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La mayor parte de representantes ante la organización de Estados Americanos (OEA) destacó durante una sesión extraordinaria que el gobierno estaría usando el diálogo como una “táctica dilatoria”, por lo que llamaron a permitir el regreso de organismos internacionales para garantizar el cumplimiento de los acuerdos y avanzar en los temas de justicia y democracia.

En la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, varios países afirmaron que los resultados obtenidos hasta ahora en el diálogo no son “suficientes”.

Algunas delegaciones consideraron fundamental que el Consejo Permanente mantenga la “apreciación colectiva” de la crisis institucional, en la que se señala que el orden democrático en Nicaragua está seriamente afectado, lo que conllevó a que el pasado 11 de enero la OEA empezara la aplicación de la Carta Democrática, en función del artículo 20.

SIN AVANCE

El representante de la Secretaría General de la OEA en Nicaragua, Luis Ángel Rosadilla, presentó a los embajadores ante la OEA un informe sobre los avances del diálogo entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, asegurando que en los temas de justicia y democracia no se logró avanzar “ni un milímetro”.

“Sobre el punto de verdad, justicia, reparación y no repetición, y de democracia, se ha discutido en varias jornadas y no se ha podido lograr acuerdo ninguno, también en este tema se ha acordado una pausa, buscar un mecanismo que nos permita retomar esos dos puntos desde otras bases”, afirmó Rosadilla.

Para la embajadora de Argentina, Paula María Bertol, a medida que los días pasan la situación de violación de derechos humanos persiste, y “no parece haber en el horizonte ninguna salida a este problema”.

La diplomática argentina reiteró que persiste el “patrón” de detenciones arbitrarias, hostigamientos y amenazas contra cualquier persona percibida como un opositor.

LAS PROTESTAS

“Queremos que se acabe la criminalización de la protesta en Nicaragua, queremos que se restablezca la paz en Nicaragua, queremos que se acaben las dilaciones”, dijo la embajadora ante el Consejo Permanente de la OEA.

Bertol lamentó que en el diálogo no se haya podido avanzar en el tema del adelanto de elecciones.

“El Gobierno se niega a abordar la posibilidad de elecciones anticipadas como una salida a la crisis, causada por las graves violaciones a los derechos humanos”, señaló Bertol.

La diplomática argentina concluyó su intervención citando al poeta inglés William Blake, a quien se le atribuye la frase de que del “agua estancada, se espera veneno”.

“Nosotros no queremos para Nicaragua veneno, queremos paz, queremos que vuelvan a vivir en democracia y con libertad”, apuntó.

La representante diplomática del Gobierno de Paraguay, Elisa Ruiz Díaz, también señaló que el diálogo debe llevarse a cabo buscando “compromisos serios”, al mismo tiempo que exhortó en que se avance en el camino de cambios electorales.

Acusó al Gobierno de Nicaragua, al igual que Venezuela, en su momento, de utilizar “tácticas dilatorias” para evitar lograr una salida a la crisis.

“En el caso de Venezuela, este Consejo tiene suficiente práctica y experiencia en el uso de tácticas dilatorias, advertimos que en el caso de Nicaragua estamos ante el mismo modelo, alertamos que a menos de 24 horas de haberse anunciado los primeros acuerdos entre el Gobierno y la Alianza Cívica, una manifestación de la oposición dio como resultado una fuerte represión”, denunció Ruiz Díaz en el pleno de este Consejo.

Para generar un clima de confianza, enfatizó la diplomática paraguaya, el Gobierno debe garantizar la liberación de los “presos políticos” y permitir el derecho de manifestación y asociación.

Alexis Ludwig, en representación de la delegación de Estados Unidos, insistió que el Gobierno no ha mostrado “buenas prácticas” para un diálogo creíble, pues no ha liberado a todos los manifestantes detenidos, no ha brindado una rendición de cuentas para las violaciones graves, y no ha iniciado la reforma electoral para garantizar elecciones justas.

“Encontramos patrones de retrasar, de cambiar, de disimular, en vez de tomar medidas decisivas y claras para encontrar un acuerdo político claro (…) Ni el pueblo nicaragüense ni la comunidad internacional tolerarán esas tácticas para retrasar y engañar”, advirtió Ludwig, tras insistir que Estados Unidos continuará exigiendo la rendición de cuentas por las violaciones a los derechos humanos.

DE A POCO

Por su parte, la embajadora Monserrath Solano, de Costa Rica, insistió que el diálogo constituía una herramienta de gran importancia, sin embargo, los acuerdos alcanzados “no son suficientes”, pues confiaban que con la oportunidad que se abrió en la mesa de negociaciones, se abriría una “luz al final del túnel” y se alcanzarían “resultados robustos”.

“A pesar de los acuerdos y de las liberaciones a cuenta gotas, siguen privados de libertad cientos de presos políticos”, añadió Solano.

