•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Frente al monumento de Álvaro Conrado, en el costado oeste del Instituto Loyola, se reunieron este lunes familiares, amigos, compañeros de clases y maestros, para rendirle homenaje en el día que habría cumplido 16 años. Él fue una de las primeras víctimas de la represión a las protestas ciudadanas en abril de 2018, cuando llevaba agua a estudiantes atrincherados en la Universidad de Ingeniería (UNI).

En el acto conmemorativo, los padres de Conrado reiteraron su demanda de “justicia” por la muerte del adolescente, asesinado de un balazo el 20 de abril del año pasado, y por todas las víctimas ocurridas desde entonces en el contexto de las protestas antigubernamentales.

Lisseth Dávila, su mamá, reiteró que llegará “hasta las últimas consecuen-cias para encontrar justicia” por el asesinato del jovencito. Bimarck Pïcado/END

Los padres de Alvarito, como le llamaban sus compañeros de clases del Loyola, llevaron ofrendas florales dirigidas de forma simbólica de “Toda Nicaragua”.

La bala impactó a Conrado en el cuello, cuando la Policía Nacional y fuerzas de choque pro-Gobierno intentaban desalojar a los estudiantes protestantes del recinto de la UNI y sus alrededores.

Cuando el jovencito recibía los primeros auxilios de otros estudiantes, expresó: “Me duele respirar”, una frase que se convirtió en un lema de las protestas ciudadanas en Nicaragua.

Herido, Conrado fue trasladado a un hospital cercano, pero allí le negaron la atención médica que le hubiera salvado la vida, denunció la familia en su momento.

La madre de Álvaro Conrado, Lisseth Dávila, reiteró este lunes que llegará “hasta las últimas consecuencias para encontrar justicia” por la muerte de su hijo.

Sueños arrebatados

La madre cantó “Las Mañanitas” frente al monumento de Conrado y lamentó ya no poder cantarle a su niño, como hizo en sus 15 años. 

Los maestros y algunos compañeros de clases que participaron del homenaje cantaron y declamaron versos en honor a Conrado, así como en septiembre honran a los héroes nacionales, los próceres del siglo XIX, pero indicaron que este nuevo héroe “es un amigo, un alumno que apenas hace un año corría en estos mismos pabellones”.

Recuerdo

El docente de deportes, Iván Méndez, recordó a Conrado como un “joven aplicado que tenía como sueño participar de las pruebas de salto largo”.

Méndez explicó que por eso, junto al monumento pusieron una pista de salto largo, simbolizando el sueño que el joven no pudo cumplir porque fue asesinado.

Agregó que una de las últimas pláticas que tuvo con el jovencito fue cuando le solicitó que lo hiciera “saltador”.

Pero, su destino era “saltar al cielo, saltar a la inmortalidad y siempre será recordado como parte del equipo Loyola”, expresó el profesor Méndez.

Familiares y personal del Instituto Loyola, cantaron las mañanitas a Álvaro Conrado por su cumpleaños.

La novia de Alvarito, quien prefiere proteger su identidad por seguridad, afirmó que aunque el dolor de su muerte sigue latente, hoy por lo menos “puedo hablar del tema, puedo decir que él era una magnifica persona” y que mataron a un joven de excelencia académica, a un futuro gran atleta del país; y no solo a Álvaro, sino a decenas de jóvenes más.

La estudiante de Secundaria reveló que Conrado le hablaba de su sueño de ser abogado, “le encantaban las leyes porque las miraba como un medio para ayudar a las personas, siempre tuvo un sentimiento patriótico”

Es por ello que, la jovencita se unió al llamado de justicia para que “la muerte de Álvaro, la muerte de todos los que han sido asesinados, no quede impune y que cada uno de los que usó su arma para reprimir al pueblo, se les aplique justicia”.

Alianza cívica asiste

Miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y representantes  de la Unidad Nacional Azul y Blanco también participaron del homenaje de Conrado, reiterando su demanda de justicia y democracia.

Homenaje al niño Álvaro Conrado en conmemoración de su cumpleaño. Bismarck Picado/END

Azahalea Solís, miembro de la Alianza y asesora de la mesa de negociación con el Gobierno de Nicaragua, luego de cantar “Las Mañanitas” y “Nicaragua, Nicaragüita” en el homenaje, afirmó que por la memoria de niños como Conrado es que “debe haber justicia y no impunidad, para todos los nicaragüenses asesinados en el contexto de las protestas sociales”. 

Álvaro Conrado es uno de los más de 300 muertos que dejó la represión gubernamental a las protestas cívicas iniciadas el 18 de abril de 2018.