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Un año después de haber incursionado en las protestas antigubernamentales que lo llevaron a integrar el Movimiento Estudiantil 19 de Abril de León, el estudiante excarcelado Luis Quiroz sostiene que la prisión reforzó su sentimiento de luchar contra las “injusticias” del Gobierno y de lograr la restitución de la Autonomía Universitaria.

Este joven, de 22 años, guarda casa por cárcel en Estelí y compartió en esta entrevista su pensamiento y demandas, que comparte, dijo “con sus hermanos de lucha”. 

¿Cuánto tiempo pasaste en prisión?

7 meses y medio preso en el sistema penitenciario. Desde el 5 de abril tengo régimen de casa por cárcel.

¿Cómo influye esto en tu manera de pensar?

El impacto ha sido grande. Como estudiantes nunca pensamos que íbamos a llegar a tal extremo. Cuando nosotros salimos a protestar, no pensamos que llegaríamos a tener presos políticos y estar en ese nivel ni la cantidad de presos políticos que se registra.

Ese tiempo en las celdas generó en mí un reforzamiento de mis ideas, de mi pensamiento, reforzamiento interior, honestamente, si antes había perdido el miedo, ahora terminé de borrar esa palabra completamente. Al contrario, reforcé el valor de lucha contra el Gobierno.

 Luis Quiroz. Cortesía/END

Mi condición es casa por cárcel y debo tener precaución, el ángulo de lucha podría ser diferente, porque las condiciones han cambiado.

Pero pensar que voy a desistir —eso no— el impacto de la prisión me dejó más ganas de seguir en la lucha hasta las últimas consecuencias, porque mis compañeros siguen presos.

¿A pesar de las lágrimas de tu mamá de lo que te diga tu familia…?

A pesar de todo. Cuando digo hasta las últimas consecuencias, me refiero a todo. Como Movimiento Universitario de León, como hermanos de lucha, teníamos como lema que nuestras vidas las perdimos el 19 de abril, el resto de los días eran  regalados.  

¿Tu mamá qué te dice?

Me dice que reformule bien la idea de que si quiero seguir en esto, que no puedo ser egoísta con mi familia que tanto se ha preocupado. Si hay algo que tengo que reconocer es que los únicos que asumieron la responsabilidad inmediata y directa, en cuanto a nosotros, fue solamente la familia y me pongo a pensar eso.

He reconsiderado el ángulo de lucha que voy tomar. Por ejemplo, cuando salimos, preferimos no dar declaraciones, porque queríamos perfil bajo para garantizar seguridad.

Mi hermano (Alexander Quiroz, también estuvo en prisión y está en régimen de casa por cárcel) al igual que yo, está dispuesto a seguir, así me lo ha expresado. Él era estudiante de cuarto año de Turismo Sostenible en la Farem-Estelí (Facultad Regional Multidisciplinaria de la UNAN-Managua).

Mi mamá se ha sentado a hablar con nosotros, es difícil verla llorar, nerviosa, es como estar entre la espada y la pared y saber qué debemos decir.

Tenemos casa por cárcel y los procesos legales están suspendidos, no cancelados, en cualquier momento se pueden reanudar.

El 23 de abril tengo que ir a firmar en el juzgado, estoy acusado por terrorismo y otras cosas que ni tengo en la memoria, tengo que ir a firmar de acuerdo con una cédula judicial.

La Alianza C ívica acordó con el gobierno que se anularán esos casos ¿qué expectativas hay sobre esto?

Después de las cosas que el Gobierno ha hecho y los acuerdos que ha irrespetado, no puede sorprenderme cualquier otra cosa que haga, no tengo expectativas positivas.

Conocimos del acuerdo firmado con el Gobierno, que a partir del 20 de marzo iban a liberar completamente a los presos.

Cuando estaba preso, en dos ocasiones llegó la Cruz Roja Internacional para llenar formularios, la primera vez fue como 3 meses atrás, luego cuando se constata que jugará un rol en el proceso de liberación, llegó supuestamente a cotejar el listado y garantizar que estábamos ahí en las celdas.

Nosotros manejábamos dentro del penal que no iba a salir ninguno hasta que salieran todos y en total libertad.

 Luis Quiroz. Archivo/END

Cuando nos sacaron pensamos que la Cruz Roja Internacional iba a estar en la aguja, pero nada de eso. Firmamos una carta de libertad en el salón de salida y no había nadie de la Cruz Roja, quienes nos fueron a dejar hasta la puerta de la casa fueron los propios funcionarios.

