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El congresista estadounidense Steve Chabot sostuvo un encuentro con miembros de la sociedad civil y emprendedores nicaragüenses, para conocer de primera mano la crisis sociopolítica que atraviesa el país y que esta semana cumplirá un año.

Chabot quien es congresista de partido Republicano por el Estado de Ohio, se reunió con los sectores señalados el 13 y el 15 de abril, como parte de una gira por la región, que abarca Nicaragua y El Salvador.

El Congresista es miembro de rango del Comité de la Cámara de Representantes para la Pequeña Empresa y miembro mayor del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

La visita de Chabot ocurre tres días después que el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, destacara en Santiago de Chile, que la crisis que atraviesa Nicaragua desde abril pasado y que ha dejado de más de 300 muertos a causa de la represión, es un tema que su país seguirá denunciando.

La visita del congresista Chabot coincidió con el anunció que este fin de semana hizo al Gobierno de Canadá de suspender su asistencia financiera anual al Gobierno de Nicaragua, valorada aproximadamente en 20 millones de dólares canadienses (15 millones de dólares americanos), a causa de las violaciones a los derechos humanos, cometidas por el Ejecutivo nicaragüense.

La visita de Chabot a Nicaragua fue dada a conocer la tarde este lunes por la embajada de Estados Unidos en Nicaragua.

En el contexto de la crisis que atraviesa Nicaragua desde el pasado 18 de abril varios funcionarios nicaragüenses entre ellos, Carlos Trujillo, embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), P. Michael McKinley, Asesor Principal del Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo y la Subsecretaria Principal Adjunta de la Oficina del Hemisferio Occidental, Julie Chung, quienes además de reunirse con la oposición y grupos de la sociedad civil, sostuvieron un encuentro con el presidente Daniel Ortega.

La crisis de Nicaragua ha dejado más de 300 muertos, miles de heridos, cientos de presos y decenas de miles de exilados ante amenazas, asedio e intimidación por haber participado en las protestas antigubernamentales.

El Gobierno de Donald Trump ha sido constante en sus denuncias contra el Gobierno de Nicaragua y ha sancionado a varios funcionarios por estar vinculado en la represión contra manifestantes.