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La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco pospuso una movilización prevista para este sábado como parte de una "nueva fase de resistencia cívica" contra el Gobierno de Nicaragua, luego de que la Policía Nacional no autorizara la marcha.

En lugar de la marcha, la agrupación opositora invita ahora a una jornada de "piquetes exprés" entre las 2 y las 4 de la tarde en los diferentes municipios de Nicaragua.

También convocaron a una jornada de "pitazo y cacerolazo" entre las 12:00 del mediodía y las  2 de la tarde, además de invitar a sacar la bandera de Nicaragua, símbolo de las protestas opositoras, "en defensa de nuestros derechos constitucionales", señala un comunicado de la agrupación.

Por su parte, Violeta Granera, quien integra la Unidad Nacional, reveló que "tenían información de alta posibilidad de infiltración de personas simpatizantes del partido de gobierno para hacer actos de terrorismo durante la marcha".

Jesús Téfel, miembro del consejo Político de la agrupación opositora, recomendó que los piquetes se hagan en grupos reducidos de personas y que no extiendan de más del minutyo y medio de duración que no se expongan a ser detectados por la Policía Nacional.

"La idea es activar a la ciudad que no se desmovilicen", indicó Téfel.

En un pronunciamiento, la Unidad Nacional explicó que tuvo que cambiar la modalidad de protesta "ante la imposición de un Estado de excepción que limita la libre movilización ciudadana".

"A todas luces queda claro que el régimen continúa imponiendo un Estado de excepción que teme a la expresión ciudadana y que sigue sin dar muestras de buena voluntad", señaló el comunicado.

 Asimismo, argumentan que "conociendo que este régimen es capaz junto a su ente policial, paramilitar y operadores políticos" de amenazar la vida de las personas, y por un sentido de responsabilidad, decidieron posponer la marcha y cambiar la modalidad de la protesta de este sábado.

Prohibición policial

La Policía de Nicaragua decidió este viernes "no autorizar" esa movilización pública bajo el argumento que la Unidad Nacional Azul y Blanco no tiene personalidad jurídica.

Además, porque ese movimiento opositor ha estado "involucrado en las graves alteraciones al orden público ocurridas durante los últimos tres fines de semana" en un centro comercial de Managua, "en los que resultaron personas heridas y afectadas las actividades de comercio y de recreación", lo cual fue rechazado por la Unidad Nacional.

Ese movimiento pidió al nuncio apostólico en Nicaragua, Waldemar Stanislaw Sommertag, y al delegado de la OEA en el dióalogo, Luis Ángel Rosadilla, quienes participaron como testigos y acompañantes del proceso negociador, que tomen nota de la decisión policial.

La Unidad Nacional recordó que el Gobierno de Nicaragua se comprometió en la mesa de negociación a fortalecer los derechos y garantías ciudadanas.

El Gobierno de Nicaragua y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia concluyeron el miércoles pasado la mesa de negociación para superar la crisis que estalló hace casi un año, aunque dejaron la puerta abierta para seguir las conversaciones.

Los delegados del Ejecutivo pidieron un tiempo para reflexionar sobre ambos temas, mientras avanzan en la elaboración de los protocolos sobre los acuerdos logrados relativos a derechos y garantías ciudadanas y la liberación de los denominados "presos políticos".