•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Después de más de 2 meses que el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunciara el inicio del proceso para la aplicación de la Carta Democrática contra Nicaragua, se anunció este lunes la continuación del mecanismo para la aplicación del instrumento que abre la puerta a la suspensión del país de dicho organismo.

El anuncio lo hizo el embajador de EEUU ante la OEA, Carlos Trujillo, luego de asumir la presidencia del Consejo Permanente de este organismo, de manos de su homólogo salvadoreño, Carlos Calles.

Trujillo expresó en ese momento su deseo de continuar con la aplicación a Nicaragua de la Carta Democrática Interamericana.

“Tenemos que avanzar. Yo creo que si no hay negociaciones y si no estamos avanzando en el tema de la democracia y derechos humanos en Nicaragua, tenemos que aplicar el artículo 20”, dijo Trujillo en su discurso al asumir el cargo que le otorga más influencia para decidir qué temas están en agenda.

Carlos trujillo (derecha), embajador de EE. UU. en la OEA.

La Presidencia del Consejo Permanente es rotativa y se cambia cada 3 meses en orden alfabético del nombre en castellano de los países miembros, por lo que en julio le tocaría el cargo al representante de la Isla de Grenada.

El Consejo Permanente de la OEA inició la aplicación de la Carta a Nicaragua el 11 de enero, pero desde entonces no se ha tomado ninguna iniciativa diplomática nueva ni se ha celebrado otra sesión sobre la crisis en el país centroamericano, que ha dejado más de tres centenares de fallecidos desde abril de 2018.            

Critican hechos recientes

Este domingo, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco instó a la OEA y al Vaticano a “revaluar con urgencia” el caso de Nicaragua después que policías y parapolicías agredieran este sábado a un grupo de manifestantes, en un incidente que dejó tres heridos de bala y 11 detenidos (que fueron posteriormente liberados).

Ese incidente se produjo menos de 24 horas después de que el Gobierno de Nicaragua firmara un compromiso de no reprimir a las personas que participaran en protestas antigubernamentales pacíficas, entre otros derechos garantizados en la Constitución de Nicaragua.    

En relación a los suceso del sábado, “lo que vimos —dijo Trujillo— es totalmente inaceptable, lo que pasó en Nicaragua este fin de semana, es totalmente inaceptable”.

“Están en negociaciones y, después, al mismo tiempo están oprimiendo a estudiantes, a personas pacíficas que están demandando y protestando en las calles, es algo que vamos a tomar en cuenta y lo vamos a abordar aquí en la OEA”, se comprometió el diplomático estadounidense.

El 2 de agosto de 2018, el Consejo Permanente de la OEA aprobó la conformación del “Grupo de Trabajo para Nicaragua”, conformado por los representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EE. UU., Guyana, México, Panamá y Perú, para mediar en la crisis sociopolítica nicaragüense.

Sin embargo, desde su creación, la representación de Nicaragua dijo que no le permitirían ingresar al país y el grupo no ha tenido mayor acción en la solución de la crisis.

Preparan informe

Al mismo tiempo que EE. UU. quiere resucitar en la OEA el tema de Nicaragua, la Secretaría General del organismo prepara un informe sobre la situación en el país y sobre lo que observó como acompañante del proceso de diálogo entre la oposición y el Ejecutivo.

Ese informe será elaborado por la misión que encabezó en Nicaragua el exministro de Defensa de Uruguay, Luis Ángel Rosadilla, quien fue enviado al país por el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Rosadilla vino a Nicaragua a inicios de marzo para analizar la situación de crisis del país, reuniéndose con diferentes sectores políticos y posteriormente colaboró en la reanudación de las negociaciones y se sumó a la mesa del diálogo en calidad de testigo y acompañante.

Luis Almagro. Archivo/END

Posteriormente la OEA envió a dos funcionarios más para que sirvieran de asesores de Rosadilla en las negociaciones, Tania Pschepiurca y Cristóbal Fernández

La crisis que atraviesa Nicaragua desde el pasado abril ha dejado 325 muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), grupos locales humanitarios elevan la cifra a 561, mientras el Gobierno solo reconoce a 199.