La representante de Costa Rica ante la OEA insistió que se quiere hacer creer a la Alianza Cívica, al pueblo nicaragüense y a la comunidad internacional,  que el “espíritu de Gobierno es cumplir con los acuerdos firmados” y que por eso no requieren de garantes internacionales.

“Cuando hay un compromiso sincero y firme de cumplir se dan demostraciones previas de apertura y no se opone a la participación de garantes externos”, insistió Solano.

En ese sentido, el diplomático de Brasil, Fernando Simas Malaghães, insistió que es una necesidad “apremiante”, que el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) regrese al país.

VIOLENCIA Y HOSTIGAMIENTO

“El gobierno brasileño rechaza la situación de violencia y hostigamiento que se está dando en Nicaragua con un uso desproporcionado de la fuerza contra la sociedad civil (…) retomar las negociaciones entre el Gobierno y la oposición es un paso bienvenido, pero insuficiente”, remarcó el representante de Brasil.

Carlos Alberto Játiva, de Ecuador, insistió en la importante necesidad de avanzar en este proceso del diálogo, pero reiteró que para que sea auténtico y tenga los resultados esperados, se debe realizar con “buena fe” y eso pasa por la liberación de los “presos políticos”.

“Es fundamental que con base al compromiso adquirido por el Gobierno de Nicaragua, se propicie el retorno del Meseni para verificar el respeto y garantía de los derechos humanos a todos los nicaragüenses”, dijo Játiva.

Para el diplomático ecuatoriano, es imprescindible que el marco del artículo 20 de la Carta Democrática se debe mantener la “apreciación colectiva” en el marco del Consejo Permanente, y “adopte las decisiones que estime conveniente”, porque el respeto a los derechos humanos no son negociables.

La delegación de Nicaragua, sin embargo, a cargo del diplomático Luis Exequiel Alvarado, intervino de último en el pleno del Consejo Permanente, celebrando las negociaciones iniciadas el pasado 27 de febrero.

“Se han logrado acordar y firmar un acuerdo sobre excarcelaciones de personas detenidas por alteraciones a la paz, un acuerdo para invitar al Comité Internacional de la Cruz Roja (…) Continuamos trabajando para alcanzar acuerdos en el tema de democracia y reformas electorales que constituye la base de acuerdo conforme a la Constitución nicaragüense”, dijo Alvarado.

En esa misma línea, Jhon Rafael Guerra, representante de Venezuela, condenó “los actos de violencia” que quieren reproducir los mismos grupos de la oposición, y reconoció  los esfuerzos del Gobierno para avanzar en el diálogo.

GRUPO DE TRABAJO INFORMA

La embajadora de Canadá, Jennifer Loten, en representación del Grupo de Trabajo para Nicaragua, presentó el cuarto informe sobre lo realizado por las misiones que lo integran, entre el 2 de diciembre de 2018 al 3 de abril.

En las últimas semanas, según Loten, dieron seguimiento a las negociaciones del diálogo y los Estados miembros concluyeron que se requieren mayores esfuerzos para garantizar que el proceso sea abierto y transparente.

En representación de Canadá, Loten dijo que la situación de represión que se produjo en marzo es preocupante, y reiteró que Nicaragua ha mostrado poca voluntad de trabajo con la comunidad internacional.

“Instamos a que tomen esta oportunidad para llegar a un acuerdo, porque el futuro de Nicaragua depende de esto, un diálogo sostenible e inclusivo y una rendición de cuentas de las violaciones de derechos humanos”, señaló.

En el pleno del Consejo Permanente, también estuvo el primer vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), Joel Hernández, quien saludó los acuerdos alcanzados a la fecha, pero insistió en la necesidad de avanzar en la ruta de los temas de Justicia y democratización.

Hernández señaló que persiste en el país un “ambiente de violencia, de represión hacia las voces disidentes”, lo que mina por completo “legitimidad” del Estado, a pesar del inicio de la mesa de negociación.

NEGOCIACIÓN “CRUDA”

Manuel Orozco, director de Diálogo Interamericano, un centro de análisis y políticas públicas, intervino en la sesión extraordinaria y advirtió que las negociaciones en el diálogo están “crudas”.

“Realmente no ha habido avances (…) hay un estancamiento, el cumplimiento de algunas de las cosas, como soltar algunos prisioneros, responde a consideraciones de transaccionalidad de parte del Gobierno”, señaló Orozco, quien advirtió que el Gobierno tiene a su favor el “monopolio” de la fuerza militar y policial para controlar el país.

Existe, según Orozco, un 60% de la población que quiere que el país entre a un proceso de negociación y un 80% de los nicaragüenses mira con preocupación la crisis que se encuentra el país.

“Este empate tiene que resolverse en el corto plazo, porque la condiciones económicas del país no es amena para las dos partes”, dijo.

Mientras tanto, Daniel Cerqueira, representante de la Fundación para el Debido Proceso, determinó que la situación en el país se ha agravado, sobre todo cuando presentan una “ofensiva de represión”.