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  • AFP

En EE. UU., los reportes financieros que publican medios de comunicación como “The Wall Street Journal”, ya son elaborados por un software. Antes los escribían periodistas.

¿Cómo es el futuro del periodismo? “La clave siempre va a estar en que los periodistas tengan la capacidad de tener una mente fluida, una mente cambiante, creativa, para que realmente plasmen una obra de arte en lo que escriben, sea literatura o noticias duras”, dice Matthew Anderson, quien preside el Campus Latinoamericano de Keiser University, situado en la ciudad nicaragüense de San Marcos.

“Hasta hoy los robots y la inteligencia artificial no tienen la capacidad de autoconocerse, de reflexionar, de apreciar su trabajo, y hasta que ese día llegue tendremos un trabajo todavía”, comenta Anderson en esta entrevista con El Nuevo Diario.

¿Por qué la educación es hoy más importante?

Nicaragua está en medio de una crisis, pero muchos países lo están, incluso en EE. UU. hay bastante movimiento de las “placas tectónicas”, podríamos decir, hay muchas dinámicas a nivel global, ya sea en la economía, educación, en política, que están cambiando. La tecnología juega un papel importante en nuestra cotidianidad, esta varía constantemente y hay muchas personas que están estudiando esos cambios hacia el futuro tomando como premisa la Ley de Morse, la cual dice que cada 2 años toda la información en el mundo se duplica. En este sentido, desde el punto de vista de un educador, significa que cada 2 años hay que estar comenzando de cero, especialmente ahora que la inteligencia artificial ya se está empleando. Incluso, la Ley de Morse está quedando obsoleta, porque la información ya no se va a duplicar, sino que se incrementará cuarenta veces cada dos años. Por eso, ahora mismo, se habla mucho del big data y ya los humanos no estamos teniendo la capacidad para procesar tanta información tan rápidamente y necesitamos de la inteligencia artificial para hacerlo.

En educación, ¿qué significa comenzar de nuevo cada 2 años?

Significa que el conocimiento y la información están cambiando constantemente, en algunas áreas más rápido que en otras, como la tecnología, pero también en economía, en relaciones internacionales, en las ciencias básicas. Por eso las universidades tienen que estar listas y trabajando programas continuos, lo que se conoce como microaprendizaje. Significa que los profesores tenemos que volvernos muy eficientes durante las clases y es extremadamente importante que la información que los profesores estén transmitiendo a los estudiantes, sea relevante, y que los preparen para usar su pensamiento crítico para resolver problemas, porque a la hora que se gradúen de la universidad la información que les brindaron ya va a ser un poco irrelevante.

¿Cuál es el rol del profesor ahora?

Los profesores ya no son los guardianes del conocimiento, como antes, por eso tenemos que ir más atrás. Aristóteles decía que los profesores tenían que ser una mezcla de la parte artística y cooperar con la naturaleza. Además, Aristóteles consideraba que los humanos tienen un deseo natural para aprender. El trabajo del maestro con los estudiantes es cultivar y estimular ese deseo de aprender e irlos encaminando hacia donde deberían dirigir ese aprendizaje y estar al día con este tipo de dinámicas. Claro que va a generar contenido en todo ese proceso, pero deberá ser alguien que estimule a los estudiantes a pensar críticamente, alguien que estimule la creatividad de los estudiantes y hacer estudiantes que puedan adaptarse.

Una persona que estudie para desarrollarse en el campo de la docencia, ¿con qué habilidades debería de contar?

Algo fundamental es que tenga un componente de sicología en su formación, que realmente comprenda a cada uno de sus estudiantes, que sepa cuáles son las diferentes maneras de aprendizaje que cada estudiante tiene, puede ser visual, manual, auditiva, pero que realmente tenga ese componente humano y conexión con sus estudiantes.

¿Puede la tecnología ayudar a generar resultados de aprendizaje de calidad?

Cierto. Lo mejor de todo es que la nueva generación de menores gravita hacia la misma tecnología. Claro, se debe tener cuidado, porque algunos estudios indican que los niños, desde pequeños, si tienen mucho contacto con la tecnología, cambia algo en su cerebro. Pero, en mi opinión, es positivo implementar la tecnología en las aulas de clases, es algo que va a preparar a los estudiantes para el mercado laboral; y la verdad, es obsoleto que un profesor llegue a un aula de clases a estar recitando una presentación en power point y esperar que el estudiante la memorice, cuando este tiene toda esa información en la mano y puede acceder a ella muchísimo más rápido que el profesor incluso. Ya no se trata de eso, sino de tener un aprendizaje activo y dinámico.