Nosotros entendíamos que habría un acompañamiento, pero sentimos que fuimos parte de un juego del Frente Sandinista, caímos en un engaño; salimos, pero no como parte del acuerdo firmado por el Gobierno.

¿Tu familia está recibiendo atención médica?

Imaginen la incertidumbre de un familiar que solamente ve en los medios de comunicación y redes sociales que uno está recibiendo golpizas, asedio, maltrato de funcionarios, esa incertidumbre es muy grande.

A mi mamá se le ha generado una enfermedad, para ella eran dos hijos, doble paquetería, doble sufrimiento, doble todo.

A mi hermano le generó un tics nervioso, ahora como que tartamudea al hablar. Yo me he vuelto acelerado, me estás escuchando así y eso como que no era común en mí.

La asistencia sicológica es de la propia CPDH (Comisión Permanente de Derechos Humanos), que nos ha dado seguimiento desde que salimos. Tengo entendido que Médicos Sin Fronteras está en disponibilidad de ayudar.

Necesitamos, estamos conscientes, de ayuda sicológica y médica, he perdido el apetito, tengo retención de líquidos.

Con mi hermano estamos con casa por cárcel, con estrés carcelario, con síndrome de persecución; en mi mamá se ha generado un estrés postraumático por lo que le ha tocado vivir, por el temor de ella de saber que vamos a seguir y lo que eso implica.

¿Cuál fue tu momento más dramático en la cárcel?

Una de las veces que nos llegaron a golpear y en cantidad excesiva lanzaron gases lacrimógenos, bombas aturdidoras, gas pimienta, en una celda reducida donde la concentración de gases era mayor, sentí que me desmayaba, no podía más. Subí a un barrote para agarrar aire y comenzaron a lanzar piedras y me dieron una pedrada en la cabeza y me caí y yo dije: —aquí quedé—. Nosotros nos defendimos lanzando jabones, avena, pinolillo, era lo que teníamos accesible para defendernos, eran funcionarios los que nos atacaban.

Debo decir que, a pesar de las razones por las que estaban ahí los presos comunes, ellos daban apoyo para advertirnos de los funcionarios, ese apoyo era grande.

Los mismos reos comunes nos facilitaban información de cómo estaban las cosas afuera, nos lanzaban el periódico. Los presos comunes no nos agredieron, eso no sucedió mientras estuve allí.

Una vez nosotros nos salimos del perímetro y los presos comunes  nos ayudaron, como para querer hacer un motín, y más bien a ellos los llegaron a golpear, a los de la galería 6 alta y baja, los golpearon por querer sumarse a un motín que queríamos iniciar nosotros.

Un año después del inicio de las protesta... ¿Cuál es la reflexión?

Lo más importante es haber logrado despertar al gran gigante que representa el estudiantado de las universidades públicas, esos universitarios que en coyunturas anteriores, en otras etapas de crisis del país, han levantado al pueblo.

En esta ocasión eso fue lo fundamental, los universitarios de Nicaragua despertaron, hubo conciencia de la realidad en la que vivían, se empoderó de sus derechos y salió a las calles a defender los derechos de todos los ciudadanos.

Es la primera lucha universitaria que no ha estado amalgamada por un partido político ni financiada ni ocupada como bandera de lucha política, como la que hizo el Frente Sandinista con la lucha del 6%.

Lo ocurrido es un hito. Nos permitió organizarnos por primera vez como estudiantes y no como pseudodirigentes o autoridades impuestas por un Gobierno.

En la UNAN de León, con 26,000 estudiantes lanzamos una campaña de desobediencia estudiantil que tuvo auge tremendo, al punto que la Universidad no pudo reiniciar sus actividades.

Actualmente quieren desarrollar los cursos, pero está claro que no tienen la misma afluencia o participación del estudiantado.

¿En qué momento surgió la inconformidad en el estudiantado de la UNAN-León?

Con el tema del reforzamiento de la Autonomía Universitaria en la UNAN de León, que surgió como una discusión antes de la crisis sociopolítica.

Sobre la autonomía hacíamos conversaciones clandestinas con estudiantes de distintas facultades, por el espionaje del CUNN (Centro Universitario de la Universidad Nacional)  que siempre da persecución a quienes ven como sospechosos en materia de Autonomía Universitaria.

Veníamos revisando violaciones a la Ley 89, Ley de Autonomía de la Educación Superior, más por el lado de la partidización política en la Universidad.

