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Fredrych Eliseo Castillo Huete tiene 22 años, pero sus ocho meses en prisión cuentan como varias vidas, según relata.

El joven, quien este viernes vestía camiseta, gorra y jean, tiene decenas de historias que contar sobre la toma de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), las protestas y sus ocho meses en las cárceles.

El joven de Estelí, el único varón de cuatro hermanos, se convirtió en uno de los cincuenta manifestantes excarcelados este 5 de abril, en el contexto de los acuerdos de liberación del diálogo entre el Gobierno de Nicaragua y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

A Castillo lo dieron por muerto en algún momento, algo que él considera “una mala pasada”.

Fredrych Castillo, de 22 años, fue excarcelado este viernes.

Según dice, la versión de su muerte era para “quebrantar la moral, tanto de los compañeros integrados en las protestas como de mis familiares”.

¿POR QUÉ DECIDIÓ TRASLADARSE DE ESTELÍ A MANAGUA (DURANTE LAS PROTESTAS)?

Debido al asedio policial y sus aparatos represivos que sufrí en Estelí, y no solo yo, por haberme integrado a las protestas contra el Gobierno.

¿LAS PROTESTAS ERAN DIFERENTES EN ESTELÍ?

Sí, pero la lucha es de todos y en toda Nicaragua. Durante varias semanas me integré a las protestas y posterior participé en la toma de las instalaciones de la sede central de la UNAN-Managua.

¿QUÉ RECUERDOS TIENE DE ESA EXPERIENCIA?  

Que era una lucha desigual, durante más de cuatro horas que nos atacaron a balazos, bombas lacrimógenas, como si nosotros éramos personas de alta peligrosidad, cuando se trataba de una protesta cívica, y una lucha desigual, estábamos desarmados. Solo teníamos garrotes, piedras y uno que otro mortero.

¿FUE INÉDITO ESO?

Fue sumamente difícil. Luego del desalojo de fuerzas policiales y paramilitares de ese lugar (UNAN Managua) junto a otros jóvenes nos fuimos a refugiar a la iglesia Divina Misericordia.

USTED HIZO UN TIPO DE DESPEDIDA DE SUS FAMILIARES EN UN VIDEO...

En medio de las vicisitudes que nos tocó enfrentar durante los desalojos de la UNAN-Managua y todo el cerco tendido en la parroquia, sucedió lo inédito combinado con lo siniestro, cuando éramos reprimidos a través de vídeos que tomaron y luego subieron a las redes sociales: Me despedía de mi familia, porque prácticamente creí que moría ante la lluvia de balas.

LO CAPTURARON EL 20 DE JULIO Y LO DIERON POR MUERTO, PERO ESTABA EN LA CÁRCEL ¿QUÉ SUCEDIÓ?

Eso fue ofensivo para mi persona, porque inventaron que me habían matado cuando estaba preso. Eso me afectó porque después me puse a pensar en el doble sufrimiento de mi familia.

¿TUVO COMUNICACIÓN CON SUS FAMILIARES?

Hasta muchos días después. Eso es terrible, máximo cuando a uno lo tienen aislado totalmente.

PERDIÓ CONTACTO CON SU FAMILIA,  DEJÓ LA UNIVERSIDAD ¿HAY ALGÚN RESQUEMOR POR ESO?

Dejé mis estudios universitarios para integrarme a las protestas, pero no me arrepiento. Estoy dispuesto a seguir en la lucha por la libertad y la democracia en Nicaragua, aunque algunos de mis familiares y amigos me dicen que me cuide, que no ande saliendo.

¿HUBO CAMBIO EN EL TRATO DE LOS CUSTODIOS QUE LOS VIGILAN EN LA CÁRCEL DESPUÉS QUE LO DIERON POR MUERTO?

Eso me afectó por muchas vías y el trato fue peor, porque creyeron que se trataba de algo montado por mí.

¿LOS TRATARON CON MAYOR SEVERIDAD?

En cuanto a las torturas eso es totalmente verídico. Es de rutina tanto la parte del maltrato físico y psicológico desde el primer día que uno llega como reo político a las cárceles del Sistema Penitenciario Nacional. Los guardias me amarraban de los antebrazos con una cuerda del techo de la celda y luego me ponían unos grilletes en las manos y los pies.

¿QUÉ PASABA LUEGO?

A mí me levantaban de los pies para que quedara cabeza abajo, tipo piñata, y luego me golpeaban varios tipos e, inclusive, vi en más de dos oportunidades al médico de la planta golpeando a los presos.

¿ESO ERA SOLO CON USTED O TODOS?

Eso es con todos los reos políticos, porque escuchaba los lamentos, también con los demás detenidos, que nada tenían que ver con la lucha. Los castigan cuando se relacionaban con nosotros o gritaban para comunicarnos algo de celda a celda, porque hubo a quienes, por odio, los mismos custodios le pusieron drogas para formularles otros delitos y alargar su estadía en la cárcel.

SOBRE LAS CAUSAS O LOS DELITOS QUE LES FORMULAN ¿QUÉ PIENSA USTED?

El aparato de Gobierno, llámese Policía y Fiscalía, utilizan argumentos totalmente irracionales. Nos acusaron de la quema de un CDI, y ni estábamos cerca del lugar. Fue destruido por la misma policía y los parapolicías para inculparnos a nosotros, también para desprestigiarnos, manchar la imagen de nosotros, desvirtuar la lucha y que no se haga justicia a las madres, esposas e hijos que perdieron a un miembro de su familia.

¿CREE QUE ESO QUEDARÁ EN LA IMPUNIDAD?

Pues ya vamos a cumplir un año y no hay ningún detenido por esos crímenes. Nosotros no cometimos delitos, movilizarse no es un crimen ya sea por los autoconvocados, estudiantes y las demás expresiones sociales.

¿PIENSA QUE CORRE PELIGRO?

Desde abril del año pasado todo cambió, peor para nosotros, no podemos tener una vida normal. Creo que todos los que salimos de la cárcel estamos claros que viene el asedio, que hay amenazas, que hay persecución.

Seguro que van a tratar de involucrarme en delitos comunes que nunca he cometido ni he estado vinculado.

¿CÓMO FUE ESTAR ALEJADO DE LA FAMILIA?

Fue bastante duro, por eso decidí irme a continuar con la lucha para evitar repercusiones hacia mi familia, pero no valió, igualmente la asediaron. El Gobierno y su aparato represivo golpean con acciones directas o indirectas donde más le duele a uno, pero pienso que la lucha va a seguir hasta que haya democracia y plena libertad en Nicaragua. No tienen pudor, matan niños, y luego el dictamen de Medicina Legal señala otra cosa.

¿QUÉ DICE SU PAPÁ Y DEMÁS FAMILIARES?

Que no salga, que me cuide. Eso es entendible luego de tanto tiempo, casi nueve meses encarcelado de puro aire. En condiciones precarias donde las enfermedades están a la orden del día, la falta de atención médica, los malos tratos. Física y psicológicamente estamos golpeados, pero no derrotados.

¿QUE PIENSA SOBRE LAS DEMÁS PERSONAS QUE SIGUEN PRESAS?

Yo digo que están sufriendo y exijo libertad para todos ellos, su libertad inmediata. Recuerde que a los reos políticos nos tienen en lugares tremendos, como a mí que me tenían en un área donde le dicen El Infernillo.