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Bluefields/ RAAS

El jefe del Distrito Naval del Atlántico, capitán de fragata Ángel Fonseca Donaire, cree que a partir de junio se podría incrementar el tránsito de embarcaciones de la mafia en nuestros mares aprovechando que ya concluyó la veda del camarón y la langosta.

“Muchas embarcaciones zarparán hacia alta mar a sus faenas de pesca, y le sirve como factor de distracción a los narcotraficantes, por eso incrementaremos la vigilancia con guardacostas”, advirtió el capitán de fragata Ángel Fonseca.

Tales declaraciones las brindó el jefe militar en el Caribe, tras informar que continúa la persecución de los cinco sujetos que abandonaron un fuerte cargamento de droga cuando fueron interceptados por embarcaciones de la Fuerza Naval a unas 70 millas al sur de Bluefields, el pasado jueves.

Fonseca Donaire dijo que en una operación tipo “pinza” tropas del Distrito Naval del Atlántico (DNA) y del Destacamento Militar del Sur, persiguen a cinco individuos que huyeron dejando abandonada una panga en la que transportaban 1,001 kilos de cocaína, dos fusiles AK y combustible, que fueron incautados por las autoridades.

Estrada: Puede que cargaron alguna droga

Por su parte, el jefe de la Fuerza Naval, capitán de Navío Juan Estrada, sobre el caso dijo: “Creemos que pudieron llevarse a lo mejor parte de su ropa y unos cuantos kilos de cocaína para poder pagar algunos favores a la gente que les colabore en la zona en que se encuentran”.

“No es que la población les ayude, sino que sabemos que hay colaboradores --delincuentes ligados al narcotráfico-- que ellos mantienen sobre la ruta para que les ayuden en caso de que lo requieran”, agregó el militar.

Añadió que no se pudo capturar a nadie en el momento, porque todo fue muy rápido. “Ellos, al verse perseguidos, se fueron contra la arena, se lanzaron en un mangle, incluso cuando nuestra tropa llegó, estaban encendidas las hélices del motor de la lancha”, explicó.

“Lo primero que hicimos fue confirmar qué era lo que transportaban, luego empezamos la persecución en esos manglares. Se trata de cuatro personas que venían del sur de Nicaragua, no sabemos de qué nacionalidad, aunque la mayor cantidad de elementos envueltos en estos casos son de Colombia y Honduras”, concluyó Estrada.

La vasta franja costera del Caribe nicaragüense, sus cayos, desembocaduras de ríos y otros accidentes geográficos, son aprovechados por los traficantes de droga para “refrescarse” en su largo periplo de Colombia hacia los Estados Unidos, explicó el fiscal auxiliar de la RAAS, Boanerges Fornos.