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A horas de que comience la “sentada nacional”, una nueva forma de protesta convocada por la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), la presencia de efectivos de la Policía en las principales calles y avenidas de Managua es mínima, situación que contrasta con  otras convocatorias.

El sábado anterior, la UNAB invitó a la sociedad nicaragüense a participar en “piquetes exprés” en toda Nicaragua, lo que fue respondido por diferentes grupos que se manifestaron en centros comerciales, calles y sitios públicos de Managua y los departamentos.

En la actividad no se reportaron personas detenidas, pero desde tempranas horas del día, fue notaria la presencia policial en algunos sitios de Managua, como inmediaciones de la Universidad Centroamericana (UCA), rotonda Rubén Darío y carretera a Masaya. 

Pero este sábado la presencia de efectivos es mínima, así como la de civiles en paradas y vehículos circulando en las calles. La noche de este viernes, la Alianza Cívica y el Gobierno, que sostienen encuentros con el fin de buscar una salida a la crisis sociopolítica que afecta al país desde hace 11 meses, dio a  conocer un comunicado, en el que informó que el Gobierno se comprometía entre otros puntos, a restablecer la libertad de concentración ,manifestación y movilización pública.

Según los acuerdos firmados entre las partes podrá también usar la bandera nacional sin restricciones.

La UNAB pidió a los nicaragüenses participar en “Sentada Naciona” entre las dos y las cuatro de la tarde de hoy, la cual consiste básicamente en reunirse un grupo de personas en un sitio  y luego sentarse sobre el suelo y posteriormente entonar la canción Nicaragua Nicaragüita, del compositor y cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy.

La UNAB también recomendó que las protestas  se hicieran lo “más breve” posible y que los participantes “no se expongan de forma innecesaria”.

Nicas en Roma participan en la sentada Nacional / Cortesía La crisis que vive Nicaragua desde el estallido social de abril ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, más de 600 personas encarceladas y decenas de miles de exiliados ante amenazas, asedio, persecución e intimidación por haber participado en las protestas, de acuerdo con organismos de derechos humanos.