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El pequeño estado insular de Taiwán, en el continente asiático, es el escenario de una campaña de solidaridad con la líder estudiantil Amaya Coppens y el resto de manifestantes que todavía permanecen detenidos a pesar de los acuerdos firmados entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia para liberarlos.

Amaya Coppens,  la ejemplar estudiante y líder, señalada de terrorista

Una amiga con quien Amaya compartió dos años de su vida en un movimiento educativo internacional ubicado en Hong Kong, profundamente conmovida por la historia de la estudiante belga-nicaragüense, detenida el 10 de Septiembre en León por dirigir las protestas antigubernamentales, promovió la actividad dirigida a jóvenes estudiantes de secundaria.​A los estudiantes taiwaneses se les explicó la importancia de convivir en democracia en un país y lo que sucede en naciones como Nicaragua, cuando se pierden o no se respetan los valores democráticos.

 

En este caso, la amiga de Amaya convocó a otros estudiantes para impartir la charla, quienes explicaron lo que le ocurrió a jóvenes como la universitaria detenida, “que fueron apresados injustamente” por pronunciarse en contra del Gobierno.Un niño taiwanés explica al resto de estudiantes de su clase la situación sobre Amaya Coppens, detenida en las protestas contra el Gobierno / Cortesía “Ellos hicieron una presentación sobre la situación de Nicaragua, la situación de los presos políticos en particular y de los estudiantes. Se están haciendo pequeñas actividades que pueden parecer insignificantes, pero poco a poco la gente se va concientizando sobre la situación de Nicaragua, incluso en lugares tan alejados como Bélgica o, en este caso, Taiwán”, manifestó Diego Coppens, hermano de la joven universitaria detenida. La creatividad de los niños en una de las escuelas de Taiwán se expresa en este dibujo en el que piden libertad para Amaya Coppens / Cortesía

Los estudiantes que escucharon la charla, adicionalmente, redactaron cartas en las que se solidarizaban con Amaya Coppens.

NIÑOS SE SOLIDARIZAN

El hijo de la amiga de Amaya, de apenas ocho años, también se solidarizó con la joven estudiante e impulsado por el deseo de querer apoyar la causa, pidió a su madre permiso para realizar una charla a los niños y niñas de su escuela.

“Mami, yo quiero hacer algo por Amaya”, habría dicho el niño a su progenitora antes de asistir a la charla en la que también realizaron dibujos pidiendo “libertad para Amaya”.

“Queríamos resaltar que la opinión pública también está cuestionando lo que está pasando aquí en Nicaragua (…) después de un año estos casos todavía están en la agenda internacional, todavía se sigue hablando de Nicaragua”, insistió el hermano de Coppens.

El juicio contra la estudiante universitaria se ha reprogramado en reiteradas ocasiones en el Juzgado Décimo Tercero Distrito Penal de Juicio de Managua.

Los hermanos de la estudiante, junto al resto de familiares, también continúan con una jornada en Bélgica para visibilizar a nivel de la comunidad internacional la situación de Amaya Coppens, la estudiante de Medicina que dirigió las protestas contra el Gobierno en León.