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Una mujer denunció este lunes ante la Comisión Permanente de Derechos humanos que el exilio de su esposo y uno de sus hijos, quienes recibían constantes amenazas por haber participado en las protestas, no fue suficiente para que dejaran de intimidar y asediar a su familia.

Según Danelia Mendoza, la Policía Nacional allanó su vivienda la madrugada del pasado domingo 14 de abril, con la excusa de que buscaban a sus parientes que ahora están en el exilio y que son acusados de “golpistas”. ​

"Llegaron a las cuatro de la mañana a mi casa y revolvieron todo. A mi hija le dieron un golpe en la boca y como les reclamé para que presentaran la orden de allanamiento me mandaron a una mujer policía a que me torciera el brazo", expresó Danelia Mendoza, quien habita en el barrio Austria de Managua.

Según la afectada, además del exilio de su esposo Denis Manzanares, de 53 años, y su hijo Denis Mendoza García, de 30, otro de sus hijos, de 16 años, tuvo que salir del colegio por amenazas en su contra.

Danelia Mendoza también denunció que su hija se vio obligada a dejar su trabajo debido a que era perseguida por motociclistas. La afectaba asegura que la policía además le destruyó la pulpería a su hermana.

El doctor Pablo Cuevas junto a la señora Danelia Mendoza.

El doctor Pablo Cuevas, asesor jurídico de CPDH, señaló que se están violentando los derechos civiles y humanos de la señora Mendoza, a quien con abuso de autoridad le violentaron su vivienda.

Cuevas enfatizó que la represión gubernamental no se ha detenido y eso se comprueba con el hecho de que a diario a la CPDH llegan las denuncias de acoso, amenazas e incluso de detenciones.

Este martes la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) emitió un informe en el que revela que alrededor de 62,000 personas han dejado Nicaragua durante el último año a causa de la crisis política y social que vive el país.