¿Cómo entender y utilizar el big data, si a veces difícilmente logramos controlar toda la información que está a mano?

Hay que mezclar dos cosas: primero, desarrolladores de sistemas que tengan las habilidades del pensamiento crítico, porque es imposible apropiarse del big data solo con nuestro conocimiento, con nuestras capacidades. Tenemos que usar otras herramientas de la tecnología, como la inteligencia artificial, por eso es que se requieren desarrolladores que tengan esa capacidad de analizar.

¿Cómo ser crítico frente a una tecnología que nos asombra, que parece un gigante frente a nosotros?

Ese es un problema con el que todo el mundo está batallando ahora mismo, y es por eso que todos los desarrolladores de software y las compañías deben continuar mejorando, porque ya están en un proceso en el que la tecnología se está dividiendo en nanotecnología que es la única manera de poder estar al día con todos los cambios.

Dice que es importante la educación humanitaria, las artes y la creatividad. ¿cuál debería ser el futuro del periodismo, desde esa perspectiva?

Ya hay algunos software que están escribiendo los reportes financieros que se publican en algunos medios periodísticos en Estados Unidos, como “The Wall Street Journal”, pero la clave siempre va a estar en que los periodistas tengan la capacidad de tener una mente fluida, una mente cambiante, creativa, para que realmente plasmen una obra de arte en lo que escriben, sea literatura o noticias duras. Hasta hoy los robots y la inteligencia artificial no tienen la capacidad de autoconocerse, de reflexionar, de apreciar su trabajo, y hasta que ese día llegue tendremos un trabajo todavía. Hay algunos sistemas que han estado creando algo bastante básico como pinturas, sin embargo, en este momento el robot es tan bueno como su programador lo haya hecho.

¿Cuáles son, a su juicio, las carreras del futuro para Nicaragua?

He escuchado muchas conversaciones, usualmente negativas, en términos de tecnología en la región, y creo que eso es incorrecto. Centroamérica sí tiene la capacidad de recibir ese tipo de tecnología en unos cuantos años. Muchas personas piensan que la tercerización de servicios está vinculada solo al servicio al cliente, pero sé que en América Latina se ha movido hacia otras áreas como ingeniería o arquitectura y el desarrollo de programas especializados que pueden ser fácilmente controlados desde otros países. Para el contexto nicaragüense, recomendaría que nos concentremos en estar siempre al día con la tecnología, que nuestras carreras lleven un componente de estas; por supuesto, el inglés para estar siendo relevantes y poder trabajar en una economía global. Incluso, aunque los trabajos no estén aquí, siempre hay muchísimos otros países que están interesados en trabajar con personas de la región.

El año pasado fue irregular para la educación en Nicaragua. ¿Cómo impactó la crisis en los programas educativos de Keiser University?

Para todos ha sido una experiencia abrumadora. Lo que hicimos fue mejorar y fortalecer nuestro componente en línea, nuestros estudiantes no podían salir del campus debido a las dificultades que habían alrededor de la ciudad; entonces, tenemos la suerte de que Keiser como institución global invirtió en nuestro campus en tener espacios seguros donde los estudiantes podían también desconectarse un poquito de lo que estaba sucediendo. Debo darle crédito a mis profesores, porque ellos realmente se tomaron el tiempo para estar individualmente con cada estudiante y asegurarse de que pudieran terminar el semestre, ya fuera de manera presencial o virtual. Algo que he aprendido durante esta crisis en Nicaragua y lo que está sucediendo en Estados Unidos, es que realmente está en auge la importancia de las artes liberales, más allá de las tecnologías. No me sorprendería si en unos cuantos años, en muchas investigaciones, haya muchos reportes sobre la importancia que tienen las artes liberales como paradigma educativo.

En Estados Unidos cada vez se habla más de las carreras “Steam”, que son las siglas en inglés para aquellas áreas de formación en Ciencia, Tecnología, Matemáticas, Ingenierías y Artes.

Quién es

Matthew Anderson, presidente de Keiser Campus Latinoamericano en San Marcos, Nicaragua, posee estudios de doctorado en la Universidad de Vrije (Holanda). Tiene más de 20 años de experiencia en la educación superior; en cinco universidades diferentes ha ocupado distintos cargos: profesor, asistente de decano, director de departamento, decano, rector y ahora presidente de Keiser Campus Latinoamericano.