relacionarse con la fobia por la separación del teléfono celular, también incluye la ansiedad y angustia por el mal funcionamiento del aparato. Su nombre se deriva de la palabra inglesa “no mobile”, que significa: “sin móvil”.