Edgard Barberena
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El vicepresidente Jaime Morales Carazo recomendó no cancelar la partida de los 420 mil córdobas que anualmente reciben cada uno de los 91 diputados, porque esto provocaría un fuerte impacto en cientos de estudiantes de escasos recursos económicos que los legisladores tienen becados en escuelas y universidades del país.

Aunque el vicemandatario mantiene la posición de que los legisladores no deben manejar fondos públicos, dijo que si está en la Ley del Presupuesto de la República, hay que mantenerlo, y si es por la crisis económica, recomendó reducir algún porcentaje quizá de otros proyectos sociales que los legisladores financian.

Cuando fue diputado, Morales Carazo --antes que se vencieran los plazos-- presentaba tanto a la Contraloría como a los medios de comunicación, un informe sobre cómo utilizaba los fondos, con nombres y apellidos de los beneficiados, así como los nombres de las obras sociales patrocinadas.

El vicepresidente indicó que en casi todos los países del mundo los diputados tienen de una u otra forma partidas públicas abiertas, bajo la mesa o disfrazadas para determinado uso discrecional de los legisladores, y “el hecho de que una partida sea discrecional no significa que se la embolsa el diputado”.

En el caso de Nicaragua “que estamos en un país pobre y donde estamos en una situación económica que se agudizará, hay una caída en los ingresos fiscales, y eso va a continuar porque se caen las exportaciones, y desgraciadamente viene una ola de subida del precio del petróleo, lo cual nos afectará, entonces el Estado tiene que prepararse con objetividad para ver cómo le hará frente”.

Lo indicado es que desaparezca

“Soy de la opinión que no deben existir esas partidas, porque para becas, pues tengamos un instituto especializado para eso o el Ministerio de Educación; para asistencia social, hay un Ministerio de la Familia…, creo que es engorroso y complicado, y se presta mucho al clientelismo y estar controlando y manteniendo una rigurosa supervisión es costosa”, añadió Morales Carazo.

Respecto a una reducción de esas partidas --que totalizan 38 millones de córdobas-- a propuesta y voluntad de los mismos diputados, es decir, “que mientras dure esta crisis vamos a reducir el 50% o el 75%, porque es cierto, hay compromisos de becas que no se pueden cortar de un solo tajo, además, que no todo el dinero va a becas”.

Estimó Morales Carazo que es difícil que los diputados voten contra esa partida que beneficia a sus partidarios y amigos, “aunque cuando yo otorgaba la ayuda nunca pregunté de qué partido o ideología era el solicitante, lo único que me interesaba es que fuera pobre (el estudiante) y necesitara la ayuda”.

En días recientes, el vicepresidente de la Comisión Económica del Legislativo, Wálmaro Gutiérrez, habló sobre la necesidad de revisar la partida de los 420 mil córdobas que anualmente recibe cada diputado, pero el jefe de la bancada oficialista Edwin Castro, dijo que no conocía ninguna propuesta al respecto, mientras el jefe de la bancada del PLC, Ramón González, lamentó una eventual eliminación de la suma con la que se le ayuda a de estudiantes de escasos recursos económicos.