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Las protestas de 2018 cambiaron no solo la vida de Emmanuel Fonseca Espinoza, sino también la de su mamá, Maritza del Carmen Espinoza, de 43 años.

Antes de abril de 2018, el joven cursaba sus estudios  en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), tenía aprobado el segundo año de Derecho y el 15 de septiembre, cinco meses después de haber surgido el estallido social, las autoridades lo detuvieron y encarcelaron.

Lo llevaron a las celdas de la Dirección de Auxilio Nacional (DAJ) y días después ya enfrentaba un proceso judicial por la supuesta comisión del delito de terrorismo e incendio en perjuicio del Estado de Nicaragua. La Fiscalía lo señala de haber organizado, junto a otras personas, la quema del Distrito VI de la Alcaldía de Managua.

Desde su encierro, hace siete meses, su madre, Maritza del Carmen Fonseca no ha tenido paz, ni ella, ni su familia. Fonseca decidió hacerle frente a la “pesadilla” y ahora es parte del Comité Pro Liberación de Presas y Presos Políticos de Nicaragua.

De la comodidad del hogar pasó a reuniones exhaustivas y es parte activa de un grupo de personas que se reúne con actores políticos para buscar la liberación de todos los manifestantes encarcelados.

¿Se dice que no hay coincidencia en listados del Gobierno y la Alianza Cívica sobre manifestantes encarcelados, cómo le afecta está situación?

Esta situación me ha afectado enormemente, no solo a mí, sino también al resto de madres. Estamos desesperadas, queremos la liberación de nuestros hijos. Nuestros hijos están  ahí por haber protestado, como lo hicieron muchos y ahora dice (el Gobierno) que no todos son presos políticos, sino es así, entonces ¿cómo saldrán libres, cuándo los entregarán?

¿Les sorprende que ahora el Ejecutivo se refiera a algunos manifestantes como reos comunes?

Claro que me sorprende. A muchos, incluyendo a mi hijo, lo detuvieron por política y por qué ahora van a decir que es un reo común. Por eso nosotros desde del comité estamos luchando para sacarlos y defender sus derechos.

¿Cuál cree usted que es la idea de clasificar a los manifestantes como reos comunes?

Me imagino que quieren dejar algunos para que paguen supuestamente por los delitos que cometieron contra el pueblo, pero los abusos han sido hacia nosotros, nos han violentado los derechos de mil maneras y ahora quieren que nosotros paguemos por eso, buscan culpables.

¿Usted se refiere entonces a chivos expiatorios como suele decirse popularmente?

Sí, eso son, chivos expiatorios. ¿Por qué lo hacen?, porque buscan quedar bien con sus simpatizantes, los quieren presentar de mamparas, para decir que son los culpables de todo, pero en nombre de Jesús confiamos que todo saldrá bien.

¿Y su hijo es considerado por el Gobierno reo común?

Él está en la lista que entregó la Alianza Cívica. Es un reo político, tengo entendido que no hay problemas, pero aun así no lo han liberado, no sé por qué. Lo tienen privado de su libertad, él no ha cometido ningún delito, es inocente.

¿Cuál es la condición de salud de su hijo en La Modelo?

Mi hijo está en condiciones críticas. Él es uno de los que subió al techo a protestar. Tiene la piel quemada, chistata constante y los custodios no permitían que bajaran del techo. En la galería, los (custodios) lo tienen sin agua y sin luz, están en condiciones terribles.

¿Teme que esas protestas terminen en tragedia?

Claro, el temor es que me avisen que ocurrió algo grave.

¿Cuál es mayor preocupación y cómo esto ha afectado a la familia?

Nuestra preocupación es que no salgan. Pero en nombre de Dios  ni uno se quedará. Hasta donde sé, los encargados de trabajar en la verificación de las listas hacen y harán lo imposible para que todos salgan. Se está trabajando para que nadie quede y esperamos que así sea y todo salga bien.  A mi hijo lo capturaron un 15 de septiembre, ya tiene 7 meses y esto me ha afectado económicamente y sicológicamente. No duermo tranquila, hay una persecución hacia uno, esto afecta a toda la familia.