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Este 8 de abril, Álvaro Conrado, el adolescente que murió a balazos durante las protestas antigubernamentales el 20 de abril de 2018 cuando entregaba agua a los manifestantes, cumpliría 16 años y sus padres preparan un homenaje en su honor.

Álvaro Conrado, papá del adolescente que falleció en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), cuando la policía reprimía las protestas el 20 de abril del año pasado, manifestó que a pesar de que su hijo no esté físicamente con ellos, este lunes y el resto de los días, vivirá  en sus pensamientos y corazones todo el tiempo.

La mañana de este lunes, los padres, familiares, amigos y compañeros de clases estarán cantando las mañanitas frente al monumento que se levantó en su honor, en el Instituto Loyola, en Managua, donde cursaba el décimo grado, confirmó su padre.

“Años atrás, siempre se le hacía la bulla con queque, piñata y eso, pero desde que entró a secundaria, nos pedía que lo lleváramos a comer pollo y nos íbamos toda la familia a cenar. El año pasado pidió una guitarra y una patineta y se le dio lo que pidió”, contó don Álvaro, quien considera que su hijo se merecía todo.

No recibió atención médica adecuada

Según denuncias de organizaciones de derechos humanos, Conrado recibió un disparo de un proyectil que le impactó en la garganta, el niño no recibió la atención médica adecuada porque el Gobierno supuestamente había ordenado a los hospitales públicos del país negar la atención a los manifestantes heridos.

En el Instituto Loyola se colocó un monumento en su honor, en octubre del año pasado. En el monumento está la frase “me duele respirar”, las últimas palabras de “Alvarito” Conrado antes de morir, que se ha convertido en un grito de reclamo durante las manifestaciones.

Álvaro Conrado era un estudiante de secundaria y deportista destacado.