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Monseñor Silvio Báez calificó de “vergonzoso”, el actuar de la Policía Nacional que ayer miércoles desplegó un fuerte dispositivo para impedir manifestaciones antigubernamentales en distintas zonas de la capital.

El líder católico dijo también sentirse indignado, pero tiene esperanzas que "un día el pueblo de Nicaragua será libre” y señaló que dependerá de los nicaragüenses tener un país distinto y que no debemos "esperar a que vengan otros a arreglar las cosas".

Agregó que si los nicaragüenses no se esfuerzan por ser recuperar su dignidad y ser protagonista de su historia, "esto irá para largo".

Monseñor Báez brindó estas declaraciones al culminar la Misa Crismal en la Catedral Metropolitana de Managua.

Al salir del templo, los feligreses aplaudieron al obispo auxiliar de Managua, quien será trasladado próximamente al Vaticano.

La gente lo rodeó para saludarlo y gritaban! Viva Nicaragua libre!, así como otras consignas antigubernamentales mientras lanzaban confetis y globos azul y blanco.

Antimotines se despliegan contra manifestantes en Managua, el miércoles pasado. Óscar Sänchez/ENDAntes de abandonar la catedral, Báez dijo que a un año de las protestas antigubernamentales, su valoración es que quienes tienen el poder han mostrados su lado tenebroso y cruel.

"Ha sido un año doloroso porque centenares de nicaragüenses han sido asesinados. Muchos jóvenes que eran el futuro del país, por amar Nicaragua y expresar su pensamiento fueron asesinados. Un año también de mucha esperanza, porque Nicaragua recuperó lo que había perdido, su conciencia de ciudadanía, su conciencia de derecho para construir la patria y ser conscientes que Nicaragua no es de nadie".

AMENAZADO

Báez, dijo la semana pasada que denunció ante el papa Francisco las amenazas que ha recibido en el contexto de la crisis que enfrenta Nicaragua desde el pasado 18 de abril y confirmó que la embajada de Estados Unidos le alertó el año pasado sobre un atentado que estaba planeado en su contra y de la entonces embajadora, Laura Dogu.

La confirmación sobre la alerta del atentado fue durante una conferencia de prensa en la cual monseñor Báez informó que por solicitud del papa Francisco se trasladará por un tiempo a Roma.

“No recuerdo en qué mes, en junio o julio, recibí una llamada, nunca lo quise decir porque me parecía una cuestión diplomática pero yo ya estaba en la cama cuando a las 11 y pico de la noche recibí una llamada del departamento de política de la embajada de los Estados Unidos, para decirme que tenían plena certeza que había un plan para asesinarme, que tuviera cuidado porque iba a ocurrir en los próximos días”, expresó Silvio Báez en rueda de prensa.

El obispo auxiliar de Managua dijo que la embajada de Estados Unidos en Managua le dijo incluso dónde podía ser el atentado, cómo podían estar vestidos los que iban a ejecutar tal acción y le pidieron que tomara todas las precauciones posibles.

Devotos católicos saludaron al obispo Báez, después de la misa en la catedral de Managua. Bismarck Picado/ENDSegún Báez, la información fue transmitida con un “nivel de alta certeza”, de parte de la seguridad americana, razón por la cual decidió informar de lo que estaba pasando al cardenal Leopoldo Brenes y a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).