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En el último año, Nicaragua sufrió una disminución de US$74.4 millones provenientes de la cooperación internacional, por causa de las violaciones de derechos humanos en el país.

La última cancelación de ayuda fue confirmada el fin de semana último por el Gobierno de Canadá, que suspendió un aporte US$15 millones.

El 20 de julio de 2018, el Reino de los Países Bajos y el Gran Ducado de Luxemburgo fueron los primeros en anunciar la suspensión de proyectos de cooperación con el Gobierno de Nicaragua, señalando la represión contra los ciudadanos.

En el caso del Reino de los Países Bajos (Gobierno de Holanda), automáticamente congeló un desembolso de 18.4 millones de euros, equivalentes a unos US$21.6 millones de dólares, destinados a la construcción de un hospital en Bilwi, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN). 

as denuncias de que autoridades del Gobierno nicaragüense ordenaron cortar la atención médica a los manifestantes heridos en los hospitales públicos fue un elemento tomado en cuenta por el Gobierno de Holanda para suspender la cooperación.

El aporte del Reino de los Países Bajos se basa en el “respeto de los derechos humanos y los valores democráticos”, informó el Gobierno de esa nación. 

En ese momento se registraban 264 muertos por la represión a las protestas y más de 1,800 personas heridas, según datos de organismos internacionales. 

En el mes de julio, el Gran Ducado de Luxemburgo también anunció que retiraría fondos a Nicaragua, por considerar inaceptable el grado de represión ejercido por fuerzas de la Policía Nacional y de grupos paraestatales o parapoliciales.

Luego, el ministro de Cooperación y Acción Humanitaria de Luxemburgo, Romain Schneider, dijo que su país estaba apoyando financieramente al Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), ambos grupos de trabajo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que documentaran lo que sucedía en Nicaragua. 

El Gobierno de Luxemburgo tenía tres programas de cooperación, cada uno con una duración de 4 años y un monto promedio de 30 millones de euros por cada uno.

En el período 2015-2017, Luxemburgo donó 28.66 millones de euros al Gobierno nicaragüense, que se invirtieron en programas de formación profesional, salud y turismo.

En la nota que anunciaba la suspensión de la cooperación, Luxemburgo instó al Gobierno a “detener inmediatamente la violencia y respetar los derechos humanos”.

Agosto

El 31 de agosto, un día después que el Gobierno notificó a la misión de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas que se retirara del país, la Unión Europea canceló la prórroga de un programa de cooperación que beneficiaba, entre otras instituciones, a la Policía Nacional.

El proyecto era por un monto de 3.5 millones de euros, equivalentes a unos US$3.9 millones.

La Unión Europea comunicó la suspensión del proyecto, indicando que “Nicaragua conoce una situación imprevisible y excepcional, que no permite desarrollar las actividades previstas”.

La Unión Europea comunicó la suspensión del proyecto, indicando que “Nicaragua conoce una situación imprevisible y excepcional, que no permite desarrollar las actividades previstas”. Archivo/END

Algunas organizaciones no gubernamentales extranjeras también han retirado su apoyo económico a Nicaragua, como la Asociación Médicos del Mundo España, que se retiró en enero, tras 22 años de trabajo en el país. 

Esta organización española había ejecutado un total de 33 proyectos de salud, pero consideró que era “imposible seguir trabajando junto a un gobierno que está vulnerando los derechos humanos de la población nicaragüense de forma sistemática”.