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Las protestas que comenzaron el 18 de abril del año pasado en Nicaragua marcaron a todos los pobladores y muchos recuerdan, como si solo hubiesen pasado horas, lo que hacían entre aquella tarde de miércoles y mañana de jueves.

Un sacerdote

Monseñor Miguel Mántica, párroco de la iglesia San Francisco, en Managua, recuerda que durante el inicio de la crisis él estaba en su parroquia, sin imaginarse que lo que ocurrió iba a marcar la historia del país.

“Era un día tan normal como cualquier otro, no esperábamos nada de esto, no esperaba que Nicaragua se levantara cívicamente a protestar”, recordó el religioso.

Agregó que tampoco esperaba que el Gobierno reaccionara de la manera que lo hizo, “con esa brutalidad con la que actuó”.

Relató que se indignó al ver cómo se reprimían las manifestaciones.

“Fue mucho más fuerte cuando vi al primer muchacho que mataron, el cual fue evidentemente privado de su vida por un experto, un francotirador”, dice el religioso.

Añadió que al cumplirse un año de la crisis, que desmejoró económica, política y socialmente al país, la situación continúa mal. 

“El proceso del diálogo avanza, pero aún no llega a un punto que debe ser positivo y concreto. Pienso que siempre el camino de la Iglesia es el camino del diálogo”, expresó. 

Un economista

Juan Sebastián Chamorro,  presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), afirmó que se encontraba de viaje cuando estalló la crisis, pero se sintió tan marcado como los demás nicaragüenses.

“Me llamó mucho la atención que vi movimiento en la Universidad Nacional Agraria. Pensé que eran estudiantes sandinistas, salí del país, iba con rumbo al estado de Washington, a Seattle, a un evento de café y cuando aterricé en Houston, me di cuenta de que realmente se trataba de una protesta en contra del Gobierno. Me di cuenta que estaba pasando algo completamente inusitado, que la protesta cívica era generalizada, pero seguí mi vuelo a Seattle, llegué a Seattle esa misma noche del 18 (de abril)”.

Chamorro dijo que no pudo concentrarse en el evento del café, donde tendría una presentación.

Estuvo en el evento el viernes y decidió regresarse el sábado, 21 de abril, pese a que tenía planeado quedarse más tiempo.

“Regresé el sábado, había dejado la camioneta en el aeropuerto, regresé y manejé solo hasta mi casa esa noche del sábado, que fue bastante violenta, donde se dieron, ya al amanecer de ese domingo, saqueos”, recordó.

Un jurista

Por su parte, el jurista y educador Carlos Tünnermann afirmó que el estallido de la crisis lo sorprendió cuando escribía un artículo.

“Estaba preparando un artículo periodístico de opinión sobre algunos de los temas relacionados a la situación que ha vivido nuestro país en los últimos años, pero inmediatamente dejé de hacer eso para informarme viendo la televisión y sentí una profunda indignación al ver lo que estaba ocurriendo y esa indignación cundió por todos los recintos universitarios y se levantó la protesta de los estudiantes universitarios”, apuntó Tünnermann.

Agregó que le avisaron “que estaba ocurriendo una agresión violenta contra ciudadanos indefensos e inmediatamente puse la televisión y pude ver en el canal 100% Noticias cómo grupos de la Juventud Sandinista, con palos, estaban golpeando a ancianos que salieron a reclamar porque se les quería imponer una deducción de 5% a sus pensiones, que ya de por sí son raquíticas, pude ver también cómo la policía no hacía nada, estaba ahí, más bien estaba apoyando a la Juventud Sandinista”.

Tünnermann recuerda que vio la agresión a la doctora Ana Quirós. Se le grabó en la mente que la mujer emanaba sangre de su cabeza y pensó: “esto va a provocar una indignación a nivel nacional. Dije en mis adentros: qué torpeza la que está cometiendo el Gobierno, es una torpeza increíble”.

Una cantante

Entre tanto, la cantante Katia Cardenal afirmó que se encontraba en Panamá cuando supo del estallido de la crisis.

“Estaba en un encuentro de escritores de Centroamérica sobre literatura infantil, en una ciudad que se llama Penonomé. Me enteré por mis hijos de lo que estaba sucediendo. Me sentí muy confundida. Sentí como una espada en el estómago, muy impresionada”, afirmó la artista.