•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

José Dolores Blandido, uno de los directores de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, ha sido capturado en varias ocasiones por la Policía Nacional por participar en las marchas o portar la bandera de Nicaragua en su vehículo.

El también miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) afirma que la estrategia de la oposición debe ser seguir dialogando y saliendo a las calles.

Según dice, no hay que tener miedo a las protestas y la meta es buscar soluciones que beneficien al país.

José Dolores Blandido durante la entrevista con El Nuevo Diario. Nayirai Valenzuela/ END

En entrevista con El Nuevo Diario, Blandino afirma que los miembros de la Alianza Cívica que negocian con el Gobierno son gente que arriesga su vida y que el Nuncio Apostólico, Stanislaw Waldemar Sommertag, ha hecho un buen papel en la mesa del diálogo.

¿Qué significa para usted la situación que vive el país?

La falta de libertad  de manifestación, el fuerte asedio policial y el no poder alzar la bandera de mi país  me trae pesadillas y malos recuerdos, por ejemplo ese pistolero que entró a Metrocentro, eso pudo haber ocasionado muertes, más de las que ya hay desde el año pasado. No podemos seguir en represión. En el fondo, lo más delicado es que acabamos de firmar un acuerdo donde se decía íbamos a tener libertades y las íbamos a poder expresar. No debería haber ninguna objeción de manifestarnos, siempre y cuando no seamos violentos; de nada sirve si no hay voluntad de las partes, hay una carencia y en el fondo no hay respuestas positivas.

 ¿Debería levantarse la Alianza Cívica de la mesa de negociación?

Les aseguro que soy el primero al que no le gustaría estar en esa posición, pero me pongo a pensar en los privados de libertad por condiciones políticas y que están a punto de salir por los primeros dos acuerdos ya firmados. Debemos entender que cualquier rompimiento en este momento podría afectar la liberación de los manifestantes. Siento que puede afectar, pienso en tantas familias y toda esta gente que está  secuestrada.

¿Por qué hay tanta controversia en el tema del adelanto de elecciones por parte del gobierno?

Estamos hablando de un capricho. El pueblo demanda la salida de Daniel Ortega como presidente; y los empresarios, no es porque nos movemos buscando un capital, pero no hay ningún banco en el mundo que nos vaya a dar un centavo teniendo a este Gobierno y eso lo sabe Ortega, sabe que tiene un país con una economía en picada. Se piden dos cosas: la voluntad  popular de que se vayan del poder y por otro, la voluntad de sacar a este país adelante.

¿Cómo considera el trabajo de los garantes nacionales e internacionales en la mesa de negociación?

Los que participan en la mesa del diálogo son gente que arriesga su vida. El Nuncio ha hecho bien su trabajo, aunque tiene un problema grave de comunicación. No le pidás a un polaco que te hable en el idioma nuestro, por eso la gente mal interpreta. Pero los resultados ahí están y son positivos. En el caso de la OEA y su representante, pues diplomáticamente está trabajando de manera sigilosa. No dudo que en estos próximos días el tema de la violación de derechos en Nicaragua será uno de los temas centrales de la OEA.

¿Deberían los obispos de la CEN acompañar al Nuncio Apostólico en el diálogo?

Nuestros pastores ya lo dijeron claro, pues cedieron la responsabilidad del país a los laicos. Es por eso que yo me identifico como militante de la Iglesia Católica. A mí me hubiese gustado que estuvieran los obispos en el diálogo, porque ellos hubieran garantizado transparencia en la mesa.

"Soy de los que piensan que debemos tomarnos las calles", admite Blandino. Nayira Valenzuela/ END

A pesar de que ha sido apresado en varias ocasiones ¿Va a continuar manifestándose?

Por supuesto, aunque creo que estamos en una etapa en que considero nos van a reprimir más; creo que viene más agresión, porque es la única manera que este Gobierno le puede justificar a la gente de su partido lo que está pasando. Yo, todos los días oro para que esto se termine, esto solo trae sufrimiento, sangre  y dolor.  Espero que los sandinistas sepan que podemos alzar la bandera azul y blanco sin temor.

¿Cuál es la mejor forma de sacar al país de la crisis?

Dialogando y saliendo a las calles. Soy de los que piensan que debemos tomarnos las calles, no hay que tener miedo y debemos salir adelante. Tenemos que buscar soluciones que beneficien al país.

¿Cuáles serán esas soluciones?

Nosotros, como Cámara de la Construcción, ya tenemos intenciones de organismos multilaterales de financiamiento; tenemos planes fuertes, uno de ellos es hacer las viviendas que no hicieron nunca los sandinistas, creo que ellos hicieron 32 mil viviendas, pero hay un déficit de 700 mil viviendas. Creo que podemos hacer en un  año lo que Ortega hizo en 11 años. Sería un reto. Veamos las viviendas de la mayoría de los presos políticos que ya  han salido, son muestra de la pobreza que este Gobierno ha dado en 11 años.