Surgió un conflicto el 17 de abril en León del año pasado, cuando expulsaron a los becados internos, entre ellos yo, porque estaba internado en la residencia universitaria, surge el conflicto y se rompe el momento coyuntural para luchar por la autonomía.

¿El 17 de abril hubo expulsados en la UNAN-León?

El 17 de abril el Frente Sandinista trató de obligar a los estudiantes a participar en una marcha pro-Gobierno, lo hizo a través del CUNN, que ha sido el brazo político como movimiento estudiantil a lo largo de la historia en la UNAN-León.

Nos trataron de sacar a los internos a las calles para que se manifiesten a favor del Gobierno.

Los internos, al oponernos, porque no queríamos ser parte de ese juego político que en sí es una violación a la Ley de Autonomía, fuimos expulsados de los recintos, ellos nos sacaron del albergue.

¿Querían que enfrentaran a quienes no aceptaban las reformas al seguro social?

Literalmente así es. Más de 1,500 internos nos rehusamos en el internado de la UNAN-León, donde llegó la rectora con carácter imponente a decir que quienes alborotaron al estudiantado ‘las iban a pagar’. Llegaron los dirigentes del CUNN con un grupo de la Juventud Sandinista a agredir a aquellos que nos rehusábamos y decíamos a los estudiantes que no respaldaran esa orientación de las autoridades.  

En lo personal, me vi obligado a las 3:00 a.m. a abrir la malla del internado de la UNAN-León para poder salir con un grupo de internados, porque un grupo de Juventud Sandinista, a la medianoche del 17 de abril, llegó a golpear a los estudiantes que decían ellos que éramos alborotadores, porque nos resistimos y nos negamos a montarnos en los buses que con antimotines habían llegado a León para reprimir a los pobladores y otros estudiantes que protestaban contra el Gobierno.

Recuerdo esa madrugada a los pobres chavalos corriendo en las calles de León, sin hallar para dónde ir.

Quienes agredieron a los ancianos en una de las calles de León, el 18 de abril, fueron simpatizantes del Frente Sandinista del CUNN de la Facultad de Derecho. Golpearon a los ancianos y posteriormente salieron corriendo a la Facultad de Derecho y se encerraron ahí.

Un día antes, el 17 de abril, ellos quisieron forzar a los internos a sumarse a las acciones pro-Gobierno, hay que recordar que días antes del 18 de abril, había protestas por la situación del incendio en la Reserva Natural Indio-Maíz y ellos querían neutralizar eso.

Yo daba cobertura de los hechos para una página que se llama Universitarios Informa; brindaba noticias de los primeros hechos.

¿Cuáles son las principales violaciones a la autonomía?

Vemos una Universidad partidarizada, alineada a una postura, creando una ruptura con la Autonomía Universitaria.

Tenemos recintos inundados de material de propaganda política a favor del Frente Sandinista, autoridades elegidas basándose en esos lineamientos, repitiendo la historia de cuando Somoza quería controlar la Universidad y quería imponer a los  rectores.

Hay una usurpación de espacios estudiantiles y manoseo al 6% estudiantil.

La UNAN-León es la Universidad de Nicaragua que más recibe del 6% del presupuesto constitucional, en forma proporcional, por población estudiantil, tiene 26,000 estudiantes con tres recintos interdepartamentales: Somoto, Somotillo y Jinotega, a pesar de tener menos estudiantes que la UNAN-Managua; la UNAN-León tiene más becados, entonces, recibe más dinero de forma proporcional.

¿Qué proponen para cambiar eso?

Ellos constituyeron en la Ley 89, Ley de Autonomía Universitaria a la UNEN (Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua) para lograr,  en momentos como el que vivimos, excluir a los movimientos alternativos de dirigencia estudiantil.

Estamos obligados a cambiar eso mediante una reforma a la ley.  El protocolo de la Autonomía se viene trabajando de cara a un cabildeo internacional que podríamos hacer, porque el CUNN y UNEN tienen brazos y son un voto dentro de los movimientos internacionales estudiantiles.

Antes de la crisis, en la UNAN-León estábamos en la elaboración de un documento denuncia que será entregado a la Fundación Latinoamericana del Movimiento Estudiantil y a la Federación de Estudiantes de Centroamérica y el Caribe (Feuca), hay una cantidad de denuncias de las violaciones ocurridas, incluso, queremos  llevar estas denuncias a la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae).

Trabajamos en cómo buscar alternativas de solidaridad con universidades latinoamericanas para hacer ver las denuncias contra el CUNN y  UNEN.

¿El CUNN y la UNEN son como la misma cosa?

El CUNN y  UNEN en la UNAN-León, a pesar de ser pro-Gobierno, en realidad se detestan por sus luchas de privilegios, pero no toleran movimientos alternativos, menos si son con pensamiento independiente o contrario al Frente Sandinista. En diferentes ángulos, tanto el CUNN como UNEN trabajan en la línea pro-Frente Sandinista.

El CUNN es un movimiento constituido y reconocido internacionalmente  por Oclae y Feuca.

La estructura a nivel nacional es la UNEN, pero el CUNN no pertenece a UNEN, el CUNN es muy particular.

Todas la universidades públicas tiene su UNEN, pero solamente la UNAN-León tiene su propio movimiento constituido con representatividad nacional e internacional que es el CUNN.

Como Movimiento Estudiantil 19 de Abril, no queremos desestimar al CUNN, lo que queremos es refundarlo, el problema son los que están controlando al CUNN y lo han convertido en lo que es hoy en día. 

Nuestra tarea sencillamente se trata de garantizar que sean los estudiantes mismos los que manejen sus movimientos.

El CUNN y UNEN ejecutan acciones, orientaciones partidarias.

¿Cuáles serían sus demandas puntuales?

La reincorporación académica sin ninguna represalia contra los estudiantes que han desertado —y no propiamente hayan sido expulsados—, al mismo tiempo la inclusión a sus carreras de quienes fueron expulsados por apoyar las protestas contra el Gobierno.  

Manejo que somos 25 los estudiantes de la UNAN-León expulsados y gran número que ha desertado por el asedio.

Exigimos en la UNAN-León pluralidad ideológica, de pensamiento, que permita la creación de planchas estudiantiles de diferentes líneas ideológicas de cara a llegar al CUNN.

Por ejemplo, si el Movimiento Estudiantil 19 de Abril de la UNAN-León se constituye para participar a lo interno en el futuro en las elecciones estudiantiles, que se le permita competir, igual si surge otro movimiento autónomo.

Queremos que decida el estudiantado quiénes son los que van a estar en las dirección del CUNN, dirigiendo o quiénes son los que deben estar en el Consejo Universitario.

Tenemos que reformar la Ley de Autonomía, no podemos transformar el CUNN desde afuera, debemos hacerlo desde adentro, pero como desde adentro no se nos permite y no lo va a permitir la dictadura jamás, nos hemos visto en la obligación de formar parte del Movimiento 19 de Abril.

Queremos que la ley indique que el mismo CUNN pueda ser integrado por diferentes expresiones estudiantiles.

¿Cómo se integra el movimiento 19 de abril en León? 

Es bueno recordar que los estudiantes, los universitarios, ya estamos en la calle sumados a las protestas por el incendio en Indio-Maíz. 

Ya estaba Amaya coppens, Walquiria, Byron, Nahiroby y yo, que sin conocernos, sin dirigirnos la palabra, participamos en marchas, nunca pensamos que íbamos a formar parte de un movimiento en un futuro inmediato. Lo de hacer el movimiento y ponernos ahí fue realmente espontáneo.

Antes de organizar al movimiento no recuerdo haber visto a los muchachos en las marchas, pero cuando me pongo a ver las fotos, me doy cuenta que ahí estaban, andamos todos sin hablarnos, ellos tampoco recuerdan haberme visto; sin embargo, andamos todos sin pensar que nos íbamos a unir en un movimiento.

El movimiento surge en uno de los plantones, específicamente convocado en San Sebastián y ante el asedio de simpatizantes sandinista, al ver que no podíamos regresar a nuestros refugios, todos por el mismo camino, comenzamos a pedirnos los números celulares  y así nos fuimos organizando, maduramos la idea y se hizo el movimiento.

En la ciudad de León como Movimiento Estudiantil 19 de Abril nos tocó un proceso más arduo, la lucha nacional en las calles contra las decisiones de la dictadura, con las movilizaciones del pueblo en las calles y la lucha interna en los recintos, por la Autonomía Universitaria, tratábamos de alternar las actividades.

Como universitarios estábamos unidos en la cárcel, trabajando propuestas, porque el hecho de que estemos presos no significa que no estemos trabajando en la consolidación de ideas.

¿Quién es?

Luis Quiroz es un joven de 22 años originario de Estelí, fue excarcelado junto a su hermano el 5 de abril. Estudiaba Comunicación Social en la UNAN-León, expulsado de esta Universidad por respaldar las protestas antigubernamentales. Es parte del Movimiento Universitario 19 de Abril